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AMD e Intel caen de nuevo: ¿por qué y qué espera Wall Street?

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AMD e Intel caen de nuevo: ¿por qué y qué espera Wall Street?

Las acciones de AMD e Intel caen cerca de un 4% mientras los inversores recogen beneficios y digieren la ampliación de capital de Intel. Analizamos las razones y las perspectivas de los analistas.

Las acciones de los fabricantes de chips AMD e Intel vuelven a caer con fuerza este miércoles, con descensos cercanos al 4% en ambas compañías. El índice PHLX Semiconductor (SOX) también retrocede alrededor de un 2%, en una jornada de debilidad generalizada para el sector. Por un lado, AMD sufre la recogida de beneficios tras dispararse un 138% en los últimos seis meses; por otro, Intel sigue lastrada por su reciente ampliación de capital de 20.000 millones de dólares, que diluye a los accionistas actuales.

El contexto no ayuda: el martes ya se produjo una venta masiva en el sector por el aumento de los rendimientos de los bonos, la subida del petróleo y las preocupaciones sobre las elevadas valoraciones de la inteligencia artificial. Este miércoles, sin embargo, los rendimientos se relajan y el mercado en general recupera parte de las pérdidas, pero los semiconductores siguen a la baja. En el caso de AMD, la fuerte subida acumulada invita a muchos inversores a asegurar ganancias cuando el sentimiento se deteriora. La compañía presentó a principios de mes unas previsiones de ingresos para el tercer trimestre de unos 13.000 millones de dólares, por encima de los 12.520 millones que esperaba el consenso, pero la reacción fue negativa: las acciones cayeron más de un 6% al día siguiente, porque el mercado esperaba un pago mayor de la inversión en IA.

El caso de AMD a largo plazo se apoya en sus próximos aceleradores Instinct. La compañía tiene un acuerdo multianual con OpenAI para desplegar hasta 6 gigavatios de GPUs, empezando con 1 gigavatio de chips MI450 en la segunda mitad de 2026. Este acuerdo le da a AMD la oportunidad de captar más gasto en un mercado dominado por Nvidia. Para financiar su expansión, AMD lanzó la semana pasada una emisión de bonos en cuatro tramos que recaudó 4.750 millones de dólares, con vencimientos entre 2029 y 2036. Los fondos se destinarán a fines corporativos generales, incluido el pago de deuda existente, lo que da más flexibilidad financiera.

En cuanto a Intel, la caída se debe principalmente a la digestión de su ampliación de capital de 20.000 millones de dólares, que se fijó a 95 dólares por acción. La venta de una cantidad tan grande de acciones nuevas diluye a los inversores actuales, y el tamaño de la operación recuerda cuánto capital necesita Intel para su expansión en fabricación. A pesar de ello, la compañía dio unas previsiones alentadoras para el tercer trimestre: ingresos entre 15.800 y 16.800 millones de dólares, por encima de los 15.100 millones estimados, y un BPA ajustado de 0,38 dólares, frente a los 0,27 esperados. Además, Intel tiene una oportunidad en el empaquetado avanzado: su tecnología EMIB compite con el CoWoS de TSMC, y MediaTek ha considerado usar tecnología de Intel para procesadores de IA personalizados diseñados para Google. La limitada disponibilidad de CoWoS podría abrir oportunidades para Intel.

Wall Street mantiene posturas muy diferentes sobre ambas compañías. AMD tiene una calificación de Compra Fuerte, con 26 compras y 6 mantenimientos, y un precio objetivo medio de 651,32 dólares, lo que implica un potencial de subida de alrededor del 40% desde su precio actual de 465 dólares. Intel, en cambio, tiene una calificación de Mantener (neutral), con 5 compras, 23 mantenimientos y 2 ventas, y un precio objetivo medio de 116,84 dólares, que sugiere un potencial de aproximadamente el 27% desde los 92,70 dólares actuales. La diferencia refleja la confianza del mercado en sus estrategias de IA: AMD es vista como un competidor directo de Nvidia, mientras que la recuperación de Intel es vista con más cautela.

El análisis de Salseo

  • La recogida de beneficios en AMD evidencia que las expectativas están por las nubes: incluso unas previsiones que superan al consenso no bastan si no muestran un retorno inmediato de la IA. El listón está muy alto, y cualquier decepción relativa puede provocar caídas bruscas.
  • La ampliación de capital de Intel de 20.000 millones de dólares es un arma de doble filo: refuerza el balance para la expansión en fabricación, pero diluye a los accionistas actuales. El mercado ahora se centra en la dilución, pero la apuesta a largo plazo es si la estrategia de fundición y empaquetado dará sus frutos.
  • El acuerdo con OpenAI es una gran oportunidad para AMD de arrebatar cuota a Nvidia, pero los ingresos no llegarán hasta 2026. El mercado está descontando ese potencial futuro, y la emisión de bonos da flexibilidad, pero también añade deuda. La clave será la velocidad a la que esos compromisos se conviertan en ingresos.
  • La divergencia en las recomendaciones de los analistas (Compra Fuerte para AMD, Mantener para Intel) refleja la confianza en sus respectivas estrategias de IA. AMD es vista como un competidor directo de Nvidia, mientras que la recuperación de Intel es más incierta. Los inversores deberían vigilar la ejecución de ambos en los próximos trimestres.

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Fuente: TipRanks