Amazon y Alphabet ganan más con sus apuestas en IA que con su negocio real

Más del 70% del beneficio trimestral de Alphabet y el 65% del de Amazon vino de revalorizar sus participaciones en otras empresas de inteligencia artificial, no de vender más. Una señal de que el boom de la IA se alimenta a sí mismo.
Las grandes tecnológicas han llevado a Wall Street a máximos históricos en los últimos años gracias al crecimiento de sus negocios de inteligencia artificial y computación en la nube. Pero en los últimos meses, una parte sorprendente de sus beneficios no vino de vender más productos o servicios, sino de algo mucho más financiero: el aumento del valor de sus participaciones en otras empresas de IA.
Según un análisis de Satori Insights, una firma de investigación de mercados financieros, más del 70% del beneficio neto trimestral de Alphabet (la matriz de Google) provino de inversiones en otras compañías, especialmente en SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk que salió a bolsa en junio en la mayor oferta pública inicial de la historia. Esas ganancias no son dinero en efectivo que entra por la caja, sino una revalorización contable de lo que ya poseían.
En Amazon la historia es parecida: aproximadamente el 65% de su beneficio neto vino de ganancias por inversiones, sobre todo por su participación en Anthropic, una de las startups de IA más importantes del momento y que también planea salir a bolsa. Es decir, dos de las empresas más valiosas del planeta están engordando sus cuentas no tanto por su actividad principal, sino por el éxito de otras compañías del mismo ecosistema.
Matt King, fundador de Satori Insights, lo resume con una frase que da que pensar: 'Es circular. Lo que financia la IA es cada vez más IA'. La idea es que el dinero que entra en el sector proviene, en buena medida, de las propias empresas que ya están dentro. Si el valor de esas participaciones sube, los beneficios suben; si baja, lo contrario. Y eso crea una dependencia mutua que puede amplificar tanto las subidas como las caídas.
Esta situación revela una vulnerabilidad creciente en el mercado: las compañías que empujan los índices hacia arriba dependen cada vez más del éxito de las demás. No es que Amazon o Alphabet estén en problemas, pero sus resultados ya no reflejan solo la salud de sus negocios tradicionales, sino también la burbuja (o el acierto) de sus apuestas cruzadas en inteligencia artificial.
El análisis de Salseo
- El beneficio de estas tecnológicas se ha vuelto más financiero que operativo: si mañana cae la valoración de SpaceX o Anthropic, sus cuentas trimestrales se resentirían aunque vendieran lo mismo. Es un cambio de naturaleza en sus resultados.
- La circularidad que describe Satori Insights es un arma de doble filo: mientras el optimismo siga alto, las ganancias se retroalimentan; pero si el sentimiento gira, la caída podría ser más rápida porque todos dependen de todos.
- Para el inversor particular, la señal a vigilar es la evolución de las rondas de financiación y salidas a bolsa de startups de IA. Si Anthropic sale a bolsa con una valoración menor de la esperada, el impacto en Amazon sería directo y visible.
- El matiz importante: estas son ganancias contables, no dinero en caja. No significan que Amazon o Alphabet tengan más efectivo para invertir, sino que sus balances se ven más bonitos. La calidad del beneficio importa.