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Archer Aviation cae un 5,7% sin noticias propias: la subida de los bonos pasa factura

·NeutralImpacto bajo
Archer Aviation cae un 5,7% sin noticias propias: la subida de los bonos pasa factura

Las acciones del desarrollador de taxis aéreos eléctricos retroceden con fuerza en una jornada sin anuncios de la compañía, arrastradas por el encarecimiento de la deuda pública y el giro del mercado hacia activos menos arriesgados.

Archer Aviation cerró el miércoles con una caída del 5,66%, hasta 5,50 dólares por acción, en una sesión en la que la compañía no publicó ningún anuncio relevante ni comunicó ningún contratiempo operativo. Sin noticias propias que justifiquen el movimiento, el descenso encaja mejor con el patrón de recogida de beneficios que están sufriendo las empresas de crecimiento más arriesgadas. En lo que va de año, los títulos acumulan un retroceso cercano al 27%, aunque en la negociación previa a la apertura del jueves rebotaban alrededor de un 1,4%.

El motivo de fondo es la sensibilidad de Archer a los tipos de interés. La empresa todavía no ingresa dinero de forma relevante y se está gastando cantidades importantes en desarrollar su aeronave, obtener las certificaciones necesarias y preparar su despegue comercial. Ese perfil hace que buena parte de su valor dependa de lo que se espera que gane en el futuro, y ese futuro vale menos cuando la rentabilidad de la deuda pública sube: si los bonos ofrecen más, el inversor exige más a las apuestas arriesgadas. El miércoles, el rendimiento del bono estadounidense a 10 años se colocó en torno al 4,84%, su nivel de cierre más alto en casi tres años, después de que la recompra de deuda por 6.000 millones de dólares anunciada por el Tesoro decepcionara al mercado. En ese contexto, el Nasdaq Composite cedió un 0,6%, el índice de pequeñas compañías Russell 2000 (IWM) se dejó un 1,37% y el petróleo subió, un cóctel poco amable para el riesgo.

Lo llamativo es que esta caída llega justo después de una racha de noticias más bien positivas para la compañía. A principios de mes, Archer arrancó su gira estadounidense "No Roads" con el avión Midnight, que incluyó un trayecto de ida y vuelta con piloto entre Salinas y Hollister, en California. El programa forma parte del esfuerzo de Archer por acumular horas de vuelo en condiciones reales mientras avanza hacia la operación comercial. A eso se suma que ARK Invest, el fondo de Cathie Wood, reforzó su posición justo antes del batacazo del miércoles: compró 575.700 acciones de ACHR el 8 de septiembre a través de su fondo insignia ARK Innovation ETF, una operación valorada en unos 3,35 millones de dólares según el precio de cierre del martes.

Sin ningún registro oficial nuevo, ninguna rebaja de analistas ni ningún problema operativo sobre la mesa, la explicación más razonable del movimiento está en el ambiente general del mercado. Los analistas que siguen el valor mantienen una visión mayoritariamente positiva sobre la compañía, pero el inversor particular debería fijarse en lo que de verdad mueve la tesis: el ritmo de avance de las certificaciones, el gasto de caja trimestre a trimestre y la posibilidad de que la empresa necesite ampliar capital. Porque una cosa es que un día malo de los bonos tumbe la cotización sin culpa de la empresa, y otra que el valor acumule un 27% de caída anual: ahí ya se está repricing todo el sector de los taxis aéreos eléctricos, no solo el ruido de una sesión.

El análisis de Salseo

  • El mecanismo detrás del desplome es puramente financiero: Archer aún no genera ingresos relevantes, así que casi todo su valor está en el futuro. Cuando el bono a 10 años se paga al 4,84%, el mercado descuenta esos beneficios futuros con más dureza y castiga más a las compañías que queman caja, aunque no haya ninguna mala noticia. Es la razón por la que un valor así puede caer un 5,7% mientras el Nasdaq solo pierde un 0,6%.
  • La gira "No Roads" y el vuelo tripulado entre Salinas y Hollister importan más de lo que parece: cada hora de vuelo real con el Midnight es munición para el proceso de certificación ante las autoridades aéreas y para demostrar que el aparato funciona fuera del papel. El catalizador que de verdad moverá la acción no será la macro, sino los hitos de certificación y el arranque de las primeras rutas comerciales.
  • Que ARK Invest comprara 575.700 acciones justo antes de la caída tiene doble lectura: por un lado es un espaldarazo de un inversor muy visible, pero también refleja que la acción está en manos de fondos temáticos y minoristas a los que les gusta el relato. Esa base accionarial amplifica los movimientos en ambos sentidos, así que conviene vigilar si ARK sigue sumando o empieza a recortar en próximos trimestres.
  • La lectura contraria al titular: si el desplome se debe a los bonos y no a la empresa, una relajación de los tipos podría devolver el rebote con la misma facilidad. El problema es el otro dato de la jornada, el 27% de caída en el año, que apunta a un castigo estructural al sector. Y con un negocio que aún consume mucho dinero, la gran pregunta pendiente es si necesitará ampliar capital y diluir a los accionistas actuales para llegar a la fase comercial.

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Fuente: TipRanks