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Anthropic negocia alquilar 1 GW de centros de datos con chips de Google, Broadcom y Nvidia

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Anthropic negocia alquilar 1 GW de centros de datos con chips de Google, Broadcom y Nvidia

La compañía de IA Anthropic estudia alquilar hasta 1 gigavatio de capacidad de cómputo a Stream Data Centers, en unas conversaciones que dispararían la demanda de chips de Broadcom, Google y Nvidia.

Anthropic, una de las compañías de inteligencia artificial más grandes del mundo, está manteniendo conversaciones preliminares para alquilar hasta 1 gigavatio de capacidad de cómputo a Stream Data Centers, según ha publicado The Information. Eso significa que la empresa de IA pasaría a ser inquilina directa de unos centros de datos desarrollados por Stream, sociedad controlada por el fondo Apollo Global Management. Para llenar esas instalaciones, Anthropic podría utilizar los chips TPU diseñados por Broadcom y Google, aunque el informe también apunta a que podría recurrir a las GPU de Nvidia u otros procesadores de inteligencia artificial.

El movimiento responde a una tendencia clara: las compañías de IA quieren tener más control directo sobre la infraestructura que necesitan para entrenar y ejecutar sus modelos. Ahora mismo, Anthropic depende en gran medida de proveedores de nube para conseguir potencia de cálculo. Alquilar capacidad de centro de datos por su cuenta le daría más margen para entrenar y hacer funcionar sus modelos, además de reducir esa dependencia de terceros y ganar control sobre la infraestructura que sostiene sus servicios. La otra cara de la moneda es el coste: un alquiler de este tamaño arrastra también gastos importantes de infraestructura y operación. El informe añade que las conversaciones incluyen una posible garantía de crédito por parte de Google, aunque los detalles de ese respaldo no están claros.

Para poner en contexto el tamaño de la operación, un centro de datos de 1 gigavatio es un compromiso de infraestructura de primer nivel: los desarrolladores del sector calculan que construir esa capacidad podría exigir una inversión mínima de 40.000 millones de dólares. Es decir, hablamos de un proyecto que solo pueden financiar unos pocos actores en el mundo, y que encaja con el papel de un fondo como Apollo, propietario mayoritario de Stream, aportando el capital inmobiliario y financiero mientras la empresa de IA firma un contrato de alquiler a largo plazo.

Todo esto ocurre mientras Anthropic prepara su salida a bolsa en el Nasdaq con una valoración potencial de entre 1,5 y 2 billones de dólares. El Wall Street Journal apuntó recientemente que la compañía planea retrasar su debut en bolsa hasta noviembre, lo que genera dudas sobre el calendario y sobre cómo piensa financiar el desarrollo futuro de su tecnología, aunque la empresa no ha confirmado ninguna fecha. Si se completara con la valoración que se le atribuye, sería una de las mayores salidas a bolsa de la historia de Wall Street y podría superar la de SpaceX. Conviene recordar que Anthropic sigue siendo una compañía privada, así que hoy por hoy un inversor particular no puede comprar sus acciones en un mercado público.

El detalle más relevante para quien sigue a las cotizadas es que Anthropic ya tiene un acuerdo plurianual de varios gigavatios para usar TPU de Google y Broadcom. Si los centros de datos de Stream se llenan con esos mismos chips, las conversaciones actuales serían una capa más de demanda sobre ese pedido ya existente; y si finalmente entran también GPU de Nvidia, el beneficiario sería el fabricante de chips más valioso del mercado. En cualquiera de los escenarios, lo que se está dirimiendo es quién pone el hardware de la próxima fase de la IA: los chips personalizados de Broadcom y Google o los de Nvidia.

El análisis de Salseo

  • El trasfondo no es solo 'más chips': Anthropic quiere dejar de depender de las nubes de terceros y pasar a controlar su propia infraestructura. Ese cambio de modelo puede ajustarle costes a largo plazo, pero también le obliga a firmar contratos de alquiler enormes y difíciles de deshacer si el ritmo de gasto en IA se enfría.
  • La posible garantía de crédito de Google es la parte que más merece seguimiento. Si Google pone su balance detrás de la operación, deja de ser un simple proveedor de chips y se convierte en socio financiero de su cliente: eso refuerza el vínculo con Anthropic y complica que otro fabricante le robe ese volumen.
  • El informe mezcla TPU de Broadcom y Google con GPU de Nvidia, y ese detalle es la señal de fondo: los grandes laboratorios de IA no quieren depender de un único proveedor. Para Nvidia, su competidor real a largo plazo no es otra GPU, sino los chips a medida que Broadcom y Google están colocando en los clientes más grandes.
  • Un gigavatio con una inversión estimada de 40.000 millones de dólares explica por qué aparece Apollo en la ecuación: el capital inmobiliario y financiero lo ponen fondos, y la tecnológica firma un alquiler a largo plazo. La pregunta incómoda es qué pasa con esos contratos si el ciclo de inversión en IA se modera; ahí es donde se vería quién asumió el riesgo de verdad.
  • La pata de la salida a bolsa añade presión al relato: una valoración de 1,5 a 2 billones y un debut retrasado a noviembre. Controlar su propia infraestructura hace a Anthropic más fácil de defender ante inversores públicos, pero también la convierte en una compañía con costes fijos mucho más pesados. La fecha de noviembre y el nombre del primer cliente del centro de datos son los dos datos concretos que conviene vigilar.

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Fuente: TipRanks