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Archer Aviation sube casi un 20% tras comprar Wisk, Insitu y SkyGrid a Boeing

·PositivoImpacto alto
Archer Aviation sube casi un 20% tras comprar Wisk, Insitu y SkyGrid a Boeing

Archer Aviation (ACHR) se dispara en bolsa tras anunciar la compra de tres negocios de Boeing: Wisk Aero, Insitu y SkyGrid. Boeing se queda con cerca del 20% de la compañía combinada, y el fabricante de 'taxis voladores' eléctricos se transforma en una plataforma integral de aviación autónoma y defensa.

Las acciones de Archer Aviation (ACHR) se dispararon casi un 20% este lunes después de que la compañía anunciara la compra de tres negocios de Boeing: Wisk Aero, la unidad de aviación autónoma; Insitu, especializada en drones militares; y SkyGrid, centrada en la gestión del tráfico aéreo. La operación, cerrada íntegramente con acciones, dejará a Boeing con una participación cercana al 20% en la compañía resultante, además de un asiento en el consejo de administración y el derecho a comprar hasta 200 millones de dólares en acciones de Archer en los próximos años a precios fijados de antemano. Los analistas ya la califican como una de las mayores consolidaciones de la industria de los eVTOL, los llamados 'taxis voladores' eléctricos.

Para Archer, la compra supone un cambio de dimensiones: deja de ser una apuesta de producto único para convertirse en lo que su propio equipo define como una plataforma de 'IA física' de extremo a extremo. A las tecnologías de vuelo autónomo de Wisk se suman los sistemas de aeronaves no tripuladas de grado militar de Insitu y las capacidades de gestión del espacio aéreo de SkyGrid. Las tres empresas suman cerca de dos millones de horas de vuelo, una base que la compañía quiere aprovechar para alimentar su plataforma de inteligencia artificial ZEE. El consejero delegado, Adam Goldstein, calificó el acuerdo de 'momento histórico' y de 'siguiente gran paso' para convertirse en un negocio diversificado. El movimiento llega un mes después de que Archer presentase una plataforma de aeronave autónoma desarrollada junto a la firma de defensa Anduril Industries.

El acuerdo también encaja en el plan del consejero delegado de Boeing, Kelly Ortberg, que desde que llegó al cargo en agosto de 2024 insiste en simplificar el grupo y concentrar recursos en el negocio principal de aviones comerciales, defensa y espacio. Boeing se desprende de estas divisiones, pero no se va de vacío: conserva cerca del 20% del capital, mantiene el acceso a la tecnología de vuelo autónomo de Wisk para futuros aviones comerciales y militares mediante un acuerdo de colaboración tecnológica a largo plazo, y se reserva una opción de compra de acciones por hasta 200 millones de dólares. 'Esta transacción es un win-win para Boeing y Archer', resumió Brian Yutko, vicepresidente de Boeing y antiguo consejero delegado de Wisk.

Lo más llamativo del anuncio es que une a dos antiguos rivales. Archer y Wisk protagonizaron una sonada disputa legal: Wisk acusó a Archer de haberse apropiado de información confidencial. Ese conflicto se resolvió en 2023 con un acuerdo extrajudicial que incluyó una inversión no revelada de Boeing en Archer. Wisk nació en 2019 de una alianza entre Boeing y Kitty Hawk, la startup de aviación respaldada por el cofundador de Google, Larry Page. Ahora, esos mismos actores acaban del mismo lado del tablero, con el gigante aeroespacial convertido en accionista relevante del que hasta hace poco era un competidor incómodo.

El análisis de Salseo

  • La operación cambia la tesis de inversión de Archer: deja de ser una apuesta por un solo producto (el eVTOL de pasajeros) para convertirse en una plataforma con tres patas: movilidad urbana, drones militares y gestión del tráfico aéreo. Eso diversifica el riesgo y abre vías de ingresos que no dependen solo de que los reguladores aprueben los vuelos de pasajeros.
  • El hecho de que el acuerdo se cierre íntegramente en acciones y deje a Boeing con casi el 20% es clave: Boeing queda alineado con el éxito de Archer y aporta un balón de oxígeno financiero, porque Archer, como casi toda empresa de eVTOL, quema caja y la necesidad de capital era su talón de Aquiles. La opción de compra de 200 millones de dólares es una posible inyección futura.
  • El riesgo regulatorio sigue ahí y es el matiz que muchos titulares no cuentan: Wisk y SkyGrid valen precisamente por su tecnología autónoma 'sin piloto', pero los reguladores aún tienen que dar luz verde a los vuelos autónomos comerciales. Si eso se retrasa o se rechaza, Archer tendría tecnología punta sin poder explotarla comercialmente durante años.
  • Desde el lado Boeing, la lectura es más fría: entrega tres negocios que no consideraba centrales, pero conserva acceso a la tecnología de Wisk y exposición al futuro de la aviación autónoma a través de su participación. Es una forma de mantener un pie en el sector sin asumir todo el riesgo operativo, aunque también cabe la lectura crítica de que regala activos con historia a cambio de papel de una empresa que aún no ha demostrado ingresos.

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Fuente: Invezz