Barret Zoph: despedido de Thinking Machines, ficha por Google para impulsar Gemini

El cofundador de Thinking Machines, que fue despedido antes de regresar a OpenAI, se une ahora a Google como vicepresidente de investigación para trabajar en Gemini.
El baile de sillas en la inteligencia artificial sigue dando titulares. Barret Zoph, cofundador de Thinking Machines y exempleado de OpenAI, ha aterrizado en Google como vicepresidente de investigación. El movimiento se conoce menos de dos meses después de que Zoph dejara OpenAI en junio, poniendo fin a un regreso que duró apenas cinco meses. Antes, en enero, había abandonado de forma abrupta Thinking Machines junto a otro cofundador, Luke Metz, para volver a OpenAI. Más tarde se supo que, en realidad, había sido despedido de la startup.
Zoph ya conoce el terreno que pisa: pasó dos años en OpenAI, la dejó en octubre de 2024 para fundar Thinking Machines con Mira Murati, y antes había trabajado en Google. Ahora vuelve al gigante tecnológico para centrarse en Gemini, su familia de modelos de IA. Un portavoz de Google aseguró al diario The Wall Street Journal: «Esperamos que Barret regrese a Google y aporte su experiencia en aprendizaje por refuerzo y post-entrenamiento a Gemini». Son dos áreas clave para que un modelo no se limite a responder, sino que mejore con la práctica y se comporte mejor en situaciones reales.
El movimiento también es un nuevo episodio del carrusel ejecutivo que sacude al sector, con OpenAI como uno de los casos más llamativos. La compañía, que prepara su salida a bolsa y es una de las potencias más relevantes del mundo tecnológico, ha perdido a numerosos puestos clave en los últimos ocho meses: desde su COO hasta uno de sus principales ejecutivos de centros de datos. Ese goteo de talento llama la atención, sobre todo en una industria donde el conocimiento técnico es el activo más valioso.
Para Zoph, el cambio supone volver a una casa que ya conoce y recuperar un perfil más técnico después de un paso por OpenAI centrado en las ventas empresariales. Queda por ver si esta vez el asiento dura más: en menos de dos años ha cambiado de empleador cuatro veces. Su historial demuestra que en la élite de la IA el talento se mueve rápido, pero también que las puertas de las grandes tecnológicas rara vez se cierran del todo.
El análisis de Salseo
- El detalle de que Zoph fue despedido de Thinking Machines no es un simple chisme: en una startup fundada por nombres de primer nivel, una salida forzada de uno de sus cofundadores ensucia la narrativa y puede complicar la confianza de inversores y futuros fichajes.
- OpenAI prepara una salida a bolsa mientras pierde perfiles críticos (COO, máximos responsables de centros de datos y ahora talento investigador). En una empresa donde el equipo es el producto, esa rotación puede traducirse en dudas sobre su capacidad para mantener el liderazgo.
- Google no le da a Zoph un cargo comercial, sino un puesto de investigación ligado a Gemini. La apuesta es clara: mejorar los modelos después de su entrenamiento base, en lugar de limitarse a escalar potencia bruta, y recuperar talento que ya conoce para acelerar ese proceso.
- La lectura contraria es que el carrusel de ejecutivos es endémico en IA y no siempre significa un problema estructural. Zoph ha sido despedido y reenganchado por una gran tecnológica en tiempo récord; lo que de verdad importará es si su trabajo se convierte en mejoras visibles de Gemini.