Alphabet: Morgan Stanley ve un filón en los chips TPU y espera a Gemini 4

Morgan Stanley eleva sus estimaciones de ventas de los chips TPU de Alphabet tras un compromiso de suministro de 1 millón de unidades por 35.000 millones de dólares. El banco cree que Gemini 4, previsto para 2026-2027, puede devolver a Google a la frontera de la IA.
Alphabet, la matriz de Google, podría estar entrando en una fase más rentable de su gran apuesta por la inteligencia artificial. Morgan Stanley ha elevado sus estimaciones de ventas de las TPU (Tensor Processing Units), los chips que la compañía diseña internamente para entrenar y ejecutar modelos de IA, tras los informes que apuntan a que Google se ha comprometido a suministrar alrededor de 1 millón de TPU, equivalentes a unos 1,3 gigavatios (GW) de capacidad, por aproximadamente 35.000 millones de dólares. Alphabet ya ha avisado de que la mayor parte de los ingresos de estos acuerdos de hardware se reconocerá en 2027.
El analista Brian Nowak calcula que estas ventas se traducen en unos 27.000 millones de dólares por gigavatio, frente a los 20.000 millones que manejaba antes. También eleva el margen bruto asumido de estos sistemas, del 20% al 30%. Con esos nuevos números, espera que Alphabet venda alrededor de 0,3 GW de sistemas TPU en la segunda mitad de 2026, 3,2 GW en 2027 y 4,2 GW en 2028. Eso equivaldría a unos 84.000 millones de dólares de ingresos en Google Cloud vinculados a TPU en 2027 y a unos 108.000 millones en 2028.
El cambio también mejora las previsiones de negocio de Google Cloud. Nowak ahora calcula un crecimiento de ingresos del 118% en 2027, frente al 106% anterior, y un crecimiento del beneficio operativo (EBIT) del 137%, frente al 105%. Para 2028, Google Cloud podría aportar cerca del 48% del EBIT total de Alphabet. Aunque el analista modela márgenes incrementales de alrededor del 50%, el margen global de Cloud bajaría ligeramente hasta el 37% en 2027 y el 40% en 2028, frente al 38% y el 41% previos. En el conjunto de Alphabet, los ingresos estimados suben un 2% en 2027 y un 3% en 2028, mientras que el beneficio por acción mejora un 1% y un 2%. Nowak estará atento a las revelaciones de inventario de la compañía para detectar señales de acumulación o reducción de existencias a medida que estas ventas despeguen.
Además de las TPU, Nowak señala tres catalizadores para la acción. El más importante es Gemini 4, que espera para finales de 2026 o principios de 2027 y que, en su opinión, podría devolver a Google a la frontera de la IA, o cerca de ella. También vigila el resto de la familia Gemini, incluido el eficiente y más barato Gemini Flash, porque las empresas están cada vez más centradas en controlar el gasto en IA. Por último, el despliegue a gran escala de productos de IA en todos los servicios de Alphabet podría demostrar que la inteligencia artificial es capaz de generar un crecimiento más duradero en la Búsqueda y en YouTube de lo que el mercado descuenta.
El análisis de Salseo
- Las TPU convierten a Alphabet en proveedor de hardware de IA, no solo en usuario: vender sus chips a terceros le permite rentabilizar una inversión que hasta ahora se amortizaba sobre todo internamente en Google Cloud. El compromiso de suministro de alrededor de 1 millón de TPU por 35.000 millones de dólares es la primera señal clara de que ese negocio tiene demanda externa real.
- El impacto en las cuentas es grande pero llega tarde: la mayor parte de los ingresos se reconocerá en 2027, así que el mercado tendrá que esperar. Lo que se puede vigilar de inmediato son las revelaciones de inventario de Alphabet: si acumula o reduce existencias de TPU, sabremos si el ritmo de entregas va según lo previsto.
- El giro hacia hardware de IA cambia la mezcla de márgenes de Google Cloud: los márgenes incrementales del 50% suenan muy bien, pero el margen global de Cloud baja al 37%-40% porque vender chips es menos rentable que el software. Alphabet ganaría tamaño en la nube, pero diluiría ligeramente su rentabilidad.
- El catalizador de fondo es Gemini 4: si de verdad devuelve a Google a la frontera de la IA, no solo impulsaría la demanda de TPU y de Google Cloud, sino que protegería el negocio de Búsqueda y YouTube de la disrupción de los chatbots. La lectura contraria: si Gemini 4 decepciona, el crecimiento de TPU podría no materializarse al ritmo que ahora modela Morgan Stanley.