AeroVironment se enfrenta a una demanda colectiva por el fiasco del programa SCAR

Kaplan Fox ha presentado una demanda colectiva contra AeroVironment por presuntamente ocultar los riesgos de competencia en su contrato estrella con la Fuerza Espacial de EE.UU., que acabó en un agujero de 151 millones.
El bufete de abogados Kaplan Fox & Kilsheimer ha anunciado la presentación de una demanda colectiva contra AeroVironment, el fabricante de drones y sistemas de defensa que cotiza en el Nasdaq. La demanda representa a los inversores que compraron acciones de la compañía entre el 25 de junio de 2025 y el 10 de marzo de 2026, y el plazo para que los afectados se postulen como demandantes principales vence el 27 de julio de 2026.
La mecha se encendió el 20 de enero de 2026, cuando AeroVironment comunicó al mercado que el Gobierno de EE.UU. había emitido una orden de paralización de trabajos en su contrato para suministrar sistemas de antenas BADGER al programa SCAR (Satellite Communication Augmentation Resource). La compañía explicó que la orden permitía renegociar un nuevo acuerdo, pero los inversores reaccionaron con un desplome del 15,77% en una sola sesión.
El golpe definitivo llegó el 10 de marzo de 2026, al cierre del mercado, cuando AeroVironment publicó sus resultados del tercer trimestre fiscal. La empresa registró una pérdida operativa de 179 millones de dólares, lastrada por un deterioro de fondo de comercio de 151,3 millones en su división espacial, directamente relacionado con la paralización del programa SCAR. Además, reveló que la Fuerza Espacial había rescindido el contrato y que la compañía tendría que volver a competir por él.
La demanda alega que durante el periodo de referencia, los directivos de AeroVironment hicieron declaraciones falsas o engañosas al restar importancia a la probabilidad de que otros proveedores compitieran por el trabajo del programa SCAR y al exagerar las perspectivas de negocio de la empresa. En esencia, se acusa a la compañía de no haber sido transparente sobre los riesgos que amenazaban uno de sus contratos más relevantes.
Kaplan Fox, un bufete con más de 50 años de experiencia en litigios de valores, invita a los inversores que hayan sufrido pérdidas a ponerse en contacto antes de la fecha límite. La firma recuerda que no es necesario ser demandante principal para participar en una posible recuperación económica, pero sí para liderar el proceso judicial.
El análisis de Salseo
- El deterioro de 151 millones de dólares no es solo un ajuste contable: revela que AeroVironment pagó de más por activos vinculados al programa SCAR y que ahora reconoce que su valor real es mucho menor. Esto pone en duda la disciplina de adquisiciones de la compañía en el sector espacial.
- La rescisión del contrato por parte de la Fuerza Espacial y la obligación de volver a competir sugieren que el Pentágono busca activamente alternativas más baratas o eficaces. Para AeroVironment, esto implica un riesgo estratégico serio: su posición en comunicaciones satelitales militares ya no es un monopolio asegurado.
- La demanda colectiva añade presión legal y reputacional, pero el verdadero termómetro para el inversor será el resultado de la nueva licitación del SCAR. Si AeroVironment pierde el contrato frente a un competidor, el castigo en bolsa podría ser mucho mayor que el visto hasta ahora.