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Archer Aviation, en el punto de mira: 5 millones de ingresos y 284 de gastos

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Archer Aviation, en el punto de mira: 5 millones de ingresos y 284 de gastos

Un inversor de referencia de The Motley Fool se muestra cauto con Archer Aviation: la compañía de 'taxis aéreos' eléctricos ingresó apenas 5 millones en el trimestre de junio mientras gastó 284 millones. El desequilibrio obliga a mirar la caja y el riesgo de ampliaciones de capital.

Archer Aviation (ACHR) sigue siendo una inversión de alto riesgo. Es la conclusión de David Jagielski, un analista de The Motley Fool al que la propia publicación otorga su calificación de "cinco estrellas" por la fiabilidad de sus tesis, y que ha puesto el foco en las últimas cuentas de la compañía. Los números son difíciles de digerir: en el trimestre que terminó en junio, la empresa ingresó solo 5 millones de dólares, mientras que sus gastos operativos se dispararon hasta los 284 millones. Es decir, por cada dólar que entra, se gastan casi 57.

La compañía, que cotiza en bolsa, está desarrollando aviones eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (los llamados eVTOL), pensados para funcionar como una suerte de taxi aéreo urbano. Está, por tanto, en la fase más costosa de cualquier negocio industrial: la de construir el producto y la infraestructura mucho antes de que lleguen las ventas de verdad. A eso se suma que Archer ha ido más allá del desarrollo del avión y ha ido comprando activos, como el aeropuerto californiano de Hawthorne. Son movimientos que pueden tener sentido a largo plazo, pero que de momento no hacen nada por cerrar la brecha entre lo que gasta y lo que factura.

El problema de fondo es de dónde sale el dinero para cubrir ese agujero. Mientras no genere ingresos comerciales relevantes, Archer depende de sus reservas de caja y de financiación externa, y cada trimestre de pérdidas las va consumiendo. Jagielski advierte de que, si eso no cambia, la compañía seguirá acumulando pérdidas y quemando efectivo, y que cuanto más se alargue esta situación, más probable será que necesite capital adicional. En una empresa que ya vale unos 3.800 millones de dólares en bolsa pero factura muy poco, esa necesidad de dinero nuevo podría traducirse en una ampliación de capital, lo que diluiría a los accionistas actuales. Por eso el analista considera que, pese al potencial que le ve al negocio si algún día despega, no es una acción apta para la mayoría de inversores.

Curiosamente, esa cautela choca con lo que opina la mayoría de la banca de inversión. El consenso de los analistas mantiene una recomendación de compra fuerte, con cinco valoraciones de comprar y una de mantener, y un precio objetivo medio de 11,60 dólares, lo que implicaría un potencial de subida de alrededor del 145% desde los niveles actuales. La acción, eso sí, ha sido muy volátil y acumula caídas este año. La pregunta clave para quien tenga o siga el valor ya no es si el avión volará, sino cuánto tardará Archer en empezar a vender de verdad y si su caja aguanta hasta entonces.

El análisis de Salseo

  • La cifra que lo resume todo es el desequilibrio entre ingresos y gastos: 5 millones frente a 284 millones en un solo trimestre. Eso significa que el negocio todavía no se financia con lo que vende, sino con el dinero que ya tenía guardado o con el que consiga de fuera. La pregunta que de verdad mueve la tesis no es tecnológica, sino de resistencia: cuántos trimestres puede aguantar a este ritmo de quema de caja.
  • El riesgo más concreto para el accionista no es que la empresa pierda dinero (algo normal en esta fase), sino cómo lo consigue. Si Archer necesita capital nuevo y lo hace ampliando capital, entra más gente al accionariado y cada acción existente pasa a valer una porción más pequeña del pastel. Es el famoso 'diluirse': mismo avión, mismo negocio, pero tu trozo de tarta más fino.
  • Hay una contradicción interesante en el mercado: el analista escéptico y la banca que da un precio objetivo un 145% por encima del actual miran los mismos números. Eso indica que la acción no se mueve por lo que gana hoy, sino por lo que se espera que gane mañana. Cuando el precio depende de expectativas y no de resultados, los bandazos son mayores y cualquier retraso en el arranque comercial golpea con fuerza.
  • Ojo con las compras: hacerse con activos como Hawthorne Airport amplía el negocio más allá del avión (infraestructura, operación), lo que puede encajar en el plan a largo plazo, pero también suma gastos antes de sumar ingresos. La señal a vigilar es doble: la evolución de la tesorería en los próximos informes trimestrales y el momento en que las operaciones comerciales empiecen a generar ventas materiales.

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Fuente: TipRanks