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Asness (AQR) recorta en Sandisk y refuerza CoreWeave: dos formas de jugar la IA

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Asness (AQR) recorta en Sandisk y refuerza CoreWeave: dos formas de jugar la IA

El fondo cuantitativo de Cliff Asness reduce un 36% su posición en Sandisk tras el rally del año y mueve ficha en CoreWeave, la 'nube' especializada en GPUs que acumula un 33% de caída en doce meses.

Cliff Asness es uno de los nombres más reconocidos de Wall Street: más de tres décadas en el sector, paso previo por Goldman Sachs y cofundador en 1998 de AQR Capital Management, uno de los fondos cuantitativos más conocidos del mundo. Su última publicación de posiciones ha llamado la atención porque mueve ficha en dos valores que, aunque distintos, forman parte del mismo negocio: la infraestructura que sostiene la inteligencia artificial. Según esos datos, AQR vendió 248.538 acciones de Sandisk durante el segundo trimestre, lo que supone recortar su participación alrededor de un 36%, mientras reforzaba su exposición a CoreWeave, la otra pata de la operación.

Sandisk (cotiza en bolsa) se dedica a la memoria flash NAND, el tipo de chip que guarda datos sin necesidad de corriente y que va dentro de los discos SSD que se usan en los centros de datos. Su papel en la IA no es menor: los modelos cada vez más grandes, las conversaciones más largas y las aplicaciones que actúan de forma autónoma necesitan tener cantidades enormes de información disponibles al instante. La compañía trabaja en tecnologías de memoria más densas, como BiCS10, y en discos empresariales donde importan tanto la velocidad como el consumo y la fiabilidad. Su dirección calcula que el mercado de memoria flash para centros de datos podría alcanzar los 1,2 zettabytes en 2030. El recorrido en bolsa ha sido de montaña rusa: cayó un 23% desde los máximos de finales de junio, luego rebotó un 76% desde los mínimos de finales de julio y acumula una subida del 655% en lo que va de año. Además, este mes ha entrado en el S&P 100, sustituyendo a Colgate-Palmolive, con efecto antes de la apertura del lunes 21 de septiembre.

Los últimos resultados explican parte del entusiasmo: en su cuarto trimestre fiscal ingresó 8.970 millones de dólares, 580 millones más de lo esperado, y ganó 39,25 dólares por acción frente a los 4,73 dólares de sorpresa positiva. Para el primer trimestre de su ejercicio 2027 espera ventas de entre 10.300 y 10.800 millones y un beneficio ajustado por acción de entre 44 y 46 dólares. Aun así, no todo el mundo lo ve claro. El analista de RBC Srini Pajjuri, uno de los mejor valorados de Wall Street, cree que el negocio tiene argumentos a largo plazo, pero quiere pruebas de que las ganancias aguantan cuando llegue la próxima recesión del sector: destaca que su hoja de ruta reduce la inversión necesaria y genera caja, con el compromiso de devolver a los accionistas el 100% del exceso de efectivo, y que ciertos acuerdos podrían fijar el precio de más de la mitad de su volumen hasta el ejercicio 2028. Su conclusión es mantener, con un precio objetivo de 1.600 dólares que implica cerca de un 11% de caída. Está en minoría: de 16 analistas, 14 recomiendan comprar y el precio objetivo medio, de 2.182,50 dólares, apunta a una subida cercana al 22%.

En el otro lado está CoreWeave (cotiza en bolsa), un proveedor de 'nube' construido específicamente para cargas de trabajo intensivas en GPUs: no diseña chips, pero alquila capacidad de cálculo de altas prestaciones, almacenamiento, redes y software para entrenar modelos complejos sin que el cliente tenga que construir sus propios centros de datos. Su relación con Nvidia es estrecha y suele ser de los primeros en desplegar los sistemas de GPU más nuevos de la compañía. El problema es el precio de crecer así: al cierre del segundo trimestre acumulaba 35.600 millones de dólares de deuda principal, con 985 millones de intereses pagados solo en los seis primeros meses, y 14.100 millones destinados a comprar propiedades y equipos en ese periodo. A eso se suman las pérdidas persistentes, la concentración de clientes, la competencia de las grandes nubes y la posibilidad de que la empresa emita más acciones para financiarse. Las acciones han caído alrededor de un 33% en el último año.

La lectura de fondo es sencilla: un inversor profesional con fama de metódico está reduciendo exposición al valor que ya ha volado y reforzando el que ha sido castigado, dentro del mismo tema de la IA. Eso no significa que Sandisk sea un mal negocio ni que CoreWeave sea una ganga, pero sí resume la tensión del momento: el mercado premia a quien ya demuestra resultados y exige mucha más paciencia a quien todavía depende de financiación externa para sostener su crecimiento.

El análisis de Salseo

  • AQR no es un inversor de convicción, es un fondo cuantitativo: sus decisiones salen de modelos que pesan momentum y valoración, y se conocen con semanas de retraso respecto al cierre del trimestre. Leer esto como 'Asness apuesta por CoreWeave' es exagerado; lo relevante es que el modelo ha dejado de ver atractiva a Sandisk después del rally del 655% en el año.
  • En Sandisk el debate no es si el negocio crece, sino si aguanta el ciclo. La memoria NAND es históricamente cíclica: cuando la oferta alcanza a la demanda, los precios caen y los márgenes se desinflan. El propio analista de RBC admite que hasta que no se demuestre resistencia en una caída del ciclo, la acción cotizará como una memoria más. Señal concreta a vigilar: la guía de 10.300-10.800 millones de ventas para el próximo trimestre y el equilibrio oferta/demanda que sitúa en la segunda mitad de 2027.
  • En CoreWeave la tesis va de financiación, no de chips. Con 35.600 millones de deuda principal y 985 millones de intereses en seis meses frente a 14.100 millones de inversión en equipos, necesita capital constante para crecer: si el mercado se cierra, el crecimiento se frena, y si se financia emitiendo acciones, los accionistas actuales se diluyen. Eso explica buena parte del -33% del último año mucho mejor que cualquier titular sobre IA.
  • La lectura contraria: comprar CoreWeave tras el castigo es apostar a que el problema es de sentimiento y no de modelo de negocio. Su gran ventaja es la relación con Nvidia, ser de los primeros en desplegar sus GPUs, pero eso es también dependencia de un único proveedor y compite contra grandes nubes con bolsillos mucho más hondos. Próxima prueba: si en los siguientes resultados la concentración de clientes no mejora y la deuda sigue subiendo, el rebote puede quedarse en el camino.

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Fuente: TipRanks