Applied Digital dispara sus ingresos un 322% pero multiplica su pérdida y cae en bolsa

La operadora de centros de datos para IA factura 341,9 millones de dólares, muy por encima de lo esperado, pero su pérdida neta se dispara hasta los 221 millones y la acción se resiente.
Applied Digital (APLD) ha presentado las cuentas de su último trimestre y el mercado no ha tardado en reaccionar: la acción cayó alrededor de un 2% tras conocerse que la compañía ha ampliado sus pérdidas. Sobre el papel, el crecimiento es espectacular: los ingresos alcanzaron los 341,9 millones de dólares, un 322% más que un año antes y muy por encima de los 116,3 millones que esperaba Wall Street. Además, la pérdida por acción fue de solo 0,01 dólares, mucho mejor que el resultado de 0,29 dólares negativos que anticipaban los analistas. El problema es que, en términos netos, la empresa perdió 221 millones de dólares, una cifra muy superior a los 18 millones de pérdidas del mismo periodo del año anterior. Es decir: factura mucho más, pero también se deja mucho más dinero por el camino.
Para entender qué hace la compañía, hay que saber que Applied Digital desarrolla y opera centros de datos preparados para inteligencia artificial y computación de alto rendimiento. Es decir, construye las instalaciones donde se ejecutan estos sistemas y después alquila esa capacidad de cálculo a empresas de la nube y a grandes tecnológicas (los llamados hiperescaladores), entre ellas CoreWeave (CRWV). Su negocio, por tanto, es muy intensivo en capital: primero hay que levantar naves enormes llenas de servidores y después se empieza a cobrar el alquiler. Y eso se nota en el balance: la compañía cerraba el periodo con 3.700 millones de dólares en caja, pero con 6.400 millones de deuda.
La magnitud de la inversión queda clara en sus propias cifras. En su último año fiscal, Applied Digital se gastó 2.900 millones de dólares en propiedades, equipos y otros activos, de los cuales unos 2.800 millones fueron directamente compras de inmuebles. Solo en el ejercicio fiscal de 2025 destinó 681 millones a adquirir propiedades. Como la empresa no genera ese dinero por sí misma, está recurriendo a miles de millones de dólares de deuda para financiar sus instalaciones de IA. Es el peaje habitual de este tipo de negocios: mucho gasto hoy para cobrar durante muchos años mañana.
Y ahí está el matiz que el titular se deja fuera. Los resultados muestran señales de que las obras empiezan a dar fruto: el alquiler base de su división de computación de alto rendimiento subió a 65,8 millones de dólares desde los 44,1 millones del mismo trimestre del año anterior, un 49% más. Es decir, empieza a haber ingresos recurrentes de contratos ya firmados. Pese a ello, la acción acumula una caída cercana al 20% en lo que va de año, porque los inversores dudan de que la compañía sea capaz de aprovechar el imparable tirón de la demanda de infraestructura de IA sin ahogarse en números rojos. El consenso de los analistas que cubren el valor sigue siendo mayoritariamente optimista (siete de nueve recomiendan comprar, según TipRanks), aunque la propia firma avisa de que estas valoraciones podrían revisarse tras la publicación de las cuentas.
El análisis de Salseo
- El titular de la pérdida oculta lo más llamativo: los ingresos casi cuadruplicaron lo que esperaba el mercado (341,9 frente a 116,3 millones). El problema no es que el negocio no funcione, sino que está en plena fase de construir, y en esta industria el gasto se apunta antes que el ingreso. Es una empresa que hoy se lo gasta todo para cobrar dentro de dos o tres años.
- El verdadero riesgo no está en la cuenta de resultados sino en el balance: 6.400 millones de deuda frente a 3.700 millones de caja, con un plan de inversión de casi 2.900 millones al año. Si los tipos de interés siguen altos o los contratos tardan en convertirse en caja, el pago de intereses se come cualquier mejora. Lo que hay que vigilar es a qué coste consigue financiarse y si el efectivo que genera el negocio empieza a cubrir al menos esa factura financiera.
- La métrica que de verdad anticipa el futuro es el alquiler base del negocio de alto rendimiento, que pasó de 44,1 a 65,8 millones en un año (+49%). Son contratos ya firmados cuyos ingresos se van reconociendo poco a poco. Si esa cifra sigue subiendo trimestre a trimestre, confirma que las instalaciones se están llenando; si se estanca, significaría que hay capacidad construida sin clientes que la paguen.
- La lectura contraria está en la reacción del mercado: la pérdida por acción fue mucho mejor de lo esperado y, aun así, la acción bajó. El mercado no está mirando el crecimiento, mira la pérdida neta y la deuda. Y hay un riesgo de concentración poco comentado: buena parte de sus alquileres dependen de un puñado de grandes clientes como CoreWeave; que uno de ellos reduzca pedidos o retrase pagos golpearía directamente a los ingresos recurrentes que hoy son la gran esperanza de la compañía.