Financiación

Amazon quiere sacar 8.000 millones en chips de Nvidia de su balance

·NeutralImpacto medio
Amazon quiere sacar 8.000 millones en chips de Nvidia de su balance

Amazon estudia meter miles de chips de IA de Nvidia en una sociedad aparte y alquilárselos después, una jugada que le quitaría 8.000 millones de dólares en activos del balance sin dejar de usar la potencia de cálculo.

Amazon está tanteando una operación poco habitual: sacar de su balance unos 8.000 millones de dólares en chips de inteligencia artificial de Nvidia. Según publicó el Financial Times citando fuentes cercanas al asunto, la compañía estudia traspasar miles de estos procesadores a un vehículo de propósito especial, es decir, una sociedad creada solo para esta operación. Después se los alquilaría a esa misma sociedad, de forma que Amazon seguiría usando los chips igual que hasta ahora, pero ya no aparecerían como activos propios en sus cuentas.

Los chips afectados serían unidades Blackwell de Nvidia, la generación más avanzada del fabricante, y ya están comprados o alquilados por Amazon e instalados en centros de datos repartidos por cinco estados de Estados Unidos, según el mismo medio. Amazon no quiso responder de momento a las peticiones de comentario sobre esta información, así que se trata de un plan filtrado y no confirmado oficialmente. El movimiento encaja en una tendencia más amplia: las grandes tecnológicas buscan fórmulas creativas para financiar su despliegue de centros de datos para la IA sin que se les deterioren los márgenes ni la nota crediticia.

Para entender por qué alguien querría hacer algo así, hay que tener en cuenta que estos chips se devalúan rápido. Cada año o cada dos años aparece una generación nueva más potente y los anteriores pierden valor contable, lo que genera un gasto de depreciación que golpea el beneficio. Sacarlos del balance y convertirlos en un alquiler cambia la foto: el gasto se transforma en una renta y la empresa puede presumir de una estructura más ligera.

La noticia llega además con un dato de fondo llamativo: según The Wall Street Journal, las nueve mayores tecnológicas estadounidenses acumulaban alrededor de 3 billones de dólares en compromisos fuera de balance a cierre de agosto. Es decir, buena parte de su factura real de inversión en IA no se ve a simple vista. En el mercado, la sesión fue tranquila para los protagonistas: tanto Amazon como Nvidia subían cerca de un 2% en las horas posteriores a conocerse la información, en una jornada de subidas generales. En lo que va de 2026, Amazon acumula una revalorización del 10% y Nvidia del 27%.

El análisis de Salseo

  • La clave está en distinguir entre 'quitar riesgo' y 'cambiar el riesgo de sitio'. Con un vehículo de propósito especial, los chips salen del balance, pero Amazon se queda con un contrato de alquiler a varios años: la deuda no desaparece, se convierte en un pago futuro que se apunta en las notas de la memoria y no en el cuerpo del balance. Para el accionista, el dato a vigilar no es el activo que se va, sino cuánto suma el compromiso de alquiler que llega.
  • El 'porqué' de fondo es la vida útil de los chips. Las grandes tecnológicas contabilizan millones de procesadores que quedan obsoletos en pocos años, y esa depreciación pesa como una losa en el beneficio trimestral. Si Amazon recurre a este truco, es señal de que el sector empieza a reconocer que estos activos envejecen más rápido de lo que le gustaría admitir ante los inversores. Ojo al contraste entre la vida útil que aplica cada empresa y lo deprisa que Nvidia saca nueva generación.
  • El efecto dominó importa más que la operación en sí. Si esta fórmula funciona, es probable que otras tecnológicas la copien, y eso cambiaría cómo se comparan unas empresas con otras: dos compañías con el mismo gasto real en IA podrían mostrar beneficios muy distintos según qué saquen del balance. Conviene empezar a mirar la deuda total sumando los compromisos fuera de balance, como los 3 billones de dólares que el diario económico cifraba en el sector.
  • La lectura contraria: para Nvidia esta historia no aporta ni quita ingresos, porque los chips ya se vendieron y están instalados; por eso el titular sobre el balance es un asunto de Amazon y de sus cuentas, no del fabricante. La pregunta que sí le afecta a medio plazo es si el alquiler de capacidad se convierte en la norma frente a la compra directa, algo que podría hacer más difíciles de leer sus pedidos futuros. Y sin confirmación oficial de Amazon, todo esto sigue siendo un plan filtrado, no un hecho cerrado.

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Fuente: Investopedia