Bernstein: el bitcoin podría duplicarse el año que viene y tocar los 500.000 dólares en 2029

Los analistas de Bernstein creen que el bitcoin duplicará su valor de aquí al año que viene y que, al final de la década, podría valer entre 300.000 y 500.000 dólares. Su argumento: los déficits públicos y la inflación siguen comiéndose el poder de compra del dinero tradicional.
Los analistas de Bernstein han soltado una de esas previsiones que levantan ampollas: el bitcoin podría duplicar su valor de aquí al año que viene y, ya en el largo plazo, llegar a los 300.000 dólares e incluso a los 500.000 dólares a finales de 2029. La firma enmarca esa apuesta dentro de lo que el mercado conoce como el 'debasement trade' o 'comercio de la degradación monetaria', y coloca a la criptomoneda como uno de los activos 'duros' de referencia dentro de esa estrategia.
¿Y qué es eso del 'debasement trade'? La idea de fondo es bastante sencilla de explicar: si los gobiernos mantienen déficits públicos abultados y la inflación se resiste a bajar, el dinero tradicional —el dólar y compañía— va perdiendo poder de compra poco a poco. En ese escenario, una parte de los inversores busca refugio en activos alternativos que no dependan de ningún banco central, y ahí entran el oro y, según Bernstein, también las criptomonedas. No se trata de apostar por que el bitcoin se use para pagar el café de la mañana, sino por que funcione como escondite frente a la pérdida de valor del efectivo.
La noticia importa porque no es una voz aislada, sino una muestra de cómo la gran banca de inversión ha ido normalizando la idea de que el bitcoin merece un hueco en una cartera, igual que se le da un hueco al oro como seguro. Eso afecta a quien ya tiene criptomonedas, a quien usa el oro como cobertura y también a quien se está planteando destinar una pequeña parte de su patrimonio a estos activos sin saber muy bien con qué criterio. Que una firma de análisis serio hable de multiplicar el precio por varias veces en pocos años es, como mínimo, un termómetro de por dónde va el relato dominante en el mercado.
Ahora bien, conviene no perder la perspectiva: son proyecciones a varios ejercicios, no una realidad constatable. El propio rango que maneja Bernstein, de 300.000 a 500.000 dólares, es enorme, y eso ya delata que estamos ante escenarios y no ante una previsión afinada. La tesis depende de que los déficits sigan engordando y la inflación no acabe de domarse; si eso cambia, el argumento pierde fuerza. Y, como siempre en este terreno, nada de esto es una recomendación de compra ni una promesa: es la opinión de unos analistas sobre un activo conocido por sus bandazos.
El análisis de Salseo
- El mecanismo no es 'el bitcoin sube porque sí': toda la tesis depende de que los déficits públicos sigan engordando y la inflación no se domeñe. Si la inflación se controla y las cuentas públicas se estrechan, el argumento principal se queda sin gasolina y la previsión se cae sola.
- Bernstein coloca al bitcoin en la misma estantería que el oro: activo 'duro', de oferta limitada y refugio. Si esa etiqueta cuaja, el debate deja de ser '¿cripto sí o no?' y pasa a ser '¿cuánto oro y cuánto bitcoin en la parte defensiva de la cartera?', que es lo que de verdad mueve dinero institucional.
- Señal concreta a vigilar: los flujos de entrada en los fondos cotizados (ETF) de bitcoin y el comportamiento del oro. Si ambos suben a la vez, la tesis de la degradación monetaria gana enteros; si el oro sube y el bitcoin se queda atrás, el mercado no está comprando el relato.
- Ojo con el titular: la horquilla va de 300.000 a 500.000 dólares, un rango gigantesco, y el plazo es 2029. Son escenarios a años vista, imposibles de comprobar hoy y muy fáciles de vender en prensa; en una predicción así pesa más la narrativa que la precisión.