Oleada de apuestas bajistas en Micron y Nvidia: las opciones encienden las alarmas en chips

Los bajistas siguen acumulando posiciones contra el sector de semiconductores con operaciones inusualmente grandes en opciones de Micron y Nvidia. Esto es lo que dicen esas jugadas y hasta qué punto hay que tomárselas en serio.
Los bajistas volvieron a mover ficha contra el sector de los semiconductores el viernes, con una serie de operaciones llamativas en Micron y Nvidia que dominaron el mercado de opciones y pusieron en duda el buen comportamiento reciente de los fabricantes de chips. Para que nos entendamos: un 'put' es un contrato que gana valor si el precio de la acción cae (es decir, una apuesta a la baja o un seguro), mientras que un 'call' gana si sube. Pues bien, en el ETF SMH, el fondo que agrupa a los grandes nombres del sector, se negociaron más de 180.000 puts frente a unos 50.000 calls hasta mediodía. En dinero, 46 millones de dólares en primas ligadas a puts frente a 26 millones en calls. Y por volumen, unos 129.000 contratos de put parecían compras, según los datos de ThinkOrSwim y SpotGamma recogidos por CNBC.
La foto general también invita a la cautela. El ratio entre el interés abierto (los contratos vivos que aún no se han cerrado) de puts y de calls subió hasta 1,95 en el SMH, el nivel más alto desde la segunda semana de agosto, según Barchart. El mismo indicador para el Invesco QQQ Trust, el fondo que replica el Nasdaq 100, también siguió escalando hasta 1,51. Traducido: por cada contrato que apuesta a que todo sube, hay casi dos que apuestan a que baja o se cubren ante una caída.
Entre las operaciones individuales hubo dos que destacaron por encima del resto. En Nvidia, justo después de la campana de apertura, alguien compró 100.000 puts con un precio de ejercicio ('strike') de 180 dólares y vencimiento el 15 de enero por 21 millones de dólares: la mayor operación del día en las opciones de la compañía. Si se trata de una apuesta especulativa y no de una cobertura, esa posición solo gana dinero si Nvidia cae un 22% antes del vencimiento. Es lo que se conoce como apuesta de cola: pagar relativamente poco por protegerse de un golpe muy fuerte.
Y, probablemente, lo más interesante llegó con Micron. Los volúmenes de calls iban un 40% por encima de la media, pero unos 270 millones de dólares en primas estaban ligados a lo que parecían compras de puts. La explicación está en una ristra de operaciones con puts muy dentro del dinero ('deep in the money', es decir, ya con ganancia acumulada) con vencimiento en junio de 2028. La mayoría (unas 125 operaciones, con strikes entre 2.250 y 2.500) se ejecutaron cerca del precio de venta, lo que sugiere que se compraron; otras 50 operaciones al strike 2.050 probablemente se vendieron. En conjunto, y tomándolo al pie de la letra, sería una posición bajista neta de unos 14,5 millones de dólares con un delta cercano a -1, lo que la convierte en un corto sintético: se comporta casi como apostar contra la acción sin llegar a pedir prestadas las acciones. ¿Por qué hacer esto? Normalmente porque el coste de tomar prestados los títulos para ponerse corto es demasiado alto, o porque se quiere una posición con riesgo limitado: al comprar opciones, lo máximo que puedes perder es lo que pagas.
Ahora bien, conviene no correr. Interpretar este tipo de operaciones no es una ciencia exacta. Jason DeLorenzo, fundador de Volland, una plataforma de análisis de la estructura del mercado de opciones, avisa de que los 'spreads' (combinaciones de varias patas) son difíciles de clasificar mirando el punto medio, porque los creadores de mercado están dispuestos a aceptar menos en una pata si compensan con mejor precio en la otra. Y cuando se trata de opciones muy alejadas del dinero, con poco interés abierto y poco volumen, la lectura se vuelve directamente turbia.
El análisis de Salseo
- Que el ratio de puts frente a calls del SMH esté en máximos desde agosto apunta a que el miedo (o la cobertura) es sectorial, no de una empresa concreta. Cuando la protección se monta sobre el ETF y no sobre un valor suelto, suele responder a riesgos macro —tipos, aranceles, dudas sobre el ritmo de inversión en inteligencia artificial— más que a una mala noticia empresarial.
- El put de Nvidia a strike 180 solo gana con una caída del 22%: es una apuesta de cola, no una visión direccional suave. Pagar 21 millones por ese seguro indica que hay dinero institucional dispuesto a cubrirse ante un golpe brusco, pero no demuestra que crea que ese golpe vaya a ocurrir.
- El detalle más revelador está en Micron: un corto sintético a través de puts muy dentro del dinero es lo que monta quien quiere estar corto pero no puede o no le compensa pedir prestadas las acciones. Si eso se repite en otros valores del sector, la pista a seguir no es la acción, sino el coste de financiación de los cortos en semiconductores.
- Lectura contraria: el flujo de opciones no predice la dirección del precio y buena parte puede ser simple cobertura de carteras que siguen siendo alcistas. La señal que de verdad importa llegará con los resultados y con las pistas sobre el gasto en centros de datos de los grandes clientes: eso sí confirmará o desmentirá el miedo que reflejan estas operaciones.