AMD sube casi un 200% en 2026: un inversor top avisa de su valoración

Las acciones de AMD encadenan máximos históricos y ya valen en bolsa más de un billón de dólares, pero un inversor de referencia avisa: el precio asume un crecimiento excepcional durante años y no deja margen al error.
Advanced Micro Devices (AMD) vive un arranque de 2026 de los que se recuerdan. La compañía de semiconductores ha vuelto a marcar máximos históricos esta semana y acumula una subida cercana al 200% en lo que va de año, hasta el punto de superar recientemente el billón de dólares de valoración en bolsa. El último empujón ha llegado de la mano de dos ideas: el revuelo en torno al agente de inteligencia artificial Muse de Meta, que ha alimentado la tesis de que la IA "agéntica" disparará la demanda de procesadores (CPU) además de las tarjetas gráficas (GPU), y los informes que apuntan a una posible subida de precios de AMD de alrededor del 10% en el cuarto trimestre.
Con ese telón de fondo, el debate entre los inversores ya no es si AMD va bien, sino si su cotización se ha adelantado demasiado a su negocio. El inversor Keithen Drury, colaborador de The Motley Fool y situado en el 2% con mejor historial de TipRanks, sostiene que el precio actual deja muy poco margen para una decepción. Su argumento es sencillo: la empresa funciona, pero la acción cotiza como si su crecimiento fuera a seguir siendo excepcional durante años.
Para llegar a esa conclusión, Drury no mira el PER tradicional (la relación entre el precio y los beneficios de los últimos doce meses), un dato que en el caso de AMD queda distorsionado por las épocas de márgenes más bajos. Se fija en los beneficios previstos para 2027: incluso dando por hecho que la rentabilidad seguirá mejorando, AMD cotiza a unas 40 veces las ganancias esperadas. Sus grandes rivales en chips de IA están mucho más baratos por esa misma vara de medir: Nvidia ronda 14,6 veces los beneficios del próximo año y Broadcom, 18,8 veces. Y el problema, según él, es que AMD tampoco crece más rápido: en el segundo trimestre sus ingresos de centros de datos subieron un 107% interanual, un dato excelente, pero los de Nvidia avanzaron un 117% y los ingresos de semiconductores de IA de Broadcom se dispararon un 221%. Es decir, la más cara del grupo no es la que más crece, lo que implica que el mercado está pagando por adelantado una ganancia de cuota de mercado significativa a medida que se expande la infraestructura de IA. La pregunta es si esa expectativa se cumple de verdad.
Drury ve dos escenarios posibles a partir de aquí: que la valoración acabe corrigiendo con fuerza si los inversores concluyen que el crecimiento ya descontado en el precio es irreal, o que la compañía siga expandiéndose mientras la acción ofrece rentabilidades más bien modestas, a medida que los beneficios vayan alcanzando a la cotización. "No sé cuál de las dos cosas ocurrirá, pero sí estoy bastante convencido de que la rentabilidad de AMD será mucho menor que la de Nvidia o Broadcom en los próximos años", resume el inversor, que cree que los accionistas deberían decantarse por esas dos últimas.
El consenso de analistas, en cambio, opina lo contrario. La acción cuenta con una recomendación media de compra fuerte, con 30 compras y 6 mantener, aunque su precio objetivo medio de 648,07 dólares sugiere que la acción se quedaría más o menos donde está por ahora. Por eso, el aviso a vigilar en las próximas semanas son las subidas de precio objetivo o, por el contrario, los recortes de recomendación por parte de las casas de análisis.
El análisis de Salseo
- El núcleo del asunto es el múltiplo, no el negocio: AMD cotiza a unas 40 veces los beneficios previstos para 2027, frente a las 14,6 veces de Nvidia o las 18,8 de Broadcom. Esa prima solo se sostiene si AMD gana cuota de mercado de forma clara en la infraestructura de IA; si su crecimiento en centros de datos no acelera por encima del de sus rivales, la prima tendrá que ajustarse de una manera o de otra. La señal a vigilar es el próximo dato de ingresos de centros de datos y si la brecha de crecimiento con Nvidia y Broadcom se cierra o se ensancha.
- El catalizador de las últimas semanas no es un resultado, sino una narrativa: el tirón de la IA "agéntica" como motor de demanda de CPU (no solo de GPU) y una posible subida de precios del 10% en el cuarto trimestre. Si se confirma ese incremento de precios, ayudaría a los márgenes, pero es justo lo que el mercado ya parece haber descontado. Es decir, el combustible que empujó la última subida ya está en el precio y hará falta algo nuevo para sostenerlo.
- El precio objetivo medio de los analistas, 648,07 dólares, está prácticamente donde cotiza la acción, lo que deja al consenso sin margen de recorrido sobre el papel. En la práctica, eso convierte a AMD en un valor especialmente sensible a las próximas revisiones: bien subidas de precio objetivo que legitimen el nivel actual, bien recortes de recomendación que lo pongan en cuestión.
- La lectura contraria también tiene recorrido: AMD parte de una base de beneficios menor y con márgenes en mejora, así que un PER elevado puede comprimirse simplemente porque los beneficios crezcan, sin que la acción tenga que caer. Además, el consenso de analistas sigue siendo de compra fuerte (30 compras frente a 6 mantener), lo que refleja que muchos ven a AMD como una de las pocas alternativas reales a Nvidia en chips para IA, y ese valor estratégico es difícil de medir solo con múltiplos.