AT&T se hunde un 7% en el premercado por el miedo a competir con SpaceX

Las telecos estadounidenses se desploman después de que SpaceX acordara comprar espectro de banda baja para convertir Starlink en una operadora móvil de pleno derecho. AT&T cae más de un 7% antes de la apertura, aunque sus cuentas siguen creciendo con calma.
Las acciones de AT&T se han llevado un buen golpe: cayeron más de un 7% en la sesión previa a la apertura de Wall Street y llegaron a los 23 dólares, lo que supone un 13,3% por debajo de su máximo de septiembre. El detonante no fue un mal resultado ni un profit warning, sino el anuncio de SpaceX de que ha llegado a un acuerdo para comprar una cartera de espectro de cobertura nacional a Gain Management, una compañía especializada en infraestructura digital. El miedo se contagió a todo el sector: Verizon bajó un 5,1%, T-Mobile más de un 6,6% y la onda llegó también a Europa, con Deutsche Telekom, BT Group y Vodafone cayendo más de un 3%.
El motivo del pánico es sencillo de entender: el espectro es la 'autopista' por la que circulan las señales de móvil, y sin licencias no hay operador posible. SpaceX lo dejó claro en su comunicado: ese espectro de banda baja "cubre uno de los huecos técnicos que quedaban" para que Starlink Mobile se convierta en "un operador móvil importante en Estados Unidos". Es decir, la compañía de Elon Musk no solo quiere vender internet desde el cielo, quiere competir de tú a tú con las telecos tradicionales por los clientes que hoy tienen el móvil con AT&T, Verizon o T-Mobile.
Ahora bien, la propia historia invita a no exagerar. Cuando Amazon empezó a apretar, muchos dieron por muertos a Walmart y Target, y cuando Tesla despegó se dijo que los fabricantes tradicionales se la comerían en eléctricos: al final, todos ellos resistieron. SpaceX tiene además un problema práctico en las ciudades, donde necesitará desplegar torres en el suelo, y el espectro que acaba de adquirir es limitado. La próxima cita clave está en el calendario: el 29 de octubre la FCC vota una propuesta para subastar 25 MHz de 'espectro premium' destinado a conexiones directas de satélite a móvil, un negocio del que también quiere sacar partido Amazon.
Mientras el mercado mira al cielo, el negocio de AT&T va razonablemente bien. En su último trimestre publicado, los ingresos subieron un 2,3% hasta los 31.600 millones de dólares y el beneficio operativo alcanzó los 7.000 millones. La compañía sumó más de un millón de clientes de conectividad avanzada, impulsada por el crecimiento en fibra, banda ancha fija inalámbrica y líneas de móvil de pospago, y los ingresos de esos servicios avanzados superaron los 23.500 millones, un 5,1% más que un año antes. La dirección mantiene una previsión de crecimiento de ingresos de un dígito bajo y ya ha devuelto 4.100 millones a los accionistas entre dividendos y recompras de acciones, con el objetivo de repartir 45.000 millones hasta 2028. Los analistas, de hecho, siguen siendo optimistas: Scotiabank sitúa su precio objetivo en 27,50 dólares y Morgan Stanley, BNP Paribas, TD Cowen y Argus lo ven por encima de los 30.
En el plano técnico, el gráfico semanal muestra cómo el valor pasó de un máximo de 26,64 dólares en septiembre a los 23 actuales, dibujando un patrón conocido como 'cabeza y hombros invertido', que suele anticipar un rebote. La cotización se mantiene algo por debajo del nivel del 23,6% de retroceso de Fibonacci y ha recuperado la media móvil exponencial de 100 semanas, lo que refuerza la idea de que el castigo podría irse diluyendo si se apaga el ruido sobre SpaceX, con los 26,65 dólares como resistencia a batir.
El análisis de Salseo
- El espectro es el verdadero campo de batalla: sin licencias de banda baja nadie puede ser operador móvil de pleno derecho. SpaceX no está comprando solo tecnología, está comprando la puerta de entrada para dejar de ser un complemento de las telecos y pasar a ser su rival directo, y eso es lo que el mercado ha empezado a poner en precio de golpe.
- El catalizador concreto tiene fecha: el 29 de octubre la FCC vota subastar 25 MHz de espectro premium para conexiones directas de satélite a móvil. Si sale adelante, el negocio de 'satélite a teléfono' deja de ser experimental y se abre un frente nuevo donde también aparece Amazon, así que esa votación es el dato a vigilar.
- La lectura contraria es que el castigo castiga la foto de largo plazo, no los números de hoy: AT&T crece un 2,3%, prevé devolver 45.000 millones hasta 2028 y varias casas de análisis ven el precio por encima de los 30 dólares. El riesgo que se descuenta es de años, no de trimestres, y el sector entero cayó a la vez, señal de que hoy manda el sentimiento más que el negocio.
- Ojo al matiz que frena el optimismo: en zonas urbanas la cobertura desde el satélite necesita apoyo de torres en tierra y el espectro adquirido es limitado. La señal a seguir es si SpaceX cierra acuerdos con operadores de infraestructura terrestre o se queda en una propuesta puramente satelital, porque de eso depende que la amenaza sea real o solo un susto.