Financiación

Applied Digital busca 1.590 millones en bonos para su cuarto edificio de IA en Polaris Forge 1

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Applied Digital busca 1.590 millones en bonos para su cuarto edificio de IA en Polaris Forge 1

Applied Digital quiere levantar 1.590 millones de dólares en deuda garantizada para construir 150 megavatios de capacidad en el cuarto edificio de su campus de IA en Dakota del Norte y para devolver un préstamo puente de Goldman Sachs.

Applied Digital, compañía cotizada en el Nasdaq bajo el ticker APLD, ha anunciado su intención de colocar 1.590 millones de dólares en bonos garantizados con vencimiento en 2031. La emisión la lanzaría su filial APLD ComputeCo 3 LLC y se haría mediante una colocación privada dirigida a grandes inversores institucionales cualificados en Estados Unidos (al amparo de la regla 144A) y a inversores no estadounidenses fuera del país (bajo la Regulación S). La operación está sujeta a las condiciones del mercado y la compañía avisa de que no hay garantía de que se cierre, ni de cuándo ni en qué términos.

¿Para qué quiere ese dinero? Principalmente para financiar la construcción del cuarto edificio, bautizado como ELN-04, dentro de Polaris Forge 1, su campus de "fábricas de IA" situado en Ellendale, Dakota del Norte. Ese edificio aportaría 150 megavatios de carga informática crítica, es decir, la capacidad eléctrica y de refrigeración necesaria para que funcionen los servidores de inteligencia artificial. Además, los fondos servirían para devolver el préstamo puente que le concedió Goldman Sachs Bank USA, para dotar reservas con las que pagar los intereses de la propia deuda y para cubrir los gastos de la operación.

La estructura de los bonos viene con garantías. APLD ComputeCo 3 y sus filiales (APLD ELN-04 HoldCo LLC, APLD ELN-04 LLC y APLD ELN-04 LandCo LLC) responderán de forma plena e incondicional del pago, y los tenedores tendrán un derecho de prioridad sobre prácticamente todos los activos de esas sociedades y sobre las participaciones de APLD ComputeCo 3 en manos de APLD HPC Holdings 2 LLC. Además, la matriz Applied Digital aporta una garantía de finalización: si hace falta, meterá dinero en la filial para asegurarse de que el proyecto ELN-04 se termina a tiempo.

La compañía, con sede en Dallas y fundada en 2021, se define como diseñadora, constructora y operadora de centros de datos de alto rendimiento y servicios de colocación para cargas de inteligencia artificial, redes y blockchain, y presume de refrigeración sin agua y de despliegues rápidos. Esta emisión encaja en su modelo de crecimiento: financiar edificio a edificio, apoyándose en deuda garantizada por los propios activos del proyecto. Los bonos no están registrados ante el regulador estadounidense y solo podrán venderse a los inversores institucionales mencionados, por lo que no estarán disponibles para el pequeño inversor.

En conjunto, la noticia deja una foto clara: la carrera por la infraestructura de IA exige muchísimo capital y Applied Digital está recurriendo al mercado de deuda para no frenar su expansión en Dakota del Norte. El riesgo se traslada a la estructura financiera, no a los accionistas vía dilución, pero cada nueva emisión añade apalancamiento sobre el negocio.

El análisis de Salseo

  • No es una ampliación de capital: no diluye al accionista, pero cambia la foto del riesgo. Los bonos son deuda garantizada y con vencimiento en 2031, así que los acreedores cobran antes que los accionistas. Cuanto más se apalanque la compañía, más sensible se vuelve su beneficio y su cotización a cualquier tropiezo operativo.
  • El detalle interesante está en el tipo de interés que consiga. Al ser una colocación privada, el cupón que acepten los inversores institucionales será un termómetro del apetito real por el sector de centros de datos de IA: si sale caro, es señal de que el mercado empieza a exigir prima por estos proyectos.
  • Hay un intercambio de deuda que conviene seguir: parte de los fondos van a devolver el préstamo puente de Goldman Sachs, es decir, cambia financiación corta y probablemente más cara por deuda a más largo plazo. Eso alivia la presión de refinanciación, pero la garantía de finalización obliga a la matriz a seguir poniendo dinero si la obra se retrasa.
  • La lectura contraria al titular optimista: mover 1.590 millones para un solo edificio demuestra lo intensivo en capital que es este negocio. La deuda solo tiene sentido si esos 150 megavatios acaban alquilados con contratos firmes, así que la señal clave a vigilar son los anuncios de nuevos inquilinos o de ampliación del acuerdo con grandes clientes de IA.
  • Las condiciones del mercado son la gran incógnita: la propia compañía advierte de que no hay certeza sobre si la emisión se cierra ni con qué términos. Si se cancela o se recorta, sería un aviso sobre la capacidad del sector para seguir financiando su crecimiento al ritmo actual.

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