Anthropic, Google y OpenAI se reúnen con la Casa Blanca para negociar las reglas de la IA

Los gigantes de la IA discutirán un marco voluntario para compartir sus modelos con el Gobierno antes de lanzarlos, en un intento de la administración Trump por regular con mano ligera.
La Casa Blanca recibe este martes a representantes de Anthropic, Google y OpenAI para debatir un nuevo marco regulatorio sobre inteligencia artificial. Según fuentes cercanas, el encuentro se centrará en un sistema voluntario para que las empresas envíen sus modelos al Gobierno antes de ponerlos a disposición del público o de socios comerciales.
La reunión, organizada por la Oficina del Director Cibernético Nacional, llega tras una orden ejecutiva de junio que fijó el 1 de agosto como fecha límite para diseñar este marco. La política ya está finalizada y el objetivo ahora es acordar los próximos pasos para su implementación, aunque no está claro si se recabará opinión pública antes de publicar la versión definitiva.
El detonante de esta iniciativa fue Mythos, un modelo de Anthropic que la compañía decidió no lanzar por posibles vulnerabilidades de ciberseguridad. La administración Trump busca un enfoque de mínima intervención, pidiendo a las empresas que colaboren voluntariamente para detectar riesgos en sus modelos más avanzados. Sin embargo, en las últimas semanas ha adoptado un tono más intervencionista, con controles a la exportación sobre Fable —la versión pública de Mythos— y pidiendo a OpenAI que escalone el despliegue de su último modelo, GPT-5.6.
Al encuentro no asistirán los directores ejecutivos, sino personal técnico de las compañías. Se espera que se aborden puntos aún sin resolver, como el tratamiento de los modelos de código abierto. Sam Altman, CEO de OpenAI, ya se reunió la semana pasada con altos cargos de la Casa Blanca para discutir el marco y otros asuntos, incluido el nuevo modelo Astra.
Mientras tanto, en Anthropic, el cofundador Tom Brown ha sustituido al carismático Dario Amodei en las reuniones de alto nivel con el Gobierno, después de que Amodei fuera calificado como "un bicho raro" por algunos medios.
El análisis de Salseo
- El verdadero mensaje es que la autorregulación está en juego: si las empresas no demuestran que pueden gestionar los riesgos por sí mismas, la administración podría endurecer su postura, como ya ha hecho con los controles a la exportación de Fable.
- El hecho de que el marco sea voluntario no significa que sea inocuo. Define qué modelos entran en su ámbito y cómo se coordinarán con el Gobierno, lo que podría ralentizar los lanzamientos y dar ventaja a quien mejor se adapte al nuevo proceso.
- La ausencia de los CEO es una señal ambigua: puede indicar que la reunión es técnica y no decisoria, pero también que las empresas quieren mantener un perfil bajo mientras negocian los detalles más espinosos, como el código abierto.