Los 7 Magníficos se desploman: el miedo al gasto en IA borra 787.000 millones en un día

Las grandes tecnológicas pierden casi 800.000 millones de dólares en una sola sesión tras los resultados de Alphabet y Tesla, que disparan las alarmas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial.
Los inversores han pasado de aplaudir la inteligencia artificial a temer su factura. Esta semana, las siete grandes tecnológicas conocidas como los '7 Magníficos' sufrieron su mayor batacazo diario en más de un año, evaporando unos 787.000 millones de dólares en valor de mercado solo el jueves. El índice que agrupa a estos pesos pesados se dejó un 4,8% en esa sesión, la peor desde abril de 2025, y acumula ya una caída del 11% desde el récord de finales de mayo. En total, se han esfumado alrededor de 2 billones de dólares.
El detonante fueron los resultados trimestrales de Alphabet y Tesla, presentados el miércoles al cierre. Ambas compañías anunciaron un aumento considerable de sus inversiones en infraestructura de IA, lo que desató el nerviosismo. Alphabet, matriz de Google, elevó su previsión de gasto de capital (capex) para este año hasta unos 200.000 millones de dólares, frente a los 190.000 millones anteriores. Este esfuerzo inversor provocó que el flujo de caja trimestral de la empresa se volviera negativo por primera vez desde que salió a bolsa.
Tesla tampoco se quedó atrás. Sus beneficios quedaron muy por debajo de lo esperado por Wall Street, en parte por el acelerón del gasto. Elon Musk, su consejero delegado, dejó claro en la conferencia con analistas que 2026 será un "año de capex masivo" y que la compañía debe "gastar tan rápido como pueda sin ser demasiado derrochadora". El dinero irá a mejorar sus capacidades de IA, aumentar la producción de sus robots humanoides Optimus y desarrollar robotaxis y vehículos autónomos.
El castigo fue generalizado entre los 7 Magníficos. En los últimos cinco días de negociación hasta el viernes por la mañana, Tesla se hundió más de un 19%, Alphabet un 8,5%, Amazon un 6,3%, Meta un 6%, Microsoft un 1,3% y Apple un 0,4%. La excepción fue NVIDIA, que logró subir cerca de un 1,9% en ese mismo periodo, beneficiada precisamente por ser la principal proveedora de los chips que alimentan esta fiebre inversora.
El mensaje del mercado parece claro: los inversores ya no se conforman con promesas y empiezan a exigir resultados tangibles. Como señaló Brian Therien, analista de Edward Jones, "la reacción negativa del precio de las acciones puede indicar que los inversores se están centrando más en los retornos generados por las inversiones relacionadas con la IA". La pregunta ya no es cuánto se gasta, sino cuándo y cómo se recuperará ese dinero.
El análisis de Salseo
- El mercado está pasando de premiar el gasto en IA a castigarlo si no ve un camino claro hacia la rentabilidad. Alphabet y Tesla han sido el chispazo, pero la duda se extiende a todo el sector: ¿cuánto tardarán estas inversiones masivas en generar ingresos reales y no solo costes?
- La excepción de NVIDIA es muy reveladora: mientras los que gastan sufren, el que vende las herramientas para ese gasto sigue subiendo. Esto sugiere que el dinero se está moviendo dentro del ecosistema de la IA hacia quien ya está monetizando el boom, no hacia quien está construyendo la infraestructura.
- El desplome de Tesla (más del 19%) añade una capa extra de escepticismo sobre su valoración. La compañía se vende como una historia de IA física, pero los inversores castigan que esa visión aún no se traduzca en beneficios. La mención de Musk a un 2026 de 'capex masivo' alarga el horizonte de incertidumbre.
- Aunque la caída es llamativa, no es un pánico generalizado: el índice de los 7 Magníficos sigue lejos de mínimos y el gasto en IA no se va a detener. Lo que cambia es el listón de exigencia. Habrá que vigilar muy de cerca los próximos resultados de Amazon y Microsoft para ver si el castigo se repite o si el mercado diferencia entre los que tienen un plan de retorno más claro.