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AMD promete disparar su suministro de chips en 2027 para no perder el tren de la IA

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AMD promete disparar su suministro de chips en 2027 para no perder el tren de la IA

Lisa Su, consejera delegada de AMD, asegura desde Taipéi que la compañía elevará de forma notable su producción de chips en 2027 para atender la enorme demanda de inteligencia artificial, tras superar recientemente el billón de dólares de valor en bolsa.

AMD va a mover ficha para que no le falten chips. Su consejera delegada, Lisa Su, ha asegurado este martes en Taipéi que la compañía planea aumentar de forma sustancial su suministro en 2027, después de haber ido elevando la producción a lo largo de 2026. El objetivo no es otro que responder a una demanda de inteligencia artificial que, según sus palabras, es «muy, muy alta» y que se espera que se mantenga así durante varios años. La empresa, el rival más directo de Nvidia en procesadores gráficos para IA, superó recientemente el billón de dólares de capitalización bursátil en pleno rally del sector.

Uno de los propósitos del viaje de Su a la isla era precisamente ese: asegurarse de que su cadena de proveedores puede acelerar la producción tanto de procesadores centrales (CPU) como de gráficos (GPU) para atender el aluvión de pedidos vinculados a la IA. En su agenda taiwanesa ya se ha reunido con Foxconn y tiene previsto encontrarse con TSMC, su gran socio fabricante. Además, la compañía está trabajando codo con codo con los fabricantes de memorias para garantizar suministro suficiente, algo clave porque después Su pondrá rumbo a Corea del Sur, donde tienen su sede los gigantes de la memoria Samsung y SK Hynix.

Preguntada por si TSMC ha abordado con AMD una posible inversión en Texas, la directiva no respondió de forma directa, pero sí dejó claro que la empresa necesitará más capacidad de obleas avanzadas para atender la fuerte demanda. «Necesitamos más capacidad de obleas avanzadas», insistió, y añadió que AMD ya está planificando con una vista de tres a cinco años. El comentario llega después de que Reuters informara la semana pasada de que TSMC está evaluando una posible inversión en el estado norteamericano.

Su también tuvo palabras para la seguridad en inteligencia artificial: cree que la tecnología puede ser «increíblemente buena para el mundo», pero advirtió de que las compañías deben ser conscientes de los riesgos y coordinarse entre ellas a medida que avanza la IA y la superinteligencia. En ese sentido, calificó de paso importante la cumbre celebrada la semana pasada entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y varios ejecutivos tecnológicos, en la que los asistentes acordaron colaborar con «auditores independientes» para comprobar si los sistemas de IA funcionan tal y como esperan sus creadores.

El análisis de Salseo

  • El cuello de botella real no es la demanda, sino la capacidad de fabricación: AMD no produce sus propios chips, depende de terceros como TSMC y de los fabricantes de memoria. Prometer «más suministro en 2027» es, en la práctica, reservar capacidad industrial con años de antelación, y ahí es donde se gana o se pierde la guerra con Nvidia por cada oblea disponible.
  • Hay una lectura incómoda detrás del titular: si el gran salto de suministro llega en 2027, eso implica que de aquí a entonces el crecimiento de AMD estará limitado por lo que consiga producir, no por lo que el mercado quiera comprar. Un mensaje así puede moderar las expectativas de ingresos a corto plazo aunque la demanda siga desbordada.
  • El viaje a Corea del Sur apunta a la otra pieza crítica del puzle: la memoria de alto rendimiento (HBM), sin la cual una GPU de IA no sirve para nada. Que AMD dedique días de agenda a asegurarse memoria es una señal de que ese mercado sigue tenso y de que Samsung y SK Hynix mantienen poder de negociación; cualquier subida de precios de la HBM se traslada directamente a los costes de los fabricantes de chips.
  • La evasiva sobre Texas no es casual. Si TSMC acaba invirtiendo allí y AMD necesita «más capacidad de obleas avanzadas», lo lógico es que intente atar cupos en esa futura planta para depender menos de Taiwán. La señal a vigilar es cualquier anuncio de inversión o de reserva de capacidad de TSMC en suelo estadounidense: marcaría el ritmo de quién tendrá chips y quién se quedará esperando.

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Fuente: Reuters