Alphabet sube un 2% con su nuevo Gemini y tira del Nasdaq en el arranque de octubre

Wall Street empieza el mes y el trimestre en verde, con Alphabet como uno de los grandes protagonistas tras presentar su último modelo de inteligencia artificial Gemini. La nota discordante la pone el bono a 10 años, que escala al 5,34%, su nivel más alto desde 2002.
Los futuros de las bolsas estadounidenses arrancan octubre y el último trimestre del año con subidas, en una sesión en la que los inversores siguen comprando acciones ligadas a la inteligencia artificial. Los futuros del S&P 500 avanzaban un 0,42%, los del Nasdaq un 0,55% y los del Dow Jones un 0,39% antes de la campana, según el repaso de los principales movimientos que hace The Fly. El trasfondo no es del todo cómodo: el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años ha escalado hasta el 5,34%, su nivel más alto desde 2002, y el petróleo sigue dando guerra, dos focos de tensión que no están frenando de momento el apetito por la tecnología.
El nombre que tira del mercado es Alphabet. La matriz de Google subía alrededor de un 2% en el premercado después de desvelar su último modelo Gemini. No es un anuncio cualquiera para la compañía: llega en plena carrera por demostrar quién manda en la inteligencia artificial, con JPMorgan pidiendo explícitamente que Alphabet vuelva a establecerse como líder del sector y con informaciones que apuntan a que dentro de la empresa hay escepticismo sobre el rendimiento del nuevo modelo. Google también está desplegando lo que se conoce como Gemini 4 Argon y pagando a decenas de medios digitales por aparecer en sus resúmenes de IA, señal de que la batalla no va solo de músculo técnico, sino de reparto de ingresos y de quién controla la puerta de entrada a la información.
La otra gran subida del día con sello español en nuestra base es la de Constellation Energy, que se anotaba un 4% tras anunciar la firma de un contrato de compraventa de energía (un PPA, por sus siglas en inglés) a 20 años con Amazon. Traducido: la energética se compromete a suministrar electricidad a largo plazo a un cliente enorme, en este caso un gigante tecnológico que necesita alimentar sus centros de datos. Es la foto fija de un fenómeno que va a más: la inteligencia artificial consume cantidades brutales de energía y las grandes tecnológicas están cerrando acuerdos de décadas para asegurarse el suministro, lo que coloca a la nuclear y a las utilities en el epicentro del negocio.
El resto de la sesión deja movimientos muy dispares, típicos de un mercado que va a seleccionar nombres concretos. Nu Holdings subía un 6% tras aclarar que no va a por el banco británico Monzo; Oracle ganaba un 2% después de que se publicara que Tencent ha alquilado durante cinco años espacio en sus centros de datos del sudeste asiático; Vicor se disparaba un 14% al elevar su previsión de crecimiento trimestral por encima del 30%, frente al más del 20% anterior; y Rocket Lab avanzaba un 5% tras el inicio de cobertura de Citi con una recomendación de compra. En el lado opuesto, Liquidia caía otro 14% después de un fallo judicial sobre patentes, ahondando en el desplome del día anterior.
En conjunto, la jornada refleja dos ideas que conviene tener presentes. La primera es que la inteligencia artificial sigue siendo el motor que tira del parqué incluso con el dinero caro. La segunda es que el dinero caro no ha desaparecido: un bono a 10 años en el 5,34% es el nivel más alto en más de dos décadas y presiona especialmente a las compañías cuyo valor depende de beneficios que se esperan muy lejanos en el tiempo.
El análisis de Salseo
- Para Alphabet, Gemini no es solo un lanzamiento de producto: es la prueba pública de que no ha perdido el tren de la IA frente a OpenAI y Microsoft. El mercado premia el anuncio con subidas, pero el detalle relevante es si ese modelo se traduce en negocio real (búsqueda y Google Cloud) o se queda en titular: ahí es donde se juega la tesis, no en el 2% de un día.
- El contrato de Constellation con Amazon ilustra el mecanismo que está revalorizando la energía nuclear: un acuerdo a 20 años convierte ingresos futuros inciertos en flujos muy predecibles y demuestra que las tecnológicas están dispuestas a comprometerse a largo plazo para asegurarse electricidad. La señal a vigilar no es este acuerdo, sino cuántos más se firman y a qué precios.
- El bono a 10 años en el 5,34%, máximo desde 2002, es la lectura contraria al optimismo: las acciones de crecimiento valen mucho porque se espera que ganen mucho dentro de muchos años, y cuanto más caro es el dinero, más se castiga esa espera. Si el rendimiento sigue subiendo, las mismas noticias buenas de IA valdrán menos en bolsa.
- Los movimientos del día son un buen ejemplo de mercado selectivo: Vicor sube un 14% solo por elevar su previsión de crecimiento trimestral, lo que apunta a demanda fuerte de componentes de potencia ligados a centros de datos, mientras Liquidia se hunde por un fallo de patentes. No es un día de 'todo sube', es un día de castigar y premiar casos concretos.