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Alphabet arranca septiembre con impulso: ¿oportunidad de compra tras el desplome del 10%?

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Alphabet arranca septiembre con impulso: ¿oportunidad de compra tras el desplome del 10%?

Alphabet lanza Gemini 3.8 Flash y un modelo de ciberseguridad para recuperar impulso, pero la acción sigue castigada por el gasto en IA y la ralentización de la búsqueda. ¿Es momento de comprar?

Alphabet ha empezado septiembre con una buena noticia: el lanzamiento de Gemini 3.8 Flash, su tercer modelo Flash en seis semanas, junto a un modelo de ciberseguridad para empresas y gobiernos. Pero la pregunta que muchos inversores se hacen es si eso basta para justificar una compra después de que la acción haya caído más de un 10% en el último mes, muy por debajo del S&P 500, que en el mismo periodo ha subido alrededor de un 1%.

El desplome no se debe a un mal trimestre. De hecho, Alphabet superó las estimaciones de Wall Street en el segundo trimestre. El problema es el miedo a que la compañía esté gastando demasiado, demasiado rápido, en inteligencia artificial. En la última presentación de resultados elevó su presupuesto de gasto de capital para 2026 hasta entre 195.000 y 205.000 millones de dólares. Y eso se notó en el flujo de caja libre: la empresa registró unos -5.900 millones de dólares en el trimestre, frente a los +5.300 millones del año anterior. A eso se suma la preocupación por la búsqueda, su principal fuente de ingresos, que se ha ralentizado más de lo esperado. Eric Sheridan, de Goldman Sachs, apunta además a la fuga de talento: salidas de gente de Gemini, DeepMind y Google en general, y el retraso del modelo Gemini 3.5 Pro, mientras ya se habla del Gemini 4.

En este contexto, el lanzamiento de Gemini 3.8 Flash es un intento de recuperar impulso. El modelo se centra en programación, razonamiento y tareas agénticas, áreas clave para convertir los avances tecnológicos en ingresos empresariales. Los modelos Flash son estratégicos porque pueden ser más rápidos y baratos de operar que los sistemas frontera. Además, la compañía cuenta con otros vientos de cola: el alivio regulatorio en el caso AdX (sin desmembramiento forzado) y la apuesta de Berkshire Hathaway, que habría añadido unos 17.000 millones de dólares en la compañía. La nube sigue siendo la vía más limpia para monetizar la infraestructura de IA, con expectativas de crecimiento muy superiores al consenso.

Pero no todo es color de rosa. El analista Gil Luria, de D.A. Davidson, advierte que el nuevo modelo 'mantiene a Google en la carrera, pero probablemente no cambiará el hecho de que son un tercero distante en el mercado empresarial'. La pregunta de fondo sigue sin resolverse: ¿la IA acabará destruyendo parte de la economía de la búsqueda de Google o, por el contrario, la hará más valiosa al mejorar la calidad y relevancia de los resultados? Mientras tanto, los inversores tendrán que decidir si el desplome es una oportunidad o una señal de que Alphabet se está convirtiendo en una costosa empresa de infraestructura de IA.

El análisis de Salseo

  • El castigo bursátil no viene de los resultados, sino del miedo a que el gasto en IA no se convierta en beneficios: el capex de 2026 (195.000-205.000 millones) y el flujo de caja libre negativo son la señal que los inversores están descontando. La clave está en si la nube y los chips TPU logran convertir ese gasto en margen.
  • La ralentización de la búsqueda es el verdadero riesgo estructural: los chatbots de IA pueden comerse los clics publicitarios. El hecho de que el crecimiento de la búsqueda se haya frenado más de lo esperado en el segundo trimestre es la prueba de que la amenaza ya se nota. Hay que vigilar si Google consigue que la IA mejore la relevancia de la búsqueda en lugar de destruirla.
  • El lanzamiento rápido de modelos Flash (tres en seis semanas) demuestra que Alphabet no se queda quieta, pero no garantiza liderazgo: el analista Luria dice que siguen siendo terceros en el mercado empresarial. La velocidad no es lo mismo que la posición dominante, y el mercado empresarial es donde se juega la monetización.
  • La lectura contraria al pesimismo: el alivio regulatorio (AdX) y la apuesta de Berkshire (~17.000 millones) son vientos de cola que el mercado puede estar infravalorando. Pero también es cierto que el capex sigue subiendo y el flujo de caja libre puede seguir negativo, lo que obligaría a revalorizar Alphabet como una empresa de infraestructura de IA cara, no como una máquina de generar caja.

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Fuente: Invezz