Acciones cuánticas al alza: INFQ (6 %) lidera tras hito en Japón

INFQ se disparó un 5,98 % y arrastró al sector cuántico tras conocerse que su procesador está en el primer ordenador cuántico japonés de átomos neutros. El rebote tecnológico ayudó a todo el grupo.
Las acciones de computación cuántica subieron el pasado martes 25 de agosto en pleno rebote del sector tecnológico, y quien más brilló fue Infleqtion (INFQ), que avanzó un 5,98 %. Le siguieron D-Wave Quantum (QBTS) con un 3,59 %, Rigetti Computing (RGTI) con un 3,48 %, Quantum Computing Inc. (QUBT) con un 2,67 % e IonQ (IONQ) con un 2,41 %.
El impulso no era exclusivo del mundo cuántico: el Nasdaq 100 subió un 0,7 % durante la sesión, ayudado por la caída de los precios del petróleo y de los rendimientos de los bonos del Tesoro, que alivian la presión sobre las acciones de crecimiento.
Más allá del rebote general, INFQ tuvo un catalizador extra: el lunes comunicó que su unidad de procesamiento cuántico se utiliza en "Shunkai", el primer ordenador cuántico de átomos neutros operativo en Japón. El sistema ha sido desarrollado dentro del programa Quantum Moonshot por un equipo liderado por el Instituto de Ciencia Molecular. Infleqtion es la única empresa cuántica extranjera seleccionada para el programa. El objetivo a largo plazo es un ordenador tolerante a fallos con hasta 10.000 qubits físicos.
Ahora bien, Infleqtion no reveló ingresos vinculados al anuncio, así que la noticia es más un hito tecnológico y de validación del cliente que un cambio inmediato en sus finanzas. Para el inversor, esto explica por qué la subida fue contenida y por qué el foco sigue puesto en si estos acuerdos acaban convirtiéndose en pedidos reales.
El análisis de Salseo
- El hito de INFQ no es un contrato de ingresos, sino una validación técnica: haber sido elegida como única empresa extranjera en el programa Quantum Moonshot japonés posiciona su arquitectura de átomos neutros como una de las más prometedoras. Pero sin cifras de facturación, la subida del 6 % refleja optimismo, no un cambio en el balance.
- La subida de todo el sector en paralelo al Nasdaq delata que, hoy por hoy, la cuántica se mueve al son del apetito por el riesgo y los tipos de interés. Si la rentabilidad de los bonos repunta, estas acciones, que no generan beneficios, son de las primeras en sufrir.
- El programa japonés busca llegar a 10.000 qubits físicos con tolerancia a fallos. Eso es un objetivo ambicioso que, de cumplirse, pondría a la tecnología de átomos neutros en el mapa frente a los qubits superconductores que usan IBM, Google o, en parte, IonQ. Los inversores deberían vigilar los hitos técnicos de cada arquitectura.
- Ojo con la lectura contraria: a pesar del hito y de un día de rebote, INFQ solo subió un 5,98 %. El mercado no se ha vuelto loco con la noticia, lo que sugiere que los inversores están más escépticos con la cuántica que hace dos años y premian de forma más selectiva los avances reales.