ASML vs. SK Hynix: ¿qué gigante de chips comprar en 2026?

Las dos son piezas clave de la cadena de la inteligencia artificial, pero juegan a cosas muy distintas: ASML vende las máquinas que fabrican los chips y SK Hynix, la memoria que los alimenta. Sus números y sus riesgos no se parecen en nada.
Con la inteligencia artificial disparada, el debate entre los inversores es qué eslabón de la cadena de los chips conviene tener en cartera. Y aquí ASML y SK Hynix no compiten entre sí, sino que ocupan lugares muy diferentes. La primera, el gigante neerlandés, domina el mercado de la litografía: fabrica las máquinas con las que se imprimen los circuitos sobre las obleas de silicio, incluidas las exclusivas de ultravioleta extremo que se usan para los chips más avanzados. Su negocio consiste en vender esos equipos (que cuestan millones) a los mayores fabricantes de chips del mundo y luego cobrarles el mantenimiento y el soporte. SK Hynix, por su parte, es uno de los líderes mundiales de memoria, especializada en chips DRAM y NAND, y con una posición especialmente fuerte en la memoria de alto ancho de banda (HBM), ese componente que va pegado a los aceleradores de IA y que ahora mismo es un cuello de botella codiciado.
Los números de 2025 cuentan dos historias distintas. ASML creció alrededor del 15,6% en ingresos respecto al año anterior y su margen neto rondó el 29%, mejor que el 27% del ejercicio previo, gracias a que envió más de sus equipos de litografía de mayor valor. En su balance de diciembre de 2025 su deuda equivale aproximadamente a 0,1 veces su patrimonio (es decir, apenas debe dinero en relación a lo que valen sus recursos propios) y su ratio de liquidez, que mide si puede pagar lo que debe a corto plazo, es de unas 1,3 veces.
SK Hynix va en otra velocidad: sus ingresos crecieron cerca de un 47% en 2025 y su margen neto se acercó al 44%. Un resultado espectacular si se compara con 2023, cuando la compañía perdió casi 6.700 millones de dólares por la crisis del ciclo de la memoria, un sector que va de euforia a sequía con una facilidad pasmosa. Su deuda está en torno a 0,2 veces el patrimonio y su ratio de liquidez es de casi 1,9 veces, lo que significa que tiene casi el doble de activos a corto plazo que de compromisos inmediatos. Es decir: está mucho más saneada que hace tres años.
En precio, SK Hynix es la opción claramente más barata. Cotiza a unas 7,6 veces los beneficios que se estiman para los próximos doce meses, frente a las 39,7 veces de ASML. Y si se mira el precio respecto a las ventas de los últimos doce meses, la coreana paga 9,7 veces por 16,7 de la neerlandesa. Ahora bien, los riesgos también son distintos. ASML se enfrenta a las tensiones geopolíticas y a las restricciones a la exportación de sus equipos más avanzados a China, además de la enorme factura que supone desarrollar cada nueva generación de litografía para no perder su ventaja. SK Hynix depende del precio de la memoria, que se hunde cuando hay exceso de oferta, compite duramente con rivales como Samsung, vive en un sector donde lo de hoy queda obsoleto mañana y tiene concentrada buena parte de su producción en Corea del Sur, con una relación con el mercado chino nada sencilla.
El análisis original se decanta por ASML, por su historial más estable: la industria de los semiconductores lleva décadas creciendo y eso beneficia al proveedor clave de las máquinas que hacen posibles los chips, tanto de lógica avanzada como de memoria. Sobre SK Hynix señala que está firmando acuerdos de largo plazo con clientes para suavizar los vaivenes del ciclo, lo que podría darle un crecimiento notable en los próximos años, aunque en el largo plazo seguirá expuesta a la volatilidad de la demanda y de los precios de venta de la memoria. Conviene recordar que se trata de una pieza de opinión, no de una recomendación de inversión.
El análisis de Salseo
- Ojo con el titular: no compiten entre sí. ASML vende la máquina que fabrica el chip y SK Hynix vende la memoria que se coloca al lado del chip de IA. Comprar ASML es apostar por el conjunto de la industria (le cobra a todos los fabricantes, sean de lógica o de memoria), mientras que SK Hynix es una apuesta directa al tirón de la memoria para IA: más recorrido si todo sigue viento en popa, más batacazo si se enfría.
- La brecha de valoración (7,6 veces beneficios futuros frente a 39,7) es una etiqueta de 'cíclica' que el mercado le cuelga al negocio de memoria, y viene del recuerdo de 2023, cuando SK Hynix perdió casi 6.700 millones de dólares. Ahora gana con un margen neto del 44%. La pregunta de fondo es si los contratos a largo plazo que está cerrando con clientes sirven de verdad para domesticar esas montañas rusas o si son solo un parche.
- Los márgenes cuentan otra cara: el bruto de SK Hynix (75,6%) es muy superior al de ASML (52,7%), pero es un margen que se evapora en cuanto sobra oferta de memoria. El de ASML es más bajo, pero más previsible, porque una parte relevante viene de mantenimiento y servicio recurrente sobre su parque de máquinas instalado, y encima lleva deuda mínima (0,1 veces su patrimonio).
- Los riesgos reales están fuera de la cuenta de resultados: ASML depende de las restricciones a la exportación hacia China y SK Hynix, de tener la producción concentrada en Corea del Sur y de su complicada relación con el mercado chino. Señales concretas que vigilar: cualquier cambio regulatorio en la exportación de equipos de litografía y la evolución de los precios del DRAM y del HBM.