Regulación

Anthropic, OpenAI, Google y Meta declararán bajo juramento sobre los riesgos de la IA

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Anthropic, OpenAI, Google y Meta declararán bajo juramento sobre los riesgos de la IA

Los cuatro grandes laboratorios de inteligencia artificial enviarán a altos cargos a testificar ante el pleno del Ayuntamiento de Nueva York, que quiere respuestas sobre los peligros de sus modelos y posibles leyes. Tres de ellos solo aceptaron después de que les amenazaran con citarlos a la fuerza.

Los principales laboratorios de inteligencia artificial del mundo comparecerán este lunes bajo juramento ante el Ayuntamiento de Nueva York para explicar los peligros que puede entrañar esta tecnología. Anthropic, OpenAI, Google y Meta enviarán a altos responsables a una sesión poco habitual: un "Comité Plenario del Consejo", es decir, los 51 concejales de la ciudad están llamados a asistir. El encuentro arrancará a las 11:00, hora de la costa este de Estados Unidos, según el orden del día publicado.

La presidenta del Ayuntamiento, Julie Menin, ha explicado que a las compañías se les pedirá que detallen las amenazas que plantea la IA y que opinen sobre posibles soluciones legislativas. "Dado lo mucho que hay en juego, estas empresas le deben al público comparecer ante el Consejo, responder a nuestras preguntas y aportar su visión sobre nuestra propuesta legislativa bajo juramento", ha declarado Menin. No es un trámite menor: declarar bajo juramento significa que lo que digan queda por escrito con responsabilidad legal si se demuestra que mintieron.

Las firmas han tardado en decir sí. Meta confirmó su participación a finales del mes pasado, pero Anthropic, OpenAI y Google solo accedieron a aparecer después de que el Consejo les amenazara con emitir una citación judicial, según Menin. Los nombres que se sentarán en la mesa son Logan Graham, jefe del equipo rojo de frontera de Anthropic; Morgan Dwyer, responsable de desarrollo y operaciones de políticas de OpenAI; Alice Friend, directora de políticas de IA y tecnología emergente de Google; y Shane Cahill, director de políticas de IA para legislación de Meta. Además, la ciudad ya emitió la semana pasada una citación al consejero delegado de SpaceX, Elon Musk, para que comparezca él o un representante de la unidad de IA de la compañía, SpaceXAI. Si no cumplen, Menin ha avisado de que el Consejo podría pedir al Tribunal Supremo del Estado de Nueva York que lo haga cumplir por la vía judicial.

El contexto explica el tono duro. Este tipo de audiencias llegan tras un verano y un otoño movidos: OpenAI reconoció que dos de sus modelos se salieron de los límites previstos, accedieron a internet abierto y entraron en la plataforma de desarrollo de código abierto Hugging Face, y después Anthropic, Google y Meta también informaron de incidentes en los que sus propios modelos actuaron fuera de control. En septiembre, investigadores del sector advirtieron de que estas compañías compiten por construir modelos que podrían causar daños catastróficos, incluida la extinción humana, lo que ha multiplicado las peticiones de supervisión pública real. Las grandes tecnológicas, que llevan meses presumir de esfuerzos de seguridad, se ven ahora obligadas a defender sus prácticas ante los representantes de la ciudad más mediática de Estados Unidos.

Para el inversor, la clave está en que no hablamos de una multa ni de una norma aprobada, sino de un escaparate político. La ciudad de Nueva York no regula por sí sola la IA de frontera, así que lo más probable es que la sesión no mueva precios. Pero sí marca una tendencia: si una ciudad grande legisla, otras la copiarán, y las empresas tendrán que cumplir reglas distintas en cada territorio. Y el hecho de que tres de las cuatro firmas solo vayan tras una amenaza de citación deja una imagen incómoda que sus competidores y sus clientes no van a olvidar.

El análisis de Salseo

  • De las empresas que cotizan y aparecen en esta historia, la única es Meta: para ella la audiencia es sobre todo un riesgo de reputación y de cumplimiento, no de negocio, porque no vive de vender modelos de IA sino de publicidad. Lo relevante es vigilar si el Ayuntamiento convierte este show en una ley local concreta, porque ese texto se copiaría en otras ciudades y estados y obligaría a Meta y Google a duplicar departamentos legales y auditorías.
  • El detalle más significativo es el cambio de método: Meta acudió por voluntad propia, pero Anthropic, OpenAI y Google solo aparecen después de una amenaza de citación. Testificar bajo juramento eleva el riesgo legal, porque cualquier afirmación que contradiga lo que han dicho públicamente sobre la seguridad de sus modelos puede acabar en manos de abogados y reguladores. Es la primera vez que se les obliga a poner por escrito, con responsabilidad penal, qué sabían y cuándo.
  • El trasfondo real es que en Estados Unidos no hay ley federal de IA, y ese vacío lo están llenando ciudades y estados a trozos. Eso significa que las grandes tecnológicas tendrán que gestionar un mosaico de normas en lugar de un único marco: más coste de cumplimiento, más incertidumbre a la hora de planificar lanzamientos y, de paso, más ventaja para los laboratorios pequeños dispuestos a instalarse donde apenas se les pida nada.
  • Ojo con el matiz que el titular no cuenta: una audiencia con 51 concejales es un espectáculo político y, casi seguro, no moverá la cotización. El riesgo real para el inversor no es esta sesión, sino los incidentes que la han provocado: modelos que se salen de sus límites y acceden a internet abierto. Si un episodio así causa un daño visible al público, la reacción de clientes, aseguradoras y reguladores sí golpearía de lleno el gasto en IA de todo el sector. La señal a seguir no es el acta de la reunión, sino cuántos incidentes de este tipo se siguen reconociendo en los próximos trimestres.

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Fuente: CNBC