AMD, Broadcom e Intel se enfrían: recogida de beneficios antes del cara a cara Trump-Xi

Los fabricantes de chips corrigen tras seis sesiones al alza, con AMD cediendo un 2%, Broadcom un 2,5% e Intel un 3,5%. La reunión entre Trump y Xi y una revisión china del equipo de Broadcom añaden incertidumbre al sector.
El sector de los semiconductores ha vivido una jornada de corrección este miércoles. Advanced Micro Devices (AMD) ha caído alrededor de un 2%, Broadcom se ha dejado un 2,5% e Intel ha sido el peor parado con un descenso del 3,5%. El movimiento no es exclusivo de estas tres compañías: el índice PHLX Semiconductor, que agrupa a las principales cotizadas de chips, retrocedió cerca de un 2% después de encadenar seis sesiones consecutivas de subidas. Buena parte de los inversores parece estar recogiendo beneficios tras un tramo muy potente para el sector, y a eso se suma la reunión prevista para el jueves entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping, en la que se espera que salgan a la mesa el comercio, la inteligencia artificial y las restricciones tecnológicas.
AMD llega a esta pausa después de un año espectacular: sus acciones se han revalorizado cerca de un 185% en 2026 y solo el lunes subieron alrededor de un 10%, lo que llevó a la compañía a superar por primera vez el billón de dólares de capitalización bursátil. El entusiasmo no se limita a sus tarjetas gráficas: el boom de la IA "agéntica" (sistemas capaces de ejecutar tareas por sí solos) está disparando la expectativa de demanda de procesadores de servidor. El agente Muse de Meta reforzó esa idea, al sugerir que cuanto más se usen estos agentes, más procesadores y aceleradores harán falta en los centros de datos. AMD también está ampliando su estrategia más allá de los chips sueltos hacia sistemas completos, como su plataforma Helios, y sus alianzas con Meta, OpenAI y Anthropic refuerzan su posición en la infraestructura de IA de nueva generación. Wall Street sigue optimista: de 35 analistas, 29 recomiendan comprar y 6 mantener, con un consenso de compra fuerte y un precio objetivo medio a 12 meses de 644,62 dólares, apenas un 5% por encima del precio actual tras el rally.
Broadcom afronta además un frente propio. Según los informes que manejan los inversores, las autoridades chinas estarían revisando hasta qué punto los conmutadores de red (switches) de la compañía están presentes en instalaciones de datos respaldadas por el Estado. Algunos centros controlados por el Gobierno dependerían en gran medida de equipos de Broadcom, lo que alimenta el temor a que Pekín acabe impulsando alternativas desarrolladas localmente, algo que lleva años promoviendo. Todo esto ocurre mientras Broadcom sigue beneficiándose del fuerte gasto en infraestructura de IA mediante aceleradores personalizados y productos de red: sus últimos resultados mostraron ingresos de 29.600 millones de dólares en el tercer trimestre fiscal, un 86% más que en el mismo periodo del año anterior. Los analistas no dudan: de 30 expertos, 27 están en el lado de la compra y solo 3 se mantienen neutros, con un consenso de compra fuerte y un objetivo medio de 519,21 dólares que implicaría un recorrido al alza de en torno al 45%.
Intel registra la mayor caída del día, aunque llega a esta jornada después de un salto del 12% el lunes, impulsado por el anuncio de Muse de Meta y la idea de que la adopción de agentes de IA sostenga la demanda de procesadores. Hay además señales de que la oferta sigue ajustada en partes de su negocio: el consejero delegado Lip-Bu Tan reconoció recientemente que la compañía solo podría cubrir alrededor de la mitad de la demanda de sus clientes, lo que refleja que su capacidad actual está por debajo de los volúmenes solicitados. Pese a ello, Wall Street es mucho más prudente con Intel que con AMD o Broadcom: de 32 analistas seguidos en los últimos tres meses, 7 recomiendan comprar, 23 mantener y 2 vender, lo que deja un consenso de mantener (neutro). Su precio objetivo medio de 117,56 dólares está un 1,85% por debajo del precio actual.
Con este panorama, el foco del mercado está puesto en dos cosas: qué sale de la reunión entre Washington y Pekín y si la demanda ligada a la IA se traduce en pedidos concretos y no solo en expectativas. Por ahora, la caída de hoy se parece más a un alto en el camino tras un tramo muy fuerte que a un cambio de tendencia en el sector.
El análisis de Salseo
- La caída de hoy es, de momento, ruido de corto plazo: el índice de semiconductores venía de seis sesiones al alza y AMD acumula un 185% en el año, así que cualquier excusa sirve para que algunos inversores recojan beneficios. La pregunta que de verdad importa no es el -2% de hoy, sino si la demanda de procesadores de servidor ligada a los agentes de IA se confirma en pedidos reales y no solo en expectativas.
- El riesgo específico de Broadcom es la revisión china de sus switches en centros de datos estatales. Pekín lleva años empujando sustitutos locales, así que este negocio podría ir migrando poco a poco a proveedores nacionales. Sin embargo, con ingresos creciendo un 86% interanual gracias a los aceleradores personalizados y las redes para IA, el mercado todavía no está poniendo precio a ese riesgo.
- Intel es la cara opuesta del relato: sube con fuerza cuando hay noticias de IA, pero el propio consejero delegado admite que solo puede atender cerca de la mitad de la demanda de sus clientes. Eso no es falta de interés, es falta de capacidad: si logra producir más, tiene recorrido, y la prudencia de los analistas (objetivo incluso por debajo del precio actual) refleja que aún no ha demostrado esa ejecución.
- La reunión Trump-Xi es el catalizador binario de la semana: cualquier mención a aranceles, restricciones tecnológicas o controles a la exportación puede mover al sector entero en cualquiera de los dos sentidos. Para un inversor en chips, el comunicado conjunto pesará más que los cierres diarios.