Las acciones cuánticas caen por la subida de los rendimientos del Tesoro

Las principales acciones de computación cuántica cayeron alrededor de un 4% por la subida de los rendimientos del Tesoro y el repunte del petróleo, en una jornada de aversión al riesgo. El mercado castiga a un sector que depende de beneficios futuros lejanos.
El 1 de septiembre, las acciones de computación cuántica sufrieron una caída generalizada. Rigetti bajó un 4,28%, Quantum Computing Inc. (QUBT) un 4,01%, IonQ un 3,89% y D-Wave un 3,84%. No hubo un detonante negativo específico para ninguna de estas compañías: el golpe vino del mercado de bonos y de una jornada de aversión al riesgo en Wall Street.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió hasta cerca del 4,8%, su nivel más alto desde principios de 2025. El petróleo, por su parte, superó los 90 dólares por barril por las renovadas tensiones geopolíticas, lo que reaviva el miedo a que la inflación siga alta y a que la Reserva Federal no pueda bajar los tipos de interés. Eso pesó sobre el conjunto del mercado: el Nasdaq cayó un 1,03% y el S&P 500 un 0,71%.
¿Por qué afecta tanto a la computación cuántica? Estas empresas valen por los ingresos y beneficios que se esperan dentro de muchos años, no por lo que ganan hoy. Cuando los rendimientos de los bonos suben, el valor actual de esos flujos futuros se reduce. Además, la deuda pública de bajo riesgo se vuelve más atractiva frente a acciones especulativas que todavía arrojan pérdidas. No es la primera vez que pasa: el 18 de agosto, estas mismas acciones ya sufrieron un correctivo similar por la misma razón.
El hecho de que las cuatro cayeran casi lo mismo refuerza que se trata de un factor sectorial o macro, no de un problema de una compañía concreta. La próxima prueba para el sector puede venir del mercado de bonos: el informe de empleo de agosto en EE.UU., que se publica el viernes 4 de septiembre, puede mover las expectativas sobre la política de la Fed y sobre los rendimientos. Si el bono a 10 años sigue subiendo, las cuánticas seguirán presionadas; si los datos salen flojos y los rendimientos ceden, podría haber algo de alivio.
El análisis de Salseo
- La caída no es un problema de IonQ, Rigetti ni D-Wave: es el bono a 10 años. Estas empresas cotizan como opciones sobre un futuro lejano; si los rendimientos suben, el valor presente de esos beneficios futuros se reduce y el mercado les exige más riesgo para mantenerlas.
- El petróleo por encima de 90 dólares es la pieza que falta en el titular. Si la inflación no cede, la Fed no puede recortar tipos y el dinero sigue huyendo de activos sin beneficios actuales hacia la deuda pública.
- Que las cuatro caigan casi lo mismo (entre el 3,8% y el 4,3%) es una señal de que el mercado vende el sector en bloque, sin distinguir entre proyectos. Eso también significa que una buena noticia macro puede devolverles el impulso a todas a la vez.
- La cita a vigilar es el informe de empleo de EE.UU. del viernes. Un dato débil puede frenar la subida de rendimientos y dar aire a las cuánticas; un dato fuerte, al contrario, las seguiría castigando. El termómetro no está en las empresas, sino en los bonos.