Amazon y AT&T unen fuerzas para desafiar a SpaceX en satélites

AT&T será la primera teleco de EE.UU. en usar la tecnología de Amazon Leo para dar internet a empresas. El objetivo: frenar a Starlink, que domina el sector.
AT&T y Amazon han firmado un acuerdo para llevar internet por satélite a clientes de empresa, y con ello se convierten en el primer operador de telecomunicaciones de Estados Unidos en utilizar la tecnología de Amazon Leo, la división de satélites de la compañía. El objetivo declarado es dar una alternativa a SpaceX, cuyo servicio Starlink domina el sector. En palabras de Shawn Hakl, responsable de producto de AT&T Business: "Los clientes no tienen escasez de opciones de conectividad. Lo que necesitan es una plataforma que ofrezca mayor fiabilidad".
El acuerdo llega cuando Amazon Leo todavía está en una fase temprana. Amazon empezó a ofrecer pruebas a empresas el pasado noviembre y planea lanzar el servicio comercial este mismo año. Ya tiene contratos con aerolíneas como Delta y JetBlue. En julio, tras una misión con United Launch Alliance, Amazon desplegó suficientes satélites para comenzar un 'servicio inicial', según Chris Weber, ejecutivo de Amazon Leo. Pero las cifras muestran que aún está lejos de su meta: tiene 392 satélites en el espacio, de los cuales solo 315 están en la órbita adecuada, y según Wedbush Securities necesita 578 para arrancar el servicio comercial.
Mientras tanto, SpaceX juega en otra liga. Starlink cuenta con 11.124 satélites operativos, según el astrónomo Jonathan McDowell, y se ha hecho fuerte entre las empresas, especialmente en aviación y transporte marítimo. El mes pasado, Deutsche Telekom se convirtió en una de las últimas compañías en ofrecer acceso a Starlink a clientes de empresa y del sector público. Los ingresos de Starlink en el segmento de empresa y gobierno alcanzaron los 1.800 millones de dólares en el trimestre de junio, un 108% más que el año anterior. Ese es el pastel que AT&T y Amazon quieren disputar.
Amazon tiene planes ambiciosos: ha recibido aprobación para operar una constelación de 3.232 satélites y desplegar otros 4.500. Además, ha pedido permiso para lanzar hasta 5.105 satélites que permitan un servicio de conexión directa a dispositivos, y está a punto de hacerse con los satélites de GlobalStar. Todo esto podría convertir a Amazon en una alternativa real a Starlink, que tiene más de 13 millones de abonados de consumo. Los inversores llevan tiempo temiendo que Starlink amenace a las telecos estadounidenses como AT&T, Verizon o T-Mobile, aunque las propias compañías y algunos analistas consideran que ese miedo es exagerado, al menos a corto plazo.
El análisis de Salseo
- El acuerdo es más un seguro para AT&T que una apuesta por un servicio ya maduro: Amazon Leo aún está en fase temprana y no tiene suficientes satélites en órbita para ofrecer servicio comercial completo. AT&T se asegura un as en la manga por si Starlink se come su negocio de empresas.
- El cuello de botella es el despliegue: Amazon tiene 392 satélites, pero solo 315 operativos, y según Wedbush necesita 578 para empezar el servicio comercial. La señal a vigilar es cuándo Amazon acelera sus lanzamientos y alcanza ese umbral, porque hasta entonces el acuerdo es más humo que otra cosa.
- Starlink ya factura 1.800 millones de dólares en el trimestre de junio en ingresos de empresa y gobierno, un 108% más que el año anterior. Ese es el pastel que AT&T y Amazon quieren disputar, pero SpaceX tiene 11.124 satélites operativos y 13 millones de abonados de consumo: la ventaja es abismal.
- El plan de Amazon va más allá del internet rural: tiene aprobados miles de satélites y pide permiso para un servicio de conexión directa a dispositivos, además de absorber los satélites de GlobalStar. Si lo consigue, podría ofrecer algo que Starlink no tiene, pero de momento es solo un proyecto sobre el papel.