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Los bajistas se forran con SpaceX: la caída libre de la acción tras su salida a bolsa

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Los bajistas se forran con SpaceX: la caída libre de la acción tras su salida a bolsa

Los inversores que apuestan contra SpaceX están ganando millones tras el desplome del 36% desde su máximo. Pero, ¿puede durar esta fiesta con Elon Musk al mando?

SpaceX, la empresa de cohetes y satélites de Elon Musk, se ha convertido en el nuevo campo de batalla para los inversores bajistas. Tras una salida a bolsa de infarto hace apenas unas semanas —donde Musk levantó 85.000 millones de dólares y las acciones saltaron de 135 a más de 175 dólares en un solo día—, la realidad ha golpeado con fuerza. Desde entonces, el valor se ha hundido un 36% desde su pico intradía, situándose ahora en torno a los 112 dólares. Y los que apostaron por la caída están haciendo caja.

Según datos de S3 Partners, alrededor del 35% de las acciones públicas de SpaceX están en manos de cortos, una cifra muy por encima de la media del 5% en el mercado. Bob Sloan, fundador de S3 Partners, califica este nivel de interés bajista como "super bajista", especialmente porque la empresa aún no forma parte del S&P 500, lo que indica que no se trata solo de coberturas, sino de apuestas direccionales contra el valor. Solo entre el lunes y el martes de esta semana, los cortos añadieron 37,7 millones de acciones a sus posiciones negativas.

¿Qué está alimentando este pesimismo? Por un lado, la empresa presentará resultados la próxima semana, el 4 de agosto, y se esperan pérdidas. Aunque esto no debería sorprender en una startup, el verdadero terremoto podría llegar dos días después: el fin del primer "lockup". Esto significa que los accionistas internos —los inversores iniciales— podrán vender hasta 911,5 millones de acciones, más del total de la flotación actual. Una avalancha de papel que podría hundir aún más la cotización.

Además, SpaceX se está viendo salpicada por el desplome del sector de inteligencia artificial. Los inversores han empezado a cuestionar las valoraciones exageradas y los costes crecientes de construir centros de datos. La reciente sacudida a un fondo de cobertura de 20.000 millones, Situational Awareness, considerado un referente del sector, ha contagiado el miedo a otras empresas vinculadas a la IA, como la propia SpaceX con sus ambiciones en este campo.

Pero no todo es viento a favor para los bajistas. La historia de Elon Musk está llena de resurrecciones bursátiles. En 2018, Tesla estuvo al borde de la quiebra y los cortos se frotaban las manos, hasta que Musk dio la vuelta a la situación y las acciones se dispararon, dejando a los pesimistas en la cuneta. Por eso, aunque a corto plazo el dolor para los accionistas de SpaceX puede continuar, apostar contra Musk es un deporte de alto riesgo. Que se lo pregunten a los que se quedaron pillados con Tesla.

El análisis de Salseo

  • El altísimo porcentaje de acciones en corto (35%) no es solo una señal de pesimismo, sino que puede provocar un 'short squeeze' si la empresa da una sorpresa positiva. Con tanto bajista, cualquier noticia buena podría disparar las recompras forzosas y hacer estallar la acción al alza.
  • El fin del 'lockup' el 6 de agosto es la clave a corto plazo. Si los insiders venden masivamente, el precio puede caer más. Pero si Musk y sus allegados retienen, mandarían un mensaje de confianza que podría cambiar el sentimiento del mercado.
  • La asociación con la IA es un arma de doble filo: ahora castiga por el miedo sectorial, pero si SpaceX demuestra que su negocio de satélites e internet tiene sinergias reales con la inteligencia artificial, podría recuperar el atractivo especulativo.
  • A diferencia de Tesla en 2018, SpaceX tiene un negocio espacial con contratos gubernamentales y una división de internet por satélite que genera ingresos recurrentes. Eso le da un suelo más sólido que el que tenía Tesla cuando estuvo al borde de la quiebra.

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