Regulación

AeroVironment se enfrenta a una demanda colectiva por el fiasco del contrato SCAR

·NegativoImpacto medio
AeroVironment se enfrenta a una demanda colectiva por el fiasco del contrato SCAR

El bufete Berger Montague ha presentado una demanda colectiva contra AeroVironment por presuntas pérdidas para los inversores, tras la cancelación de un importante contrato con la Fuerza Espacial de EE.UU.

El bufete de abogados Berger Montague ha lanzado un aviso a los inversores de AeroVironment: hay una demanda colectiva en marcha y el plazo para apuntarse como demandante principal termina el 27 de julio de 2026. La reclamación cubre a quienes compraron acciones de la compañía entre el 25 de junio de 2025 y el 10 de marzo de 2026, un periodo en el que la empresa vio cómo uno de sus proyectos estrella se iba al traste.

AeroVironment, con sede en Arlington (Virginia), es un peso pesado de la tecnología de defensa estadounidense, especializada en sistemas autónomos y aeronaves no tripuladas. Uno de sus contratos clave era el programa SCAR (Satellite Communication Augmentation Resource), un acuerdo para entregar sistemas BADGER a la Fuerza Espacial. Pero la cosa empezó a torcerse el 20 de enero de 2026, cuando el Gobierno emitió una orden de paralización del trabajo. Ese día, las acciones se desplomaron un 15,77%, cerrando en 330,89 dólares.

El golpe definitivo llegó en marzo. El día 2, Space News informó de que la Fuerza Espacial estaba reabriendo el programa SCAR y replanteándose su estrategia de adquisición. La reacción del mercado fue fulminante: las acciones cayeron otro 17,42%, hasta los 208,32 dólares. Una semana después, el 10 de marzo, AeroVironment presentó resultados trimestrales con una pérdida operativa de 179 millones de dólares, incluyendo un deterioro de fondo de comercio de 151,3 millones en su división espacial. Además, confirmó que el contrato SCAR había sido cancelado formalmente y que tendría que volver a competir por él.

La demanda alega que la empresa no fue transparente sobre los riesgos que acechaban al programa SCAR, lo que habría inflado artificialmente el valor de las acciones durante el periodo de la clase. Ahora, los inversores que se sientan perjudicados tienen hasta el 27 de julio para dar un paso al frente y solicitar ser representantes principales en el litigio.

Berger Montague, un bufete con más de 55 años de historia y especializado en litigios complejos, es el encargado de llevar el caso. Aunque este tipo de demandas son habituales tras caídas bursátiles bruscas, el desenlace dependerá de si se demuestra que la compañía ocultó información relevante o simplemente fue víctima de un cambio de prioridades en el Pentágono.

El análisis de Salseo

  • El verdadero quebradero de cabeza para AeroVironment no es tanto la demanda en sí, sino la pérdida de un contrato estratégico que pone en duda su capacidad para competir en el sector espacial militar, justo cuando la Fuerza Espacial está redefiniendo sus prioridades.
  • La cancelación del programa SCAR y el deterioro de 151 millones en la división espacial sugieren que la apuesta de la compañía por este segmento no ha salido como esperaban, lo que podría obligarles a reenfocar su negocio hacia sus áreas más tradicionales, como los drones.
  • El plazo para que los inversores se unan a la demanda colectiva es inminente, pero el impacto real en las finanzas de AeroVironment dependerá de si el caso prospera. Habrá que vigilar si aparecen más detalles sobre lo que sabía la directiva y cuándo lo supo, porque ahí está la clave de la acusación de fraude.

Empresas mencionadas

Fuente: PRNewsWire