Los bajistas de SpaceX se quedan sin balas: la acción rebota más de un 30% desde mínimos

El interés corto sobre SpaceX se desploma del 34% al 11% en una semana, mientras la acción recupera más de un 30% desde mínimos. La presión vendedora se agota y el rebote gana fuerza.
SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, está dando un buen susto a los inversores que apostaban contra ella. Según datos de S3 Partners recogidos por CNBC, el interés corto sobre sus acciones cotizadas ha caído hasta aproximadamente el 11% del capital flotante este miércoles. Hace apenas una semana, ese porcentaje llegó a tocar un pico del 34%. Es decir, uno de cada tres títulos disponibles estaba prestado para venderlo con la esperanza de recomprarlo más barato. Ahora, esa presión se ha reducido a un tercio.
¿Qué significa esto en cristiano? Que los bajistas están cerrando sus posiciones a toda prisa. Cuando muchos inversores venden en corto y la acción empieza a subir, se ven obligados a recomprar para limitar pérdidas. Esa recompra masiva empuja el precio aún más arriba, en un círculo vicioso conocido como short squeeze. Y eso es justo lo que parece estar ocurriendo con SpaceX: la acción ha rebotado más de un 30% desde sus mínimos recientes.
El movimiento es llamativo porque SpaceX siempre ha sido un valor controvertido. Su negocio principal, los lanzamientos espaciales y la constelación de satélites Starlink, genera ingresos crecientes pero también exige inversiones enormes. Además, la figura de Musk añade volatilidad: sus decisiones, tuits y aventuras empresariales suelen mover el precio de cualquier activo que toque. Los bajistas habían argumentado que la valoración era excesiva para una empresa con márgenes aún inciertos. El mercado, por ahora, les está quitando la razón.
La caída del interés corto no significa que todos los bajistas hayan desaparecido. Un 11% sigue siendo un porcentaje relevante, y si la acción volviera a flojear, podrían reaparecer. Pero la tendencia es clara: el consenso bajista se está desmoronando. Cuando los vendedores en corto se rinden, suele ser una señal de que el suelo del precio ha quedado atrás, al menos a corto plazo.
Para el inversor particular, esta noticia tiene una lectura directa: la dinámica de oferta y demanda de la acción ha cambiado. Ya no hay una montaña de apuestas en contra que pueda amplificar las caídas. Ahora, el riesgo es el contrario: si el rebote continúa, los pocos bajistas que queden tendrán que salir corriendo, y eso podría darle más gasolina al precio. Eso sí, conviene recordar que los rebotes técnicos no cambian los fundamentales de la noche a la mañana.
El análisis de Salseo
- El desplome del interés corto del 34% al 11% en solo una semana sugiere un short squeeze en toda regla: los bajistas están recomprando acciones para cerrar posiciones, lo que a su vez impulsa el precio. Es un mecanismo técnico, no una mejora fundamental del negocio.
- Que los bajistas se rindan tan rápido indica que el rebote del 30% les ha hecho mucho daño. Si el precio sigue subiendo, los que quedan tendrán que salir también, lo que podría amplificar el movimiento alcista a corto plazo.
- Un 11% de interés corto sigue siendo notable. Si la acción volviera a caer, esos bajistas residuales podrían presionar de nuevo. La clave será ver si el rebote se sostiene por fundamentales (nuevos contratos, avances de Starlink) o si es solo un fenómeno técnico.
- Para el inversor, la lección es que las acciones muy cortadas pueden tener movimientos violentos en ambas direcciones. La reducción del interés corto quita un lastre bajista, pero no garantiza que la subida continúe si los resultados no acompañan.