Las acciones castigadas que suelen rebotar en enero: York Space, en la lista

MarketWatch publica su lista anual de 20 valores hundidos en bolsa que, por el efecto de la venta con fines fiscales, tienden a rebotar en enero. York Space Systems aparece entre ellos tras dejarse un 74,6% en el año.
Cada final de año se repite una de las jugadas más conocidas de Wall Street y el columnista de MarketWatch Mark Hulbert ya ha puesto sobre la mesa su lista de candidatos para esta temporada. La idea es sencilla: los valores que se han hundido a lo largo del año suelen recibir una presión vendedora extra en el último trimestre por motivos puramente fiscales y, cuando esa presión desaparece, tienden a rebotar en enero. Jeffrey Hirsch, del Stock Trader's Almanac, lo llama directamente "el único almuerzo gratis de Wall Street".
El mecanismo que hay detrás se llama venta por compensación fiscal. En cristiano: un inversor que tiene plusvalías ganadas en otro sitio vende las acciones que van con pérdidas para compensar y así pagar menos impuestos en la declaración de abril. Esa venta no tiene nada que ver con que el negocio de la compañía vaya mejor o peor, simplemente se hace para pagar menos a Hacienda. Y como muchos inversores hacen lo mismo a la vez, el precio se queda artificialmente deprimido. Los números que cita el artículo son llamativos: el grupo de 20 valores de la lista del año pasado ganó de media un 39,6% desde su mínimo del cuarto trimestre hasta su máximo de enero, frente al 6,6% que subió el S&P 500 en el mismo tramo. No fue un caso aislado: la lista confeccionada a comienzos del cuarto trimestre de 2024 se anotó un 20,9% desde los mínimos de ese trimestre hasta los máximos de enero de 2025, cuando el índice estadounidense subió un 7,2%.
La lista de este año la forman las 20 compañías con peor comportamiento en lo que va de año y con una capitalización superior a 100 millones de dólares, ordenadas de peor a "menos mala". Ahí aparecen nombres como WeShop (-94,3%), Sionna Therapeutics (-85,5%), Verra Mobility (-84,5%), Z Squared (-81,2%), Upstream Bio (-80,3%), EyePoint (-78,9%), Microvast (-77,2%) o Shutterstock (-75,1%). Entre ellos está York Space Systems, compañía del sector espacial y de defensa que cotiza en bolsa: acumula una caída del 74,6% en el año hasta el 18 de septiembre y tiene una capitalización de unos 1.174 millones de dólares. El propio día en que se publicó el artículo sus acciones subían más de un 14%.
¿Y cómo se aprovecha esto? El autor propone colocar órdenes de compra limitadas bastante por debajo del precio actual, con la esperanza de que la ola de ventas fiscales empuje la cotización hacia abajo y las órdenes se ejecuten a precios de saldo, para luego vender más caro en enero. El calendario ayuda: los fondos de inversión están obligados a cerrar su ejercicio fiscal el 31 de octubre, no en diciembre, así que su presión vendedora se concentra en las próximas semanas y no en las últimas del año. Eso sí, el propio Hulbert avisa de que ese 39,6% de media es hipotético: habría hecho falta adivinar el mínimo exacto del trimestre y el máximo exacto de enero, algo imposible de saber en el momento. La lista es un punto de partida estadístico, no una recomendación sobre cada valor en concreto.
El análisis de Salseo
- Lo importante aquí es que la venta por motivos fiscales no dice nada del negocio: el inversor vende para pagar menos impuestos, no porque York vaya peor. Eso puede dejar el precio por debajo de lo que dictarían sus fundamentales, que es justo lo que crea la oportunidad, pero también el riesgo: con una caída del 74,6% en el año, es ingenuo pensar que todo el descuento es puro efecto impuestos.
- El calendario juega a favor de quien se mueve antes de lo que parece: los fondos cierran su año fiscal el 31 de octubre, así que el grueso de las ventas forzadas llega en las próximas semanas y no en diciembre. Si el suelo de York se va a formar por este motivo, probablemente aparezca antes de lo que sugiere la intuición.
- Hay un sesgo estadístico que conviene tener claro: ese 39,6% de media se mide desde el mínimo exacto del cuarto trimestre hasta el máximo exacto de enero, datos que solo se conocen a posteriori. Sirve para entender el fenómeno de fondo, no como expectativa realista de rentabilidad ni, mucho menos, para un valor concreto de la lista.
- La señal concreta a vigilar es doble: primero, cómo se comportan precio y volumen de York en la recta final de octubre; después, si el rebote de enero viene acompañado de catalizadores propios del sector espacial y de defensa, como nuevos contratos o resultados. Sin ese acompañamiento, el efecto de enero se diluye en pocas semanas.