Applied Digital sube tras disparar sus ventas un 322%: el mercado premia su apuesta por la IA

Applied Digital avanza en la sesión previa a la apertura tras unos resultados trimestrales con ingresos un 322% mayores, mientras IREN cae por el mal tono del sector tecnológico y el encarecimiento de la financiación.
Applied Digital (que cotiza en el Nasdaq) e IREN son dos de las compañías que se están peleando por un trozo más grande del negocio de la infraestructura para inteligencia artificial, y este jueves han ido en direcciones opuestas en la sesión previa a la apertura de Wall Street. Applied Digital subía alrededor de un 1% después de publicar sus últimos resultados trimestrales, mientras que IREN cedía en torno a un 2%, arrastrada por la debilidad general del sector tecnológico. Las dos están invirtiendo miles de millones de dólares en centros de datos para atender la creciente demanda de capacidad de cálculo para IA, pero con estrategias distintas: Applied Digital se centra en alquilar instalaciones a grandes clientes, mientras que IREN expande su propio negocio de servicios en la nube.
Los números de Applied Digital han dado a los inversores motivos para mirar más allá del coste que supone ampliar infraestructura de IA. Los ingresos del primer trimestre fiscal se dispararon un 322% interanual hasta los 341,9 millones de dólares, y la pérdida ajustada de 0,01 dólares por acción quedó muy por delante de lo que esperaban los analistas, que preveían un quebranto de 0,29 dólares por título. Los ingresos procedentes de su negocio de alquiler de computación de alto rendimiento alcanzaron los 65,8 millones de dólares, frente a los 44,1 millones del trimestre anterior. Ahora bien, una parte sustancial de las ventas del trimestre vino de servicios de acondicionamiento de instalaciones para inquilinos, no de alquileres recurrentes, y la rentabilidad sigue siendo la asignatura pendiente: la compañía registró una pérdida neta de 221 millones de dólares.
La empresa también mira fuera de Estados Unidos en busca de su próximo motor de crecimiento. Esta misma semana ha anunciado su primera iniciativa internacional de desarrollo, en Finlandia, donde se ha asegurado acceso a hasta 1 gigavatio de capacidad energética potencial. El proyecto añade un nuevo mercado geográfico a una cartera que ya incluye acuerdos de alquiler multimillonarios para instalaciones en Dakota del Norte y Luisiana. De cara al mercado, el consenso de analistas es claramente optimista con APLD: le otorga una calificación de compra fuerte, con 7 recomendaciones de compra y 2 de mantener, y un precio objetivo medio a 12 meses de 58,21 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza de alrededor del 144% desde los niveles actuales.
En el caso de IREN, la caída de la mañana parece más ligada al contexto general que a la propia compañía: la subida de los precios del petróleo y de la rentabilidad de la deuda estadounidense está pesando en el ánimo de los inversores. El crudo repuntó casi un 4% tras los ataques contra buques en el Golfo y el estrecho de Ormuz, lo que aviva las preocupaciones sobre la inflación y complica el escenario de tipos de interés de la Reserva Federal. A la vez, el bono a 10 años escaló hasta el 5,34% y los informes sobre ambiciosos planes de financiación para proyectos de IA añadieron inquietud por el aumento del endeudamiento y la competencia por conseguir capital. Son cuestiones especialmente relevantes para IREN, dado el enorme volumen de inversión que exige ampliar su infraestructura de IA.
Aun así, sus avances recientes indican que los planes de crecimiento siguen adelante pese al entorno complicado. En agosto entregó su primera instalación de centros de datos Horizon a Microsoft dentro de un acuerdo de servicios en la nube a cinco años valorado en 9.700 millones de dólares. Ese primer despliegue es uno de los cuatro centros de 50 megavatios previstos en su campus de Childress, en Texas, y los tres restantes deberían entregarse a lo largo del cuarto trimestre de 2026. IREN también ha ampliado su cartera de clientes con acuerdos con los desarrolladores de IA Perplexity, Cohere y Figure AI. A finales de agosto, la dirección cifraba en 4.000 millones de dólares los ingresos anualizados contratados vinculados a su capacidad prevista para 2026, aunque solo 1.000 millones de ingresos anualizados estaban ya operativos en ese momento. Como añadido, JPMorgan mejoró recientemente su calificación a sobreponderar (es decir, comprar), destacando su creciente posición en computación en la nube. Los analistas siguen siendo optimistas, aunque su valoración conjunta se queda algo por debajo de la de Applied Digital: IREN mantiene una calificación de compra moderada, con 8 compras y 3 mantener, y un precio objetivo medio de 79,30 dólares, un 105% por encima del cierre del miércoles.
El análisis de Salseo
- La letra pequeña del trimestre de Applied Digital está en de dónde sale el dinero: buena parte de los 341,9 millones de ingresos viene de servicios de acondicionamiento de instalaciones para inquilinos, no de alquileres recurrentes. Eso hace que el titular de "+322%" sea más puntual de lo que parece; la métrica que de verdad marca la tesis es el alquiler de computación de alto rendimiento, que pasó de 44,1 a 65,8 millones entre trimestres.
- Los dos modelos no son comparables aunque compitan por lo mismo. Applied Digital es más "ladrillo con contrato firmado": cobra alquileres a grandes clientes, con ingresos más previsibles pero concentrados en pocas contrapartes. IREN vende su propia nube, lo que le da más control y potencial de margen, pero también más inversión y más exposición a los precios. Elegir una u otra es elegir entre riesgo de cliente y riesgo de ejecución.
- La caída de IREN es sobre todo macro, no un problema propio: petróleo casi un 4% arriba por los ataques en el Golfo y el bono a 10 años al 5,34% encarecen justo lo que estas compañías necesitan, financiación masiva para construir centros de datos. El riesgo real del sector no es que la IA deje de crecer, sino que construirla cueste bastante más caro. Señal concreta a vigilar: cualquier ampliación de capital o emisión de deuda, y el nivel del bono a 10 años.
- El detalle que el titular no cuenta: ese "Strong Buy" de Applied Digital convive con 221 millones de pérdidas netas en el trimestre, así que el recorrido que ven los analistas depende de que los alquileres recurrentes lleguen a tiempo para tapar el agujero. En IREN pasa lo contrario: tiene 4.000 millones de ingresos anualizados contratados para 2026 pero solo 1.000 millones operativos, es decir, casi todo el negocio prometido está todavía por construirse.