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El CEO de AST SpaceMobile reivindica 1.000 MHz de espectro sintonizable en su red

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El CEO de AST SpaceMobile reivindica 1.000 MHz de espectro sintonizable en su red

Abel Avellan asegura que su red podrá aprovechar el espectro de los operadores estadounidenses y llegar a picos de casi 200 Mbps, justo cuando las acciones de AST SpaceMobile siguen cayendo tras la compra de espectro nacional por parte de SpaceX.

Abel Avellan, consejero delegado de AST SpaceMobile (ASTS), ha salido a escena en su cuenta de X para poner en valor lo que, según él, nadie más puede igualar: la capacidad de su red de satélites para 'sintonizar' el espectro que ya tienen los operadores de telefonía estadounidenses. Según el directivo, esas operadoras acumulan alrededor de 1.000 MHz en bandas bajas y medias que su constelación podría aprovechar, tanto con los satélites que ya están en órbita como con los que tiene en fabricación. El mensaje llega en un momento delicado: las acciones de la compañía siguen en números rojos después de que SpaceX (SPCX) se hiciera con espectro a nivel nacional, y marcaban mínimos de 49,19 dólares, con un descenso de 7,74 dólares.

El detonante del castigo bursátil no es lo que dice Avellan, sino lo que ha hecho su competidor. SpaceX ha adquirido espectro de cobertura nacional en Estados Unidos, un movimiento que el mercado interpreta como un paso más hacia el servicio de conexión directa entre satélites y móviles, el mismo terreno en el que juega AST SpaceMobile. Este tipo de servicio permite que un teléfono normal, sin antena especial, se conecte a internet a través de satélites cuando no hay cobertura terrestre: en el campo, en el mar o en zonas sin torres de telefonía. Que un actor con la capacidad de lanzamiento de SpaceX entre en ese negocio cambia por completo el tablero competitivo.

Para entender el mensaje del CEO hay que saber qué es el espectro: son las 'autopistas' de ondas por las que viaja la señal móvil, y quien las controla decide qué servicios puede ofrecer y con qué calidad. La idea de Avellan es que AST SpaceMobile no necesita ser dueña de esas autopistas, sino ser capaz de circular por las que ya tienen los operadores. Según sus números, a esa capacidad se suman los 45 MHz en banda L que controla la propia AST, y con todo ello los usuarios alcanzarían velocidades de pico cercanas a 200 Mbps, servidas desde los satélites más grandes jamás puestos en órbita baja. El directivo remata diciendo que, junto a sus socios estadounidenses, están construyendo las redes "más fuertes, resilientes y preparadas para la inteligencia artificial" del planeta.

Visto con perspectiva, el tuit funciona más como una defensa que como un anuncio: es la respuesta a la sensación de que SpaceX puede quedarse con el negocio. La tesis de AST SpaceMobile se apoya en alianzas con operadores que ya tienen licencias y clientes, de modo que su valor está en conectar esos activos con el espacio, no en pujar por el espectro. Aun así, el mercado ha decidido mirar primero el riesgo, y el precio lo refleja. La pregunta que queda abierta es cuánto tarda la compañía en convertir los satélites 'en construcción' en cobertura real y cuánto tarda SpaceX en pasar de tener espectro a vender servicio.

El análisis de Salseo

  • El mensaje llega como respuesta, no como noticia nueva: SpaceX se ha hecho con espectro nacional y eso ha puesto a AST SpaceMobile contra las cuerdas en bolsa. Que el CEO tenga que salir a explicar públicamente que su red 'sintoniza' el espectro de los operadores demuestra que el mercado ya ve a SpaceX como amenaza directa al corazón de su negocio.
  • El argumento tiene una parte sutil que conviene no perder de vista: AST no aspira a comprar espectro, sino a usar el que ya tienen las operadoras estadounidenses. Es una ventaja clara (no se gasta miles de millones en licencias), pero también una dependencia: si esos socios cambian de idea o se alían con otro, el plan se tambalea sin remedio.
  • Los picos de casi 200 Mbps y los satélites 'más grandes jamás puestos en órbita baja' son promesas de futuro, no realidad operativa: suenan muy bien, pero descansan en satélites que todavía se están fabricando. Hasta que esa constelación no esté desplegada y dando servicio comercial, las cifras que airea el CEO son una hoja de ruta, no un resultado.
  • Qué vigilar a partir de ahora: primero, si los operadores estadounidenses firman o amplían compromisos concretos con AST; segundo, si SpaceX convierte su espectro en un servicio comercial de verdad y a qué precio. El día que se conozca el ritmo real de despliegue de satélites de AST, la acción dejará de moverse por tuits y empezará a moverse por contratos.

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Fuente: TheFly