AMD, ARM e Intel asoman como líderes de la IA; HP juega la carta de los márgenes

El analista Mark Gibbens señala a AMD, ARM e Intel como los nombres que empiezan a sonar con fuerza en la carrera de la inteligencia artificial, mientras en HP la atención se desplaza del volumen de ventas a la rentabilidad.
La conversación sobre quién manda en la inteligencia artificial se está ampliando. En una intervención en el canal Schwab Network, el analista Mark Gibbens puso el foco sobre AMD, ARM e Intel como nombres emergentes entre los líderes de esta tecnología, y aprovechó para repasar el caso de HP, donde, en su opinión, la historia ya no va de cuántos equipos se venden, sino de márgenes.
El matiz importa porque hasta ahora el relato de la IA ha estado muy concentrado: el mercado ha premiado sobre todo a unas pocas compañías ligadas a los chips más demandados para entrenar y ejecutar modelos. Si esa mirada se abre, el dinero puede empezar a repartirse entre más actores de la cadena. ARM no fabrica chips: diseña la arquitectura y los planos que después licencian otros fabricantes, y cobra por ello. Eso la convierte en una pieza transversal: gana si crece el número de dispositivos y de centros de datos que usan sus diseños, con independencia de quién venda el chip final. AMD e Intel, por su parte, son los dos nombres que compiten por arañar terreno en el negocio de los procesadores y de la infraestructura que sostiene la IA, un terreno donde la competencia es feroz y los márgenes se deciden a base de volumen y de eficiencia.
En el caso de HP, el analista repasó un año de montaña rusa para la acción: se ha dejado más de un 13% desde su máximo de las últimas 52 semanas, pero todavía cotiza un 80% por encima de los mínimos de ese mismo periodo. Es decir, ha corregido con fuerza, pero sigue muy lejos de los suelos del año. En ese contexto, la lectura que se traslada al inversor es que el negocio de los ordenadores personales es cíclico y de márgenes ajustados, mientras que otras patas de la compañía, como la impresión, aportan más rentabilidad por cada euro facturado. De ahí que el mercado premie el relato de eficiencia y control de costes por encima del simple crecimiento en unidades vendidas.
¿Por qué debería importar esto a un inversor particular? Porque toca dos debates muy vivos. El primero, si la IA seguirá siendo un juego de un solo ganador o si se convertirá en un pastel que se reparte entre más empresas de semiconductores, lo que cambiaría por completo qué acciones se benefician del tirón. El segundo, que en tecnológicas maduras como HP la clave no es vender más, sino vender mejor. Las señales a vigilar son concretas: los próximos resultados y previsiones de estas compañías, el gasto que anuncien los grandes compradores de centros de datos y si el ciclo de renovación de ordenadores se reactiva de verdad o se queda en un simple repunte puntual.
Conviene no perder de vista que se trata de una opinión de mercado dentro de un programa de análisis, no de un dato nuevo de la compañía. Sirve como termómetro del ánimo inversor y como pista de hacia dónde mira el dinero, pero no cambia por sí sola los números de ninguna de estas empresas.
El análisis de Salseo
- La noticia refleja un cambio de relato: si el mercado deja de mirar solo al gran dominador de los chips de IA y empieza a repartir atención entre AMD, ARM e Intel, la rotación de dinero dentro del sector puede ser más relevante que cualquier cifra concreta de esta intervención.
- ARM tiene un modelo distinto al de sus competidoras: no fabrica ni vende chips, cobra licencias y regalías por sus diseños. Eso la hace ganar cuando crece el volumen total de dispositivos y centros de datos, aunque no venda ni una pieza directamente, lo que explica su sensibilidad a las expectativas de adopción.
- En HP el dato clave es la combinación de un 13% de caída desde máximos con un 80% de subida desde mínimos: corrección fuerte dentro de una tendencia aún muy positiva. La tesis de márgenes implica que el mercado valora más la rentabilidad por unidad que el crecimiento en ventas, así que un buen dato de volumen con márgenes flojos podría sentar mal.
- Lo que hay que vigilar no es este titular, sino la próxima tanda de resultados y las previsiones de gasto en infraestructura de IA: ahí se verá si la teoría de los 'nuevos líderes' se traduce en pedidos reales o se queda en una buena conversación de plató.