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Project Braid: retrasos en el proyecto de nube de Alphabet y Blackstone

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Project Braid: retrasos en el proyecto de nube de Alphabet y Blackstone

El intento de Alphabet y Blackstone de alquilar los chips de Google a empresas choca con problemas de suministro y permisos, aunque los responsables mantienen el objetivo de entregar 500 megavatios el próximo año.

Project Braid, la nueva empresa de nube lanzada por Alphabet y Blackstone para alquilar los procesadores de Google a clientes, está chocando con retrasos en sus primeros pasos. Así lo ha informado Bloomberg. El proyecto, respaldado con 5.000 millones de dólares por el gigante de los fondos de inversión, nació con el objetivo de poner en marcha 500 megavatios de capacidad de centros de datos para 2027. La empresa opera como un 'neocloud', es decir, un proveedor que intenta competir con rivales apoyados por Nvidia, como CoreWeave, ofreciendo los chips TPU de Google y su capacidad de computación.

Uno de los primeros tropiezos llegó cuando Google descartó un plan para que Crusoe construyera una gran ubicación en Cheyenne, Wyoming. Según el informe, Google perdió confianza en la capacidad de Crusoe para entregar el proyecto y decidió encargarse ella misma de la construcción, lo que obligó a reiniciar el proceso de permisos. Las autoridades locales ya han avisado a los vecinos de que el emplazamiento será más pequeño de lo previsto. Otro de los sitios planeados se cayó porque no contaba con los transformadores adecuados, un problema relacionado con la escasez mundial de equipos eléctricos, que toman casi un año en llegar.

En Texas también hubo complicaciones: el gobernador Greg Abbott puso en pausa las nuevas aprobaciones de centros de datos mientras se revisa cómo pagan los promotores por la electricidad. Estos obstáculos reflejan la creciente presión sobre la infraestructura física necesaria para el crecimiento de la IA, desde la falta de componentes hasta el rechazo político.

A pesar de todo, los responsables de Project Braid aseguran que estos retrasos son desiguales y que la actividad sigue siendo fuerte. El CEO de la empresa, Benjamin Treynor Sloss, afirmó que el proyecto dispone de un amplio abanico de ubicaciones y que sigue en el buen camino para entregar los 500 megavatios el año que viene. Alphabet y Blackstone ya buscan nuevas localizaciones, apoyándose en socios, consultores y otros operadores de nubes, y han identificado 29 potenciales sitios hasta ahora.

El análisis de Salseo

  • La noticia destapa que el mayor cuello de botella para la IA no está en los chips, sino en la infraestructura física: equipos eléctricos como transformadores pueden tardar casi un año en llegar, y los permisos locales se están poniendo más difíciles.
  • Que Google decidiera retirar el contrato a Crusoe y asumir la construcción muestra que el verdadero valor está en la ejecución. Si un socio no puede entregar, la tecnología no se queda esperando: eso puede encarecer y alargar el proyecto, pero también asegura el control.
  • La señal clave a vigilar es si Project Braid consigue realmente los 500 megavatios el año que viene. Cualquier nuevo retraso daría ventaja a CoreWeave y a otros neoclouds, y debilitaría la tesis de que los TPU de Google son una alternativa real a los chips de Nvidia.
  • La pausa en Texas no es un hecho aislado: es un indicio de la creciente resistencia política y regulatoria al consumo de energía de los centros de datos. Esto podría convertirse en un viento en contra para todo el sector, no solo para el proyecto de Alphabet y Blackstone.

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Fuente: TipRanks