El agujero de 14,7 millones que hunde a Intuitive Machines en bolsa

La empresa espacial decepciona con sus resultados trimestrales pese a cuadruplicar ingresos, y el mercado castiga con dureza sus sobrecostes en la misión lunar IM-4.
Intuitive Machines ha abierto la sesión con un buen revolcón en bolsa después de presentar unas cuentas del segundo trimestre que no han convencido a nadie. La compañía espacial, conocida por sus módulos de aterrizaje lunar, ha reconocido un cargo de 14,7 millones de dólares relacionado con su próxima misión IM-4. Ese ajuste ha hecho que los resultados se queden por debajo de lo que esperaban los analistas, y las acciones han reaccionado a la baja desde el primer minuto.
Lo curioso es que, sobre el papel, los números no son malos. Los ingresos trimestrales se han disparado hasta los 206,2 millones de dólares, lo que supone cuadruplicar la cifra del año pasado y marcar un récord para la empresa. La cartera de pedidos también ha crecido de forma notable. Sin embargo, el mercado esperaba aún más: los expertos habían pronosticado cerca de 224 millones, y quedarse corto ha pesado más que el crecimiento espectacular.
El origen del problema está en los cambios que ha sufrido el módulo de aterrizaje lunar IM-4. Al parecer, hubo que modificar el diseño para adaptarlo a nuevos requisitos de carga útil solicitados por el cliente. Esos cambios a mitad de desarrollo han disparado los costes de ingeniería y han comprimido los márgenes brutos del trimestre. Como resultado, el EBITDA ajustado se ha desplomado hasta los -13,8 millones de dólares.
Para colmo, la guía para el conjunto del año no ha entusiasmado. La dirección se ha limitado a confirmar que espera ingresos de al menos 900 millones de dólares en 2024 y un EBITDA ajustado positivo para el año completo. Dado que en el primer semestre ya acumulan pérdidas operativas, cumplir ese objetivo exigirá un cambio radical en la segunda mitad del año. Los inversores esperaban una mejora de previsiones tras los recientes contratos comerciales, y al no llegar, han optado por vender.
A pesar del batacazo, el consenso de los analistas sigue siendo mayoritariamente positivo. Destacan la enorme cartera de pedidos de 1.760 millones de dólares como prueba de que la demanda a largo plazo, tanto de clientes comerciales como de la NASA, sigue intacta. Además, argumentan que los ajustes de carga útil que han provocado los sobrecostes de este trimestre fortalecen las capacidades técnicas de la empresa para futuras misiones de mayor valor. El precio objetivo medio se sitúa en torno a los 43 dólares, lo que implicaría un potencial de revalorización superior al 150% desde los niveles actuales.
El análisis de Salseo
- El castigo de hoy no es por falta de crecimiento, sino por la calidad de ese crecimiento. Cuadruplicar ingresos no sirve si los márgenes se evaporan por sobrecostes no previstos; el mercado está descontando que la ejecución de proyectos complejos puede seguir dando sustos.
- El ajuste de 14,7 millones en IM-4 es un aviso para navegantes: los contratos espaciales a medida son muy sensibles a cambios de requisitos. Si la empresa no aprende a gestionar mejor esos cambios, cada misión nueva puede traer un nuevo agujero en las cuentas.
- La guía sin cambios es una apuesta arriesgada. Cumplir el EBITDA ajustado positivo para todo el año tras perder 13,8 millones en un trimestre exige una segunda mitad casi perfecta. Si no lo consiguen, la credibilidad de la dirección quedará aún más tocada.
- La cartera de pedidos de 1.760 millones es un colchón real, pero no garantiza rentabilidad. El mercado seguirá de cerca si los próximos trimestres muestran una mejora operativa real, no solo más ingresos.