Alphabet, la apuesta de IA "más segura": qué hay detrás de su caída del 19%

Un análisis defiende que Alphabet es una de las formas menos arriesgadas de invertir en inteligencia artificial gracias a sus chips propios y a un negocio publicitario que paga la factura. La acción cae cerca de un 19% desde máximos pese a crecer un 24%.
Alphabet, la matriz de Google, vuelve al centro del debate inversor. Un análisis publicado por TipRanks sostiene que es una de las apuestas "más seguras" dentro del sector de la inteligencia artificial, y no porque gaste poco, sino porque su diversificación hace que no dependa de un único producto, modelo o cliente. El argumento llega en un momento llamativo: la acción ha caído alrededor de un 19% desde su máximo de las últimas 52 semanas, situado en 408,61 dólares, a pesar de que en el segundo trimestre los ingresos crecieron un 24% hasta 119.800 millones y los de Google Cloud se dispararon un 82%. "Nuestras inversiones en IA están redefiniendo lo que es posible en cada parte de nuestro negocio", resumió el consejero delegado Sundar Pichai tras presentar las cuentas.
La pieza pone el foco en los chips. Google lleva desde 2015 usando internamente sus propias unidades de procesamiento tensorial (TPU), mucho antes de que la IA generativa se convirtiera en el tema favorito del mercado. Hoy esas unidades mueven Gemini y partes de servicios que ya existían, y los clientes de la nube pueden alquilar esa misma infraestructura. No es terreno exclusivo: Amazon y Microsoft también diseñan sus propios aceleradores. La ventaja de Google, según el análisis, es la madurez: más de una década ajustando chips a la vez que modelos, redes y software, lo que abarata el coste de la IA y reduce la dependencia de comprar todo el hardware a Nvidia. Eso sí, la compañía sigue ofreciendo también las tarjetas gráficas de Nvidia, para que el cliente elija.
El problema es el gasto. Alphabet se dejó 44.900 millones en inversiones de capital solo en el segundo trimestre y ha elevado su previsión para 2026 a una horquilla de entre 195.000 y 205.000 millones, con otro aumento importante previsto para el año siguiente. Con esas cifras, el flujo de caja libre trimestral llegó a caer por debajo de cero. El contrapeso es que esa infraestructura no vale solo para la IA: puede dar servicio a Buscador, YouTube, Maps, Gemini y a clientes externos de la nube, y la cartera de pedidos pendientes de Cloud ya asciende a 514.000 millones. Además, la compañía cerró junio con 242.500 millones en caja y valores negociables frente a 98.200 millones de deuda a largo plazo, es decir, financia el despliegue con un negocio muy rentable.
El negocio clásico sigue tirando. Los ingresos de Google Services subieron un 15% hasta 94.500 millones, con el Buscador creciendo un 17% hasta 63.300 millones: lejos de matar el negocio principal, la IA está dando a Google nuevas formas de responder preguntas y colocar publicidad. YouTube aporta una segunda gran plataforma, con ingresos publicitarios de 11.100 millones (+13%), mientras que suscripciones, plataformas y dispositivos crecieron un 15% hasta 12.900 millones. La nube es donde más se nota el dinero: 24.800 millones de ingresos (+82%) y un beneficio operativo que se multiplicó por más de tres, hasta 8.800 millones, con un margen del 35,6%. La dirección apuntó que el crecimiento fue fuerte incluso sin las primeras ventas externas de sistemas TPU completos, cuya facturación llegará sobre todo el año que viene. A esto se suman las apuestas menos maduras: Waymo superó las 500.000 rutas autónomas de pago semanales y quiere llegar al millón a final de año, la participación en Anthropic da exposición a Claude (y Anthropic es a su vez gran comprador de nube y capacidad TPU) y la posición en SpaceX funciona más como opción financiera que como negocio integrado, hasta el punto de que la revalorización de esa participación explicó buena parte de las ganancias por inversiones del trimestre.
En valoración, el titular engaña. Alphabet cotiza cerca de 16 veces el beneficio por acción estimado para 2026 (20,60 dólares), lo que parece baratísimo, pero esos números incluyen unos 98.000 millones de beneficios contables, en su mayoría no realizados y ligados sobre todo a SpaceX: son ganancias "de papel". La comparación más limpia es 2027, donde el beneficio estimado de 14,87 dólares deja el múltiplo en unas 22,36 veces, y 2028, que con 17,54 dólares lo baja a cerca de 19 veces. El autor lo ve atractivo para una empresa que crece por encima del 20%, pero reconoce riesgos: que las respuestas de IA cambien la publicidad del Buscador, que los reguladores sigan apretando en los acuerdos de distribución y que 200.000 millones anuales de inversión dejen margen a rentabilidades mediocres. En Wall Street, el consenso es de compra fuerte, con 24 recomendaciones de compra, cuatro de mantener y ninguna de venta, y un precio objetivo medio de 426,04 dólares que implicaría alrededor de un 28% de recorrido al alza. Es la opinión de esos analistas, no una recomendación nuestra.
En resumen: la tesis no exige que todos los experimentos salgan bien. Con Buscador y YouTube sosteniendo la caja y la nube escalando, el debate real está en si el despliegue de capital de Alphabet se convierte en beneficios tangibles antes de que aparezcan grietas en la publicidad tradicional.
El análisis de Salseo
- El verdadero riesgo de Alphabet no está en la demanda de IA, sino en el tamaño de la factura: prevé invertir entre 195.000 y 205.000 millones en 2026 y otro incremento al año siguiente, con el flujo de caja libre ya en negativo algún trimestre. La pregunta clave es si la cartera de pedidos de Cloud (514.000 millones) se convierte en ingresos rápido o si el mercado empieza a exigir retorno antes de tiempo.
- Los TPU no son una ventaja por el chip en sí, sino por los más de diez años diseñándolos junto a sus modelos y su software. Eso le da a Google algo que casi nadie tiene: control sobre un coste crítico y margen para no comprar todo a Nvidia. La lectura de fondo es que los grandes clientes de Nvidia cada vez se fabrican más piezas en casa, un matiz que la euforia del sector suele ignorar.
- Ojo con el múltiplo: el 16 veces que parece un chollo está inflado por casi 98.000 millones de beneficios contables no realizados y ligados sobre todo a SpaceX. Esos 'papeles' pueden revertir y golpear el beneficio reportado sin que el negocio vaya peor. Sin ese ruido, la acción cotiza a unas 22 veces los beneficios de 2027, que sigue siendo razonable, pero no el chollo que sugiere el titular.
- La prueba de fuego para el negocio tradicional está en si la IA canibaliza la publicidad del Buscador o la amplía. De momento el Buscador crece un 17%, lo que apoya la segunda tesis, pero en cuanto ese crecimiento se acerque al de Google Services, el mercado empezará a descontar lo contrario. Vigilar cómo monetiza Google las respuestas generadas por IA dentro de los resultados de búsqueda.