Applied Digital: ingresos +322%, 250 MW en marcha y 5.200 millones contratados

Applied Digital cierra su primer trimestre fiscal de 2027 con unos ingresos de 341,9 millones de dólares, un 322% más, mientras acelera la construcción de centros de datos para inteligencia artificial y encadena contratos a largo plazo con grandes clientes de la nube.
Applied Digital ha presentado los resultados de su primer trimestre fiscal de 2027, un periodo que, por el calendario particular de la compañía (su año fiscal no coincide con el año natural), terminó el 31 de agosto de 2026. Los ingresos alcanzaron los 341,9 millones de dólares, un 322% más que en el mismo tramo del ejercicio anterior. Sin embargo, debajo de esa línea aparece una pérdida neta atribuible a los accionistas de 221 millones de dólares, equivalente a 0,76 dólares por acción. La aparente contradicción entre un crecimiento brutal de la facturación y un agujero contable de ese tamaño se explica, en buena parte, porque la empresa está en plena fase de construcción: levanta centros de datos enormes para alquilarlos después, así que asume hoy la depreciación, los intereses de la deuda y los costes de poner en marcha instalaciones que todavía no generan ingresos a pleno rendimiento.
Para entender mejor el negocio en marcha, la compañía publica también unas cifras "ajustadas" (medidas no oficiales, que no siguen el estándar contable estadounidense) que dejan fuera los resultados de ChronoScale Holdings, su plataforma de computación acelerada participada mayoritariamente y que se consolida en las cuentas pero se excluye de estos cálculos. Con ese ajuste, los ingresos quedan en 300,4 millones de dólares, la pérdida neta se reduce a 4,1 millones (0,01 dólares por acción), el EBITDA ajustado es positivo en 64,4 millones y el resultado operativo neto, en 58,8 millones. Es decir: el negocio ya genera caja a nivel operativo, pero el peso de las inversiones y de la financiación se come el resultado final.
La parte que de verdad mueve la historia son los contratos y la capacidad instalada. En junio de 2026 la empresa firmó un alquiler de 210 megavatios (MW) a 15 años en su campus Delta Forge 2 con un cliente "hyperscaler" (uno de los grandes proveedores de nube) de primer nivel y grado de inversión, un acuerdo que representa unos 5.200 millones de dólares de ingresos contratados durante el periodo base. Además, en julio entregó la primera fase de 75 MW del Edificio 2 en Polaris Forge 1, lo que elevó la capacidad operativa del campus a 175 MW, y cerró una emisión de bonos garantizados de 1.590 millones al 7% con vencimiento en 2031 para financiar la construcción del tercer edificio de computación de alto rendimiento (150 MW) en Polaris Forge 1 y devolver un préstamo puente de 300 millones.
Después del cierre del trimestre, la compañía ha seguido pisando el acelerador. El 1 de octubre de 2026 puso en servicio la segunda fase de 75 MW del Edificio 2, lo que deja el campus de Polaris Forge 1 con 250 MW plenamente operativos repartidos en dos edificios y diez salas de datos. La dirección espera que el arranque de Polaris Forge 2, en Harwood, lleve la capacidad total en sus campus de Dakota del Norte hasta los 300 MW antes de que acabe el año natural 2026. A eso se suman tres movimientos relevantes: un acuerdo para asegurar hasta aproximadamente 1 gigavatio (1.000 MW) de capacidad eléctrica potencial en Finlandia, su primera incursión fuera de Estados Unidos; un contrato de compra de energía con Base Electron para una planta de gas natural de unos 1.200 MW que se desarrollará en Dakota del Norte; y el plan anunciado por ChronoScale junto a Microsoft para desplegar 50 MW de computación de IA en Norteamérica con sistemas NVIDIA GB300 NVL72 y refrigeración líquida. El campus Polaris Forge 1 fue además nombrado Proyecto del Año por el Mid-America Economic Development Council, y la empresa destinó 350.000 dólares en ayudas a cinco organizaciones del condado de Oliver, en Dakota del Norte.
"Nuestro objetivo es consolidar a Applied Digital como líder en el diseño, la construcción, el despliegue y la operación de fábricas de IA hechas a medida", ha resumido Wes Cummins, presidente y consejero delegado de la compañía, que insiste en la idea de construir "a largo plazo" y de firmar contratos duraderos con clientes de primer nivel y grado de inversión. La empresa reconoce que su prioridad de ejecución sigue estando en Estados Unidos y que Finlandia es, de momento, un paso "medido y oportunista" hacia un mercado con potencial a largo plazo. Esa mezcla de crecimiento enorme y pérdidas contables abultadas es precisamente lo que el inversor tiene que saber leer: no es lo mismo que una empresa queme dinero sin rumbo que financiar a un ritmo muy agresivo una infraestructura que ya tiene clientes firmados.
El análisis de Salseo
- El titular que más llama la atención es la pérdida de 221 millones, pero la clave está en el desfase temporal del negocio: Applied Digital gasta hoy miles de millones en levantar centros de datos y solo cobra cuando cada fase entra en servicio, así que la pérdida es sobre todo depreciación e intereses, no dinero que se evapora. La prueba es que la pérdida ajustada se queda en 4,1 millones y el EBITDA ajustado es positivo en 64,4 millones.
- El riesgo real no es la cuenta de resultados, es la concentración: unos pocos clientes gigantes de la nube sostienen miles de millones en ingresos contratados. Si el ciclo de inversión en IA se enfría, esos clientes pueden retrasar la ocupación de nuevas fases y la empresa se queda con deuda y capacidad ociosa. Señal a vigilar: los próximos arrendamientos firmados y si se cumplen las fechas de entrada en servicio.
- El movimiento en Finlandia y el acuerdo de energía con Base Electron apuntan al verdadero cuello de botella del sector: la electricidad. Asegurar hasta 1.000 MW potenciales en un país frío y con energía abundante reduce el riesgo de quedarse sin luz para alimentar los chips, y firmar la compra de energía de una planta de gas de 1.200 MW blinda el suministro en Dakota del Norte. Habrá que ver si esos megavatios "potenciales" se convierten en contratos firmados.
- La financiación también cuenta: emitir 1.590 millones de bonos al 7% es dinero caro y añade una factura de intereses que se notará en los próximos trimestres. Además, ChronoScale (donde va el negocio de la nube y el proyecto con Microsoft) se consolida pero queda fuera de las cifras ajustadas, así que el crecimiento del grupo depende cada vez más de filiales con sus propias reglas. Vigilar la relación entre deuda e ingresos contratados es más útil que mirar solo el beneficio por acción.