Las acciones de computación cuántica saltan más de un 10% por dos catalizadores

Las acciones de Rigetti, IonQ y D-Wave suben con fuerza tras el cierre de las ayudas federales del CHIPS Act y la revisión al alza de los ingresos previstos por IonQ para 2026.
Las acciones de computación cuántica vivieron una jornada para el recuerdo este martes, con subidas de más del 10% en compañías como Rigetti (RGTI), IonQ (IONQ) y D-Wave Quantum (QBTS). El motivo hay que buscarlo en dos catalizadores que llegaron a la vez: el Departamento de Comercio de Estados Unidos cerró definitivamente los acuerdos de financiación del CHIPS Act, y la propia IonQ sorprendió a los inversores con una revisión al alza de sus ingresos previstos para 2026.
Empecemos por la financiación federal. El gobierno estadounidense ha formalizado ayudas del CHIPS Act que inyectan 100 millones de dólares a cada uno de los gigantes cuánticos, entre ellos Rigetti y D-Wave Quantum. A cambio, el Estado se quedará con participaciones minoritarias y sin control en ambas compañías. Quantinuum también consiguió una asignación de 100 millones de dólares bajo el mismo programa, y GlobalFoundries se aseguró un premio de 375 millones de dólares para ampliar la producción comercial. Este nivel de respaldo público es raro y los inversores lo leen como una señal de que la computación cuántica se ha convertido en una prioridad estratégica nacional.
El otro gran impulso llegó de la mano de IonQ. La compañía elevó su previsión de ingresos para el año fiscal 2026 hasta situarla entre 450 y 460 millones de dólares, muy por encima de lo que los analistas esperaban. Este cambio se produce tras la adquisición de SkyWater Technology y apunta a una adopción comercial más rápida de lo previsto. Además, IonQ ha presentado su nuevo sistema Superion 256, la sexta generación de su tecnología y la base de todos sus futuros sistemas. El sistema pasó de los primeros planos a atrapar iones en menos de un año, gracias al rápido trabajo de chips en SkyWater, donde IonQ construyó sus primeras QPUs integradas de 256 qubits. Ya hay prototipos funcionando en paralelo en varias instalaciones de la compañía por todo EE. UU. IonQ tiene previsto mostrar el diseño industrial del sistema hoy mismo en su Investor Day en el NYSE.
Con todo este contexto, no es de extrañar que el sector se haya revalorizado con fuerza. La combinación de dinero público y una guía de ingresos optimista desde una de las empresas líderes ha inyectado optimismo en las llamadas 'pure-play' del sector. Según la herramienta de comparación de TipRanks, IonQ, Quantinuum y D-Wave tienen un consenso de compra fuerte, mientras que Rigetti se queda en compra moderada. Los analistas contemplan un mayor potencial en D-Wave (94,31%), seguido de Quantinuum (84,41%) y Rigetti (75,68%), con IonQ ofreciendo un 60,6%. No obstante, conviene recordar que estas valoraciones son proyecciones y que el sector sigue siendo volátil y de alto riesgo.
El análisis de Salseo
- La financiación federal no es solo una inyección de efectivo: el Departamento de Comercio de EE. UU. toma participaciones minoritarias y sin control en Rigetti y D-Wave. Esto da un sello oficial al sector y reduce el riesgo, pero también implica que el gobierno tendrá un papel en la toma de decisiones, algo que normalmente no se ve en empresas tecnológicas.
- La revisión de IonQ es clave porque demuestra que la adopción comercial está ocurriendo más rápido de lo que las proyecciones conservadoras esperaban. La compra de SkyWater Technology le da a IonQ control sobre la fabricación de chips, un activo crítico en un sector donde la integración vertical puede marcar la diferencia entre liderar y perder.
- El lanzamiento de IonQ Superion 256, su sexta generación, destaca por la velocidad de desarrollo: pasar de los planes iniciales a atrapar iones en menos de un año es un hito. Esto sugiere que la compañía puede iterar más rápido que sus rivales, lo que podría traducirse en ventajas competitivas en términos de rendimiento y coste.
- A pesar del optimismo, las acciones de computación cuántica siguen siendo muy volátiles y de alto riesgo. Las valoraciones actuales ya descuentan mucho crecimiento futuro, y el hecho de que Rigetti tenga una calificación de compra moderada mientras que sus competidoras tienen compra fuerte indica que no todas las compañías del sector están en la misma liga. El foco debe estar en la capacidad de ejecutar sus hojas de ruta y en la atracción de ingresos reales.