Analista ve en Micron, Teradyne y Southern Co las apuestas ocultas de la IA

El periodista de Barron's Jacob Sonenshine destaca en Schwab Network tres valores que, según él, se beneficiarán del auge de la inteligencia artificial: el fabricante de chips Micron, el de equipos de testeo Teradyne y la eléctrica Southern Company. La clave: no solo los semiconductores, también la infraestructura eléctrica que los alimenta.
El reportero de Barron's Jacob Sonenshine ha compartido en Schwab Network su lista de valores a vigilar en los próximos meses, y entre ellos hay tres nombres que, a su juicio, son "apuestas ocultas" dentro del boom de la inteligencia artificial (IA). No son los típicos gigantes tecnológicos, sino compañías que se benefician de forma indirecta pero sólida de la demanda de computación avanzada.
El primero es Micron (MU), el fabricante de memorias y almacenamiento. Sonenshine cree que la IA necesita cantidades ingentes de memoria de alto rendimiento, y Micron es uno de los pocos actores capaces de suministrarla. El segundo es Teradyne (TER), especializado en equipos de testeo para semiconductores: cada chip que sale de fábrica necesita ser probado, y con el aumento de la producción de chips para IA, la demanda de sus máquinas crece en paralelo.
El tercero es Southern Company (SO), una eléctrica estadounidense. Puede parecer fuera de lugar en una conversación sobre IA, pero Sonenshine destaca que está "poniendo el capital a trabajar" (CapEx) para ampliar su red y satisfacer la creciente demanda de electricidad de los centros de datos. Los centros de datos que entrenan y ejecutan modelos de IA consumen enormes cantidades de energía, y las utilities son las que tienen que construir la infraestructura para abastecerlos.
La idea de fondo es que la IA no es solo una historia de chips y software: también es una historia de energía y de equipos complementarios. Mientras el mercado mira a Nvidia o a las grandes plataformas, estos tres valores representan una vía más discreta pero potencialmente rentable para aprovechar la misma ola. Sonenshine dice que seguirá de cerca su evolución en las próximas semanas y meses, sin dar precios objetivos ni recomendaciones concretas de compra.
El análisis de Salseo
- La tesis de Sonenshine apunta a que el cuello de botella de la IA no está solo en los chips, sino en la energía y en los equipos de testeo: si los centros de datos no tienen electricidad o los chips no se pueden validar, el crecimiento se frena. Por eso, compañías como Southern Company o Teradyne pueden capturar valor sin ser el foco mediático.
- El caso de Southern Company es especialmente interesante porque las eléctricas suelen tener flujos de caja estables y regulados, pero la demanda de IA les da una palanca de crecimiento inesperada. Eso las convierte en un híbrido entre 'refugio defensivo' y 'apuesta de crecimiento', algo poco común en el sector.
- Para Micron, el riesgo es la ciclicidad: las memorias han sufrido sobreoferta en el pasado. La pregunta clave es si la demanda de IA es lo bastante estructural como para sostener los precios, o si volverá a haber un exceso de capacidad. Habrá que vigilar sus próximos resultados y las guías de gasto de capital de los grandes fabricantes.
- La lectura contraria: si el mercado ya ha descontado parte de este optimismo, las valoraciones pueden estar ajustadas. Además, una desaceleración en el ritmo de inversión en IA por parte de las grandes tecnológicas golpearía a los tres valores a la vez, porque están correlacionados con el mismo ciclo.