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Arbe entra en defensa con Alerion, un radar 4D para cazar drones difíciles de detectar

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Arbe entra en defensa con Alerion, un radar 4D para cazar drones difíciles de detectar

Arbe Robotics da el salto al negocio antidrón con Alerion, un radar de imagen 4D compacto pensado para ver drones pequeños, autónomos o de fibra óptica que los sensores tradicionales no detectan. Ya está probado en campo y en evaluación por integradores de todo el mundo.

Arbe Robotics, compañía israelí cotizada en el Nasdaq y en la Bolsa de Tel Aviv (ticker ARBE), ha anunciado su entrada en el mercado antidrón con el Alerion C-UAS Radar, un movimiento con el que amplía su negocio hacia el sector de defensa y seguridad interior. Se trata de un radar de imagen 4D de muy alta resolución y formato compacto, diseñado específicamente para detectar y seguir amenazas aéreas no tripuladas que los sensores antidrón convencionales cada vez tienen más difícil identificar: drones FPV, mini, autónomos y de fibra óptica. Según la compañía, el sistema ya ha superado pruebas de campo para aplicaciones de defensa y ahora mismo está siendo evaluado por integradores de sistemas C-UAS (counter-unmanned aircraft systems, es decir, sistemas antidrón) de todo el mundo.

El problema que ataca Alerion es fácil de entender: la amenaza de los drones crece más rápido que los sistemas creados para frenarla. Los drones baratos y con poca firma radar amenazan operaciones militares y de defensa móvil, infraestructuras críticas e instalaciones públicas. Vuelan bajo, lento y son pequeños, así que devuelven muy poca energía al radar y se cuelan entre el ruido. Y hay un segundo obstáculo: los drones autónomos y los controlados por fibra óptica no emiten ninguna señal de radio, por lo que no hay mando ni vídeo que interceptar. La propuesta de Arbe es detectar el propio dron en lugar de sus emisiones, de modo que el seguimiento se mantiene sea cual sea la forma en que se pilote.

Técnicamente, Alerion se plantea como una capa de sensórica de altísima resolución dentro de arquitecturas antidrón que combinan varios sensores. Su función es mantener el seguimiento de forma continua desde la primera detección hasta la distancia mínima, incluida la zona crítica de la aproximación final, donde el vuelo a baja altura, las maniobras complejas y el ruido del terreno complican más seguir al intruso. El sistema distingue drones de pájaros, vehículos, edificios y vegetación, lo que ayuda a reducir las falsas alarmas y a dirigir con precisión las cámaras y los efectores que identifican y neutralizan el objetivo. Todo ello sobre un diseño de estado sólido, pequeño, ligero, de bajo consumo y bajo coste (lo que en el sector de defensa se conoce como bajo SWaP-C), lo que lo hace viable tanto en instalaciones fijas como embarcado en vehículos o en equipos portátiles.

«Las amenazas de drones se han convertido en uno de los desafíos de seguridad más urgentes del mundo, y la detección de drones pequeños es hoy un punto débil donde los defensores están muy expuestos», ha señalado Ram Machness, consejero delegado de Arbe. Machness explica que Alerion lleva a la defensa antidrón la capacidad de resolución que la empresa lleva años desarrollando para el automóvil, resolviendo objetos pequeños en entornos muy saturados, y añade que esto abre un mercado significativo para la compañía. Arbe, con sede en Tel Aviv y oficinas en Estados Unidos, Alemania y China, construye toda la cadena tecnológica del radar: chips de radiofrecuencia y recepción de grado automovilístico, un chip propio de procesado de radar, sistemas de alta definición con 2.304 canales virtuales y algoritmos de inteligencia artificial que convierten los datos en información lista para la percepción. La empresa presentará Alerion en el evento Counter UAS Homeland Security Europe, que se celebra los días 23 y 24 de septiembre de 2026 en Londres.

El análisis de Salseo

  • Esto no es vender más radares para coches: es abrir un mercado nuevo con la tecnología que ya tenía. El negocio del automóvil avanza despacio porque la adopción de radares de imagen 4D por parte de los fabricantes se cocina a fuego lento, mientras que defensa mueve presupuestos al alza y compra con más urgencia tras el auge de los drones baratos en los conflictos recientes. Como la arquitectura de chip y procesado ya está desarrollada, el coste de asomarse a este mercado es relativamente bajo para Arbe.
  • El gancho comercial está en un detalle técnico que mucha gente no conoce: los drones autónomos y los de fibra óptica no emiten ninguna señal de radio, así que los sistemas que 'escuchan' el mando o el vídeo no los ven venir. Alerion los caza por su eco de radar, no por sus emisiones. Ese es el argumento diferencial, aunque no es el único radar del mercado: competir aquí significa medirse con sensores de radiofrecuencia, acústicos y ópticos ya asentados.
  • 'En evaluación por integradores' no es un pedido, y ahí está la clave para el inversor. El siguiente hito que de verdad movería la tesis sería un contrato con un integrador C-UAS identificable o un pedido de defensa; hasta entonces es una promesa de producto. Conviene además no perder de vista que la propia nota recuerda el riesgo de que las acciones dejen de cotizar en el Nasdaq si el precio se mantiene por debajo de 1 dólar: es una compañía pequeña y la caja y la cotización importan tanto como el catálogo.
  • Matiz que el titular no cuenta: Alerion se vende como una pieza dentro de sistemas multisensor, no como producto que resuelva todo solo. Eso significa que sus ingresos dependen de que los integradores lo elijan a él y no a otro, y que los ciclos de venta en defensa son largos: entre la evaluación y la caja pueden pasar varios trimestres.

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Fuente: PRNewsWire