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AMD sigue explorando una alianza con Samsung en memoria y fabricación de chips

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AMD sigue explorando una alianza con Samsung en memoria y fabricación de chips

Lisa Su, consejera delegada de AMD, confirma desde Seúl que la compañía mantiene abierta la puerta a colaborar con Samsung tanto en chips de memoria como en la fabricación por encargo de sus futuros procesadores.

La consejera delegada de AMD, Lisa Su, ha asegurado durante una visita a Seúl que la empresa estadounidense sigue explorando oportunidades de colaboración con Samsung Electronics en dos frentes: los chips de memoria y el negocio de fabricación por encargo (lo que en la jerga se llama 'foundry', es decir, fabricar chips diseñados por otros). Su mantuvo encuentros con directivos de SK Hynix y tenía previsto reunirse también con responsables de Samsung, en una agenda coreana claramente centrada en asegurar suministros.

El motivo de fondo es que la memoria está escasa. Ante ese cuello de botella, Su explicó que AMD está "trabajando con nuestros clientes para optimizar su huella de memoria y así poder satisfacer más capacidad de cómputo de cara al futuro". La directiva animó a los fabricantes de memoria a "construir más rápido, tan rápido como sea posible" y subrayó la dependencia de la cadena de suministro coreana: Samsung y SK Hynix son, dijo, "clave para que podamos cumplir nuestra amplia ambición en centros de datos". Sobre la demanda, fue tajante: el negocio de centros de datos sigue "muy fuerte", con señales sólidas en toda la gama de productos de la compañía.

No es una relación que empiece de cero. En marzo, AMD y Samsung firmaron un memorando de entendimiento para ampliar su alianza estratégica en el suministro de chips de memoria destinados a infraestructura de inteligencia artificial. En aquel documento, ambas compañías se comprometieron además a estudiar una posible colaboración en fabricación, en la que Samsung podría encargarse de producir por contrato los procesadores de próxima generación de AMD.

Para el inversor, la noticia tiene dos lecturas. La primera es la de las memorias: sin chips de memoria suficientes —y adecuados para IA— no hay servidores que vender, por mucho que la demanda de cómputo se dispare. La segunda es la de la fabricación: AMD diseña chips, pero necesita a alguien que los fabrique, y Samsung es uno de los pocos actores del mundo capaces de hacerlo en las tecnologías más avanzadas. Que esa puerta siga abierta da a AMD margen de maniobra futuro, aunque de momento solo haya conversaciones y ningún contrato cerrado.

El análisis de Salseo

  • El verdadero cuello de botella de la IA no es el diseño de chips, sino la memoria que los acompaña. Que Lisa Su pida a los fabricantes coreanos "construir más rápido" y admita que está ajustando el consumo de memoria con sus clientes revela que AMD puede tener capacidad de cómputo para vender pero no módulos suficientes para montarlos: la escasez de memoria es hoy una restricción de ingresos, no un detalle técnico.
  • El encontronazo interesante está en la parte de 'foundry'. Si Samsung acaba fabricando chips de AMD, esta dejaría de depender de un único proveedor de fabricación para sus productos de próxima generación, lo que le daría poder de negociación en precio y plazos. Pero ojo: hoy es solo un memorando y una frase de la CEO, sin nodo concreto, sin volúmenes ni fechas. La señal a vigilar es cualquier anuncio de un pedido en firme o de un proceso de fabricación específico.
  • La lectura contraria que el titular no cuenta: asegurar memoria a cualquier precio también puede costar margen. Si AMD tiene que pagar más por chips escasos y, además, rediseñar cuánta memoria lleva cada producto, el coste se traslada al cliente final o se recorta del bolsillo del fabricante. El equilibrio entre suministro garantizado y rentabilidad será lo que se vea en los próximos resultados.
  • Su agenda en Seúl incluyó a SK Hynix y a Samsung, los dos grandes fabricantes de memoria del país. AMD no quiere elegir bando ni atarse a uno solo: diversificar proveedores es la forma más barata de protegerse ante tensiones comerciales y picos de demanda. Es una estrategia defensiva con efecto colateral positivo, porque refuerza su posición negociadora frente a todos ellos.

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Fuente: Reuters