Applied Digital dispara sus ingresos un 322% y rebota tras el cierre

Applied Digital presenta unos resultados trimestrales que pulverizan las previsiones de Wall Street gracias al arranque de sus centros de datos para IA, aunque el beneficio contable sigue en rojo.
Applied Digital (APLD) sube alrededor de un 3% en la negociación posterior al cierre del miércoles, después de que la compañía publicara los resultados de su primer trimestre fiscal. El movimiento llega como un alivio para los inversores, porque durante la sesión regular el valor llegó a dejarse cerca de un 6%. El motivo del rebote está en unas cuentas en las que, por fin, se nota el empuje de los centros de datos para inteligencia artificial que la empresa ha ido terminando en los últimos meses.
Los números son llamativos. Applied Digital facturó 341,9 millones de dólares en el trimestre, un 322% más que en el mismo periodo del año anterior y más de 200 millones por encima de los 134,1 millones que esperaba el consenso de analistas. La pérdida ajustada por acción fue de apenas 0,01 dólares, cuando el mercado anticipaba 0,26 dólares de pérdidas. El área de alojamiento de computación de alto rendimiento (HPC Hosting) aportó 262,6 millones de dólares. Ahora bien, la foto contable oficial (normas GAAP) es bastante peor: la compañía registró una pérdida neta atribuible a los accionistas de 221 millones de dólares, equivalentes a 0,76 dólares por título.
Más allá del trimestre, la empresa sigue engordando su cartera de negocio contratado. A finales de agosto acumulaba 1,41 gigavatios de carga informática crítica ya firmada repartida en cinco campus, lo que equivale a unos 36.000 millones de dólares en ingresos comprometidos a lo largo de los plazos iniciales de los contratos de arrendamiento. Entre sus clientes figuran CoreWeave y varios grandes proveedores de nube con calificación crediticia de grado de inversión, lo que da visibilidad a la demanda futura. El reto, eso sí, es enorme: levantar esas instalaciones exige mucho dinero en construcción, financiación fiable y una ejecución sin fallos.
El foco operativo está en Dakota del Norte. En julio se entregó la primera fase de 75 megavatios del segundo edificio del campus Polaris Forge 1 y, ya cerrado el trimestre, otros 75 megavatios más. Con ello, la capacidad operativa de Polaris Forge 1 alcanza los 250 megavatios, y la compañía espera que la primera entrega de Polaris Forge 2 eleve el total crítico de sus instalaciones en el estado hasta 300 megavatios antes de que acabe el año. Además, la empresa ha ampliado miras fuera de Estados Unidos: ha conseguido acceso a hasta un gigavatio de capacidad energética potencial en Finlandia, su primera oportunidad internacional, y ha firmado un acuerdo de compra de energía ligado a una futura planta de generación de gas natural de 1.200 megavatios en Dakota del Norte.
Queda un cuarto pilar: ChronoScale, el negocio de servicios en la nube que se separó del grupo y del que la matriz aún controla alrededor del 96%. Esta filial ha anunciado planes con Microsoft para desplegar 50 megavatios de capacidad de cómputo para IA con sistemas Nvidia GB300 NVL72, lo que abre otra vía de crecimiento dentro de la infraestructura de alto rendimiento. Wall Street, mientras tanto, se mantiene muy optimista: de los 9 analistas que siguen el valor, 7 recomiendan comprar y 2 prefieren mantenerse al margen, lo que da un consenso de compra fuerte. Su precio objetivo medio, de 60,07 dólares, implicaría una revalorización de en torno al 152% desde el cierre del miércoles.
El análisis de Salseo
- Ojo con la diferencia entre el dato 'ajustado' y el oficial: la empresa pierde solo 0,01 dólares por acción en su versión ajustada, pero 0,76 dólares por título en la contable. La razón es que construir centros de datos para IA cuesta muchísimo y esas inversiones se van comiendo el resultado vía amortizaciones e intereses. Para juzgar a esta compañía hay que mirar la caja y el gasto en construcción, no tanto el beneficio final.
- El dato que realmente cambia la tesis es la cartera contratada: 1,41 gigavatios y unos 36.000 millones de dólares en ingresos ya firmados. Eso convierte el negocio en algo mucho más predecible que una simple promesa tecnológica, porque los clientes están atados por contratos de arrendamiento de varios años. El riesgo se traslada de '¿habrá demanda?' a '¿será capaz de construir y financiar todo esto a tiempo y sin diluir en exceso a los accionistas?'.
- El titular se queda corto por arriba y por abajo: la subida del 3% tras el cierre llega después de un batacazo del 6% en la sesión regular, y el consenso ya le otorga un potencial de más del 150%. Cuando todo el mercado compra la historia y espera semejante recorrido, cualquier retraso en las entregas de energía o cualquier ampliación de capital para pagar las obras se paga caro. La volatilidad no va a desaparecer.
- Hay dos piezas que vigilar de cerca. La primera es la energía: los acuerdos en Finlandia (hasta un gigavatio potencial) y la planta de gas de 1.200 megavatios en Dakota del Norte atacan justo el cuello de botella real de la IA, que no es tanto los chips como la electricidad disponible. La segunda es ChronoScale, con un 96% aún en manos de la matriz y un proyecto con Microsoft y Nvidia: es una opción de revalorización que hoy el mercado todavía no pone en precio con claridad.