Amazon da un empujón a Qualcomm, pero el gurú de Bernstein se queda con Broadcom

El analista Stacy Rasgon, uno de los mejores de Wall Street, ve el acuerdo de Qualcomm con Amazon como una confirmación, pero sigue sin entusiasmarse; en cambio, se muestra claramente alcista con Broadcom y sus cifras de IA.
Qualcomm y Broadcom compiten en varias áreas clave del sector de los semiconductores, aunque sus negocios han estado históricamente orientados a mercados diferentes: Qualcomm es conocida por sus procesadores para móviles y su tecnología inalámbrica, mientras que Broadcom tiene una división de chips más amplia que abarca redes, conectividad y software de infraestructura. Ahora, ambas quieren capturar más del enorme gasto en infraestructura de IA, ya que los centros de datos dependen cada vez más de chips especializados y conectividad de alta velocidad.
Esa carrera dio un giro esta semana cuando Qualcomm anunció una colaboración multigeneracional con Amazon para desarrollar chips de IA personalizados para centros de datos y soluciones de conectividad óptica avanzada para AWS. El analista de Bernstein, Stacy Rasgon, uno de los mejores de Wall Street, considera que el acuerdo confirma las ambiciones de Qualcomm en este terreno, pero no es incremental para los objetivos actuales: el equipo de relaciones con inversores dijo que la compañía mantiene su meta de 5.000 millones de dólares en ingresos para el año fiscal 2027 y 15.000 millones para 2029, aunque el acuerdo les da una 'confianza muy alta' en conseguirlos. Además, el potencial del pacto es grande: hasta 60.000 millones de dólares en compromisos durante 10 años, siempre que los productos lleguen al mercado. El acuerdo también confirma que Amazon es uno de los dos clientes de centros de datos de 'hiperescala' de Qualcomm, algo que se especulaba pero no se había revelado. Por otro lado, las compras iniciales de Amazon activarán 3,75 millones de warrants, que según Rasgon podrían valer alrededor de 9.000 millones de dólares si se ejercen a un ritmo constante, aunque 'el calendario no está claro'. Los ingresos del acuerdo empezarán en el trimestre de diciembre.
Por su parte, Broadcom acaba de presentar resultados y Rasgon cree que los inversores miraban más allá de las cifras inmediatas. La compañía elevó su previsión de ingresos por IA al año fiscal 2027 hasta aproximadamente 115.000 millones de dólares, desde 100.000 millones, lo que aún supone duplicar la cifra del año anterior. Lo más llamativo es la proyección para 2028: otro duplicado, hasta 230.000 millones de dólares, una cifra que Rasgon cree que puede superar las expectativas actuales. Además, la demanda subyacente es todavía más fuerte: 10 gigavatios en 2027 y 20 gigavatios en 2028, con más margen si la compañía consigue asegurar suministro, terreno, energía y capacidad de centros de datos. El analista también repasa los argumentos bajistas y alcistas. Los bajistas señalan que Broadcom depende cada vez más de Anthropic y OpenAI, mientras que Google, que era el mayor cliente, reduce su contribución, con esos dos laboratorios representando 10 y 5 gigavatios de demanda esperada en 2028. Los alcistas, por su parte, dicen que Google seguirá siendo un cliente grande y fiable, capaz de generar decenas de miles de millones de dólares al año incluso si pasa de ser el primero al tercero. Rasgon se posiciona claramente: 'Estamos del lado alcista en este momento', y por eso califica la acción de Broadcom como Outperform, es decir, comprar.
En cuanto al consenso del mercado, la acción de Qualcomm tiene una calificación de compra moderada con un precio objetivo medio de 204,75 dólares, que implica un potencial subida del 18%; Broadcom, en cambio, cuenta con una compra fuerte y un precio objetivo medio de 521,41 dólares, que apunta a un retorno del 41,5% en un año. Eso sí, hay que recordar que esto es solo la opinión de un analista y que cada inversor debe hacer su propio análisis antes de tomar decisiones.
El análisis de Salseo
- El acuerdo con Amazon confirma que Qualcomm tiene un cliente importante en centros de datos, pero la letra pequeña ('no incremental', warrants a largo plazo) indica que los objetivos actuales ya lo habían descontado. La señal a vigilar es si los ingresos del acuerdo empiezan a notarse en el trimestre de diciembre.
- La cifra de 230.000 millones de dólares en IA para 2028 que maneja Broadcom es ambiciosa, pero el riesgo está en la concentración: pocos clientes (Anthropic, OpenAI) mueven casi todo. Si Google redujera su negocio más de lo esperado, el cuento cambiaría.
- El analista de Bernstein se decanta claramente por Broadcom frente a Qualcomm, pero no porque Qualcomm esté mal: simplemente su valoración ya refleja lo que viene. Para el inversor, la lectura es que Broadcom sigue siendo la apuesta más sólida en IA a futuro.
- La parte menos contada: Broadcom necesita asegurar suministro, terreno y energía para alcanzar los 20 gigavatios en 2028. Si la oferta no llega, el crecimiento podría quedarse corto. Ese es el verdadero cuello de botella.