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AMD e Intel suben antes de las cuentas de Nvidia: el sector chip se prepara

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AMD e Intel suben antes de las cuentas de Nvidia: el sector chip se prepara

AMD e Intel cotizan al alza en el premarket mientras el mercado espera los resultados de Nvidia. Los analistas ven motores propios para cada una, pero la gran cita de la semana puede reconfigurar las expectativas sobre la IA.

AMD e Intel avanzaban este miércoles en el premarket, con subidas del 0,4% y el 0,6% respectivamente, mientras los inversores vuelven a mirar a los semiconductores justo antes de que Nvidia publique sus resultados. Los valores europeos del sector mostraban un comportamiento mixto, lo que sugiere que el dinero no está entrando de forma indiscriminada. Desde Bank of America, el analista Vivek Arya asegura que «la demanda de semiconductores sigue siendo sólida», aunque admite que persisten varios riesgos a corto plazo.

AMD llega a esta cita con viento a favor de los analistas. El martes la acción se disparó un 4,9% y este miércoles Raymond James la mejoró a Strong Buy (comprar con convicción), elevando su precio objetivo de 565 a 641 dólares. El motivo: AMD ofrece, según el banco, la «combinación más fuerte de apalancamiento directo de beneficios» gracias a su exposición a centros de datos y a la ganancia de cuota en el mercado de CPUs para servidores. Raymond James prevé que ese mercado crezca a un ritmo anual del 44% y alcance unos 201.000 millones de dólares en 2030, impulsado por cargas de trabajo de IA que necesitan procesadores, memoria y redes. Es decir, los resultados de Nvidia importan para AMD, pero no lo son todo.

El caso de Intel es distinto y algo más frágil. Su subida no viene de una mejora de valoración nueva, sino de la confianza que Bank of America ha mostrado en su estrategia de fundición (foundry) después de que la compañía ampliara capital por unos 20.000 millones de dólares. El analista Arya considera esa ampliación «un buen indicador» de la fe de la dirección en su plan, pero ha recortado el precio objetivo de Intel de 160 a 145 dólares por la dilución que supone la emisión de acciones. BofA mantiene la recomendación de compra, pero el mercado sabe que la tesis de Intel depende de la ejecución: conseguir clientes externos para su foundry y demostrar que puede fabricar a gran escala competitiva. Raymond James, de hecho, cree que Intel se beneficiará de un mercado de CPUs de servidor más grande, pero la puntúa peor que AMD (Market Perform frente a Strong Buy).

El verdadero examen para ambas será Nvidia. FactSet espera que el gigante de los chips presente unos ingresos de unos 92.300 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal, con un beneficio ajustado por acción de 2,09 dólares. Los analistas más optimistas ya miran más allá: UBS cree que el trimestre de octubre podría superar los 110.000 millones de dólares, gracias a la fuerte demanda de Blackwell y a la aportación inicial de la arquitectura Rubin. Pero la conferencia con analistas será igual de importante. JPMorgan advierte de que los inversores escucharán con lupa la opinión de Nvidia sobre el silicio personalizado, los competidores emergentes, China, el suministro de memoria de alto ancho de banda (HBM) y su ventaja de «stack completo».

Si Nvidia confirma que los grandes tecnológicos (los hiperescaladores) mantienen o aumentan sus presupuestos de inteligencia artificial, se reforzará la demanda esperada de GPUs, CPUs de servidor, redes, memoria y fabricación de semiconductores. Si por el contrario hay señales de recortes o retrasos en los despliegues, la alegría de este miércoles podría desvanecerse muy rápido. Para el inversor sin conocimientos técnicos, la lección es sencilla: las subidas previas a la publicación de resultados no son una recomendación, sino el mercado posicionándose ante un evento que puede mover a todo el sector.

El análisis de Salseo

  • AMD no es solo un «reflejo de Nvidia»: su apalancamiento directo está en los CPUs de servidor y en las cargas de trabajo de IA agéntica. Si Nvidia confirma que los hiperescaladores amplían presupuestos, AMD se beneficia por partida doble: por el tirón del sector y por su propia cuota de mercado.
  • La subida de Intel es más ruido que música: no responde a una mejora de valoración, sino a la confianza de BofA en su estrategia de fundición tras ampliar capital. Esa ampliación diluye al accionista y el riesgo de ejecución sigue siendo enorme, así que cualquier decepción en el foundry puede pasar factura rápido.
  • El verdadero examen no son las subidas de hoy, sino las cuentas de Nvidia: los analistas esperan unos 92.300 millones de dólares de ingresos, pero los alcistas ya piensan en más de 110.000 millones para el trimestre siguiente. Si el dato se queda corto, la firmeza del sector se esfuma.
  • La letra pequeña estará en la llamada con analistas: silicio personalizado, competidores emergentes, China y suministro de memoria HBM. Esos matices, más que el beneficio por acción, decidirán si el mercado de chips sigue en modo euforia o se vuelve más selectivo.

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Fuente: Invezz