Barclays cree que el negocio de TPU como servicio disparará las cuentas de Alphabet un 15%

Los analistas de Barclays ven un potencial oculto en las unidades de procesamiento tensorial (TPU) de Google Cloud, que podrían aumentar significativamente las estimaciones de ingresos de Alphabet.
Alphabet, la matriz de Google, podría estar sentada sobre una mina de oro infravalorada. Según un reciente análisis de Barclays, el negocio de ofrecer sus unidades de procesamiento tensorial (TPU) como servicio en la nube tiene el potencial de aumentar las estimaciones de ingresos de la compañía en un 15%. Las TPU son chips diseñados a medida por Google para acelerar tareas de inteligencia artificial, y hasta ahora se usaban principalmente para potenciar sus propios servicios internos.
La idea que plantea Barclays es sencilla pero poderosa: Google Cloud no solo alquila potencia de cálculo genérica, sino que puede ofrecer acceso directo a sus TPU a otras empresas que desarrollan modelos de IA. Esto convertiría un activo tecnológico propio en una nueva línea de negocio con márgenes atractivos, compitiendo de tú a tú con las GPU de Nvidia que dominan el mercado del entrenamiento de inteligencia artificial.
El contexto es clave. La demanda de chips especializados para IA se ha disparado con el auge de modelos como ChatGPT, y la oferta de Nvidia no da abasto. Las TPU de Google, que ya están en su quinta generación, ofrecen un rendimiento competitivo para ciertas cargas de trabajo de IA, especialmente en el entrenamiento de grandes modelos de lenguaje. Si Google logra convencer a los desarrolladores de que sus TPU son una alternativa viable, podría capturar una porción de ese mercado hambriento de capacidad.
Barclays no se queda en la teoría: su nota sugiere que este negocio, que denominan "TPU-as-a-service", podría añadir un 15% a las previsiones de ingresos de Alphabet. Aunque no se detallan las cifras exactas, el mensaje es que el mercado aún no está valorando este potencial. La noticia llega en un momento en que Alphabet busca diversificar sus fuentes de ingresos más allá de la publicidad, y la nube es su gran apuesta de crecimiento.
Habrá que ver si Google es capaz de ejecutar esta estrategia y convencer a un ecosistema acostumbrado a las GPU de Nvidia. Pero si lo consigue, el impacto en sus cuentas podría ser notable, y los inversores que hoy solo miran los ingresos publicitarios podrían estar pasando por alto una palanca de crecimiento significativa.
El análisis de Salseo
- El verdadero significado: las TPU de Google pasan de ser un coste interno (I+D para sus propios servicios) a una fuente de ingresos externa con alto margen, lo que cambia la narrativa de la división cloud.
- El porqué de fondo: la escasez de GPU de Nvidia y los precios elevados abren una ventana para que alternativas como las TPU ganen cuota. Google lleva años desarrollando estos chips, así que no es un recién llegado.
- Qué vigilar: los próximos resultados trimestrales de Google Cloud y cualquier anuncio sobre nuevos clientes o casos de uso de TPU. Si el crecimiento de la nube se acelera por encima de lo esperado, podría ser señal de que la tesis de Barclays se está cumpliendo.
- La letra pequeña: un 15% de aumento en estimaciones suena muy bien, pero depende de que los desarrolladores adopten las TPU en masa, algo que no es trivial porque el ecosistema de software de Nvidia (CUDA) es un estándar muy arraigado.