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Alphabet y Tesla asustan al mercado: el gasto en IA se come los beneficios

·NegativoImpacto alto
Alphabet y Tesla asustan al mercado: el gasto en IA se come los beneficios

Los resultados de Alphabet y Tesla han provocado fuertes caídas en bolsa al disparar sus inversiones en inteligencia artificial. Ahora todas las miradas están puestas en Meta, Amazon y Microsoft, que presentan cuentas la próxima semana.

La inteligencia artificial se ha convertido en el motor de crecimiento más potente para las grandes tecnológicas, pero los resultados de esta semana de Alphabet y Tesla han recordado a los inversores que construir la infraestructura necesaria para sostener ese boom es cada vez más caro. Y al mercado no le está gustando nada.

Aunque ambas compañías reportaron fuertes aumentos de ingresos y una demanda creciente de productos y servicios relacionados con la IA, sus cifras también confirmaron los temores: los gigantes del sector están gastando a un ritmo sin precedentes, lo que está reduciendo el flujo de caja libre y generando dudas sobre cuándo esas inversiones empezarán a dar beneficios tangibles.

Tesla presentó unos ingresos récord de 28.200 millones de dólares en el segundo trimestre, un 26% más que el año anterior, superando las expectativas. Sin embargo, la rentabilidad se deterioró de forma notable: el beneficio ajustado por acción fue de solo 33 centavos, muy por debajo de los 55 que esperaban los analistas. Los gastos operativos se dispararon un 47% y la inversión en capital (capex) se multiplicó por más del doble, hasta 5.800 millones, lo que llevó el flujo de caja libre a terreno negativo. Elon Musk defendió este despliegue como una apuesta por la transformación de la compañía más allá de los coches eléctricos, con proyectos como los semiconductores de nueva generación y el robot humanoide Optimus.

Alphabet, por su parte, batió récords en su negocio de la nube, con un crecimiento de los ingresos de Google Cloud del 82% interanual, hasta 24.800 millones de dólares. Pero los inversores se centraron en el aumento del gasto: la empresa elevó su previsión de capex para 2026 hasta una horquilla de entre 195.000 y 205.000 millones de dólares, muy por encima de lo esperado. El flujo de caja libre fue negativo en 5.900 millones, un giro drástico frente al dato positivo del año anterior. La directora financiera justificó la inversión por la abrumadora demanda de los clientes y reconoció que la empresa sigue en un entorno de oferta limitada.

La reacción del mercado fue inmediata y contundente: las acciones de Alphabet cayeron un 7,1% el jueves y las de Tesla se desplomaron un 14,5%, su peor día desde marzo de 2025. Este castigo bursátil ha puesto nerviosos a los inversores de cara a la próxima oleada de resultados de las grandes tecnológicas, con Meta, Amazon y Microsoft presentando cuentas la semana que viene. La gran pregunta ya no es si crecen los ingresos, sino si el gasto en IA está creciendo más rápido que los beneficios.

El análisis de Salseo

  • El mensaje del mercado es claro: ya no basta con prometer que la IA será el futuro. Los inversores quieren ver un camino hacia la rentabilidad, y el fuerte aumento del capex sin una mejora proporcional de los márgenes está generando vértigo. La paciencia se agota cuando el flujo de caja libre se vuelve negativo.
  • El caso de Tesla es especialmente delicado porque su negocio automovilístico tradicional ya sufre presión en los márgenes. Apostar miles de millones por robots humanoides y chips propios puede ser visionario, pero si el negocio principal no genera suficiente caja, la factura la pagan los accionistas hoy.
  • Para Meta, Amazon y Microsoft, la presión es doble: tendrán que demostrar que su propio gasto en IA está bajo control y que sus negocios principales (publicidad, comercio electrónico, software empresarial) pueden financiarlo sin desplomarse. Cualquier revisión al alza del capex podría ser castigada con la misma dureza.
  • Hay una lectura positiva que no se debe ignorar: la demanda de infraestructura en la nube sigue disparada, y tanto Alphabet como Tesla están invirtiendo porque los clientes se lo piden. Si logran convertir ese gasto en ingresos recurrentes antes de lo previsto, el castigo actual podría verse como una oportunidad de compra a largo plazo.

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Fuente: Invezz