La gran apuesta de Berkshire en Alphabet revela el rol de Buffett tras dejar la dirección

Warren Buffett, tras ceder el cargo de CEO, parece haber orquestado la compra masiva de acciones de Alphabet, valorada en 38.000 millones de dólares. La jugada muestra que el 'Oráculo de Omaha' sigue moviendo los hilos de la cartera de Berkshire.
Warren Buffett ya no es el consejero delegado de Berkshire Hathaway, pero su huella en la cartera de la compañía sigue siendo profunda. Según reveló la actualización trimestral de Berkshire, a finales de junio poseía unos 106 millones de acciones de Alphabet —la matriz de Google— valoradas en casi 38.000 millones de dólares. La posición, iniciada en el tercer trimestre de 2025, se ha convertido en la tercera mayor del conglomerado, solo por detrás de Apple y American Express.
El propio Buffett confirmó en una entrevista en julio que fue él quien inició la inversión. A sus 96 años, y habiendo entregado las riendas a Greg Abel, el inversor legendario sigue acudiendo a la oficina cada día y centrándose en lo que mejor sabe hacer: invertir. David Kass, profesor de finanzas de la Universidad de Maryland, lo tiene claro: 'Todavía gestiona en gran medida la cartera de acciones de Berkshire junto con su gestor Ted Weschler'. La escala de la apuesta —unos 10.000 millones de dólares adicionales colocados mediante una colocación privada con descuento en junio— refuerza la idea de que Buffett está orquestando lo que podría ser la última gran jugada de su carrera.
¿Por qué Alphabet? La compañía de 4,2 billones de dólares de capitalización bursátil se ha disparado un 70% en el último año y más que triplicado desde mayo de 2023, impulsada por la fiebre de la inteligencia artificial. Buffett reconoció que Alphabet 'tiene más probabilidades de ser ganadora, según su historial, que probablemente el 95% de lo que se comercializa en Wall Street'. Sin embargo, también advirtió sobre los cientos de miles de millones que Alphabet y sus competidores están invirtiendo en infraestructura de IA: 'Eso es dinero real, ese es el juego que están jugando ahora'. El movimiento supone un giro para Buffett, que tradicionalmente evitaba las tecnológicas por su alta valoración y la dificultad de predecir su futuro a largo plazo.
El trimestre también trajo otras señales de actividad. Berkshire compró acciones netas por valor de 23.500 millones de dólares, en contraste con los 14 trimestres consecutivos de ventas netas. Además, recompró 4.500 millones de sus propias acciones —la mayor cifra desde 2021— y acordó la compra de la constructora Taylor Morrison por 8.500 millones en efectivo. Todo ello redujo la colosal montaña de efectivo de Berkshire de 380.000 a 365.000 millones de dólares. Kass sugiere que Buffett podría estar reconociendo que, incluso en un mercado caro, compañías como Alphabet ofrecen un punto de entrada atractivo a largo plazo, y que la estrategia anterior de acumular efectivo fue demasiado conservadora.
El análisis de Salseo
- La apuesta por Alphabet confirma que Buffett sigue siendo el cerebro de la cartera de Berkshire, a pesar de haber cedido el cargo de CEO. Esto reduce la incertidumbre sobre la transición: mientras él esté activo, la filosofía de inversión no cambia drásticamente.
- El desembolso masivo en Alphabet llega después de años de acumular efectivo y evitar el mercado. La señal es que Buffett, a sus 96 años, ha encontrado valor donde antes no lo veía, lo que sugiere que considera a Alphabet un 'foso' competitivo duradero gracias a su dominio en búsqueda, publicidad y nube.
- Berkshire no solo compró Alphabet, sino que también recompró acciones propias y realizó una adquisición. Esto indica un cambio de estrategia: en lugar de esperar una corrección del mercado, la compañía está desplegando capital de forma agresiva, lo que podría ser un guiño a que el mercado actual no está tan sobrevalorado como pensaba Buffett.
- El riesgo está en la enorme inversión en IA que Alphabet y sus rivales están haciendo. Buffett lo mencionó: 'es dinero real'. Si el gasto no se traduce en ingresos, la rentabilidad podría verse afectada. La apuesta de Berkshire es que Alphabet saldrá ganando, pero el desenlace no está escrito.