Alexandr Wang, el gurú millonario de la IA de Meta: 29 años, mullet y memes picantes

El joven responsable de IA de Meta, Alexandr Wang, combina una app de IA que habría disparado la acción un 20% con un perfil provocador en redes. Su estilo choca con el de Zuckerberg y con parte de la vieja guardia de la compañía.
Meta tiene un nuevo rostro para su apuesta por la inteligencia artificial y no se parece en nada al de Mark Zuckerberg. Se llama Alexandr Wang, tiene 29 años, dejó los estudios en el MIT, luce un corte de pelo tipo mullet y no tiene problema en publicar memes subidos de tono en redes sociales. Es el responsable máximo de IA de la compañía y, según el relato del New York Post, la persona que ha liderado el lanzamiento de Muse, el nuevo agente de inteligencia artificial de Meta que se estrenó el pasado 8 de septiembre y que, siempre según esta crónica, ha coincidido con una subida del 20% en bolsa y un aumento de más de 400.000 millones de dólares en la capitalización de la empresa.
El episodio que ha llamado la atención estos días es puramente de redes. Dos semanas después del estreno de Muse, Wang publicó una imagen del mascota de la app, un peluche llamado Jolly, mostrándolo de espaldas y con gesto sonriente. El comentario que lo acompañaba preguntaba a sus seguidores si aquello les provocaba algo, y el post desató una oleada de memes de imitación, algunos de ellos con connotaciones sexuales, que el propio directivo se encargó de difundir. Uno de esos montajes colocaba la cabeza de Zuckerberg y la suya propia sobre el cuerpo del peluche. No es un caso aislado: en la conferencia anual de desarrolladores de Meta, Wang salió al escenario con una camiseta de camuflaje estampada con un ciervo y unas Crocs, y cuando un usuario de X se burló del supuesto dineral que le habría costado el conjunto, él respondió detallando los precios reales —30 dólares por la camiseta de segunda mano, 60 por las Crocs y 5 por la ropa interior de Calvin Klein— con una flecha roja señalando la zona en cuestión.
Detrás del personaje hay una operación empresarial de gran calado. Wang cofundó Scale AI, una compañía de etiquetado de datos que se convirtió en proveedor clave de los grandes laboratorios de inteligencia artificial y que le convirtió en uno de los multimillonarios hechos a sí mismos más jóvenes del mundo. En junio de 2025, Meta invirtió 14.000 millones de dólares en Scale, se quedó con el 49% del capital y fichó a su consejero delegado para reflotar su estrategia de IA después del decepcionante resultado de su último modelo, Llama 4. Su llegada, sin embargo, generó ruido interno: varios ejecutivos de peso, entre ellos el gurú de la IA Yann LeCun, abandonaron la compañía en los meses siguientes, y según el Financial Times Wang se mostró frustrado por la microgestión de Zuckerberg, que describió como "asfixiante". Mike Volpi, consejero de Scale, resumió la situación al Wall Street Journal: cuando traes a alguien de fuera a un puesto muy senior tras gastar miles de millones, es normal que se revuelvan las plumas, aunque cree que tanto Zuckerberg como Wang merecen crédito por haberlo hecho funcionar.
El contraste con Zuckerberg es casi generacional. El fundador de Meta, de 42 años y padre de tres hijos, se ha movido últimamente en terrenos más institucionales, como una cena con el presidente Trump en la Casa Blanca, muy lejos del joven que imprimía camisetas provocadoras cuando fundó la empresa en 2004. Wang, en cambio, aporta una dosis de energía juvenil y desinhibida a una compañía que arrastra distintos frentes legales y de reputación, incluido un acuerdo de 12.700 millones de dólares en California por la adicción de menores a las redes sociales. Y ahí está la clave: Meta lleva tiempo peleando por reconectar con el público más joven en Facebook e Instagram, y ese estilo irreverente podría ser, más que una excentricidad, una herramienta de marca. El New York Post asegura que ha pedido comentarios a Meta sin obtener respuesta.
El análisis de Salseo
- La noticia que de verdad mueve la tesis no son los memes, sino la app: si Muse está detrás de una subida del 20% en bolsa y 400.000 millones más de capitalización, lo que hay que vigilar es cuánta gente la usa de forma recurrente y si eso se traduce en ingresos. Un lanzamiento viral sin retención se desinfla en dos trimestres.
- El fichaje de Wang tiene una pata financiera poco habitual: Meta pagó 14.000 millones por el 49% de Scale AI y se trajo al fundador. Eso significa que depende de un proveedor de datos que no controla al 100%, mientras su propio equipo se ha ido reconfigurando con salidas sonadas como la de Yann LeCun. Integrar talento externo en puestos muy altos siempre genera fricción, y esa fricción es riesgo de ejecución.
- El estilo provocador es un arma de doble filo. Encaja con el objetivo de Meta de recuperar al público joven que ha perdido en Facebook e Instagram, pero cada publicación es también un posible titular negativo para una compañía que ya carga con acuerdos millonarios por adicción de menores. La línea entre 'cercano' y 'problema reputacional' es fina y la marca la decide el mercado.
- Ojo con la lectura causal: la fuente es un perfil de personaje, no un dato financiero auditado. Que la acción suba un 20% en el mismo mes que el lanzamiento de Muse es una coincidencia temporal, no una prueba de que la app sea la causa. La señal a seguir son los próximos resultados y el siguiente modelo tras el traspié de Llama 4, no los memes.